sábado, 28 de febrero de 2026

Leyendo "Un mensaje para este comienzo de clases" de Luis María Pescetti





Queridos niños: déjenme que les pida una cosa. En estos días van a retomar la escuela. Todavía están a tiempo: ¡huyan! Escóndanse.

La escuela es de las experiencias más peligrosas del mundo. Vienen los terremotos, los huracanes, el viaje a las estrellas y después: ¡la escuela!

Hagamos un plan: escóndase en el armario de su cuarto, o debajo de la cama. Algún lugar en el que las personas con quienes ustedes viven no piensen jamás en encontrars, por ejemplo ahora no se me ocurre; pero refúgiense ahí. Entonces por la mañana no los encontrarán y ustedes podrán escapar en libertad. Todavía están a tiempo, ¡huyan!

Conozco el caso de un niño que fue a la escuela y, sin siquiera que él mismo se diera cuenta, unos marcianos terribles habían reemplazado a los docentes y le chuparon el cerebro. Esto es científico, no se los digo por inventar solamente.

Y conozco el caso de una niña que, en su escuela, fueron los maestros los que reemplazaron a los marcianos.

¿Cómo distinguir si su escuela está en poder de unos marcianos que quieren invadir el planeta?

Es una tarea muy difícil. Tal vez ustedes van muy confiados, y no se percatan de que toda la escuela está llena de marcianos reemplazantes y así quedarán expuestos al más peligroso de los peligros.

Y si la escuela no hubiera sido invadida por extraterrestres, de todos modos es de los lugares más infinitamente peligrosos de todo el mundo. Se los digo científicamente, niños. Crema.

¿Por qué creen que en casi ninguna escuela hay perros? porque los marcianos saben que los perros son los mejores amigos de las personas y-por-e-so-no-los-de-jan-en-trar. Así de clarito.

¿Y por qué creen que en casi ninguna escuela hay gatos? ¿Porque los gatos saben leer? No, los gatos no saben leer. ¿Los gatos saben escribir? Tampoco. Entonces debería haber, ¿y por qué no hay?

La respuesta es muy sencilla: porque los gatos saben oler el peligro, y los marcianos son peligrosos, por lo tanto los gatos huelen a los invasores extraterrestres y deciden que mejor no van, por eso.

¿Por qué este razonamiento no se le ocurrió a nadie antes? Es imposible que no se le haya ocurrido a alguien más. Seguro que sí se le ocurrió, y lo atacaron los marcianos reemplazantes de la escuela.

Niños, ¡háganme caso! La humanidad entera corre peligro. No es cierto que todos necesiten saber leer y escribir. ¿Nadie se dio cuenta de esa gran mentira? Bastaría con saber una cosa u otra y que siempre fuimos de a dos. ¡Es evidente! Si ustedes saben leer, por ejemplo, y un amigo de ustedes sabe escribir… ¡ya está! No necesito aprender las dos cosas. Ahora bien, ¿y por qué se imaginan ustedes que siempre nos dicen que hacen falta las dos cosas? Muy sencillo: porque los marcianos reemplazantes necesitan el doble de tiempo para chuparnos el cerebro. ¿Y por qué necesito el doble de tiempo? Porque la máquina de chupar cerebros les anda lento, por-e-so, así de sencillo. Si les anduviera bien lo harían en mitad de tiempo. ¿Es que nadie se dio cuenta de esto antes?

Listo, ya avisé.

Pensar que estoy salvando a toda la humanidad y aquí nomás, tan tranquilo. Pero, el día de mañana, me van a hacer una estatua como con dos caballos, por lo menos.

Luis María Pescetti

www.luispescetti.com




domingo, 1 de febrero de 2026

Leyendo a MEW: un nuevo cumpleaños para celebrar su vida.

 


Primera cédula de identidad con su firma, 1935. Foto: Archivo Clarín


En la rambla de Mar del Plata en 1944. Foto: Archivo Clarín


En su cuarto de Ramos Mejía en 1948. Foto: Archivo Clarín


Foto de 1991 intervenida por Sara Facio



María Elena Walsh


(Buenos Aires, 1930 - 2011) Nació en Villa Sarmiento un 1 de febrero, y nos abandonó en Buenos Aires un 10 de enero. Poeta y compositora argentina que revolucionó el modo de mirar y escribir para las infancias. Recuerdo imborrable de la infancia para muchas de nosotras que crecimos con sus canciones e historias. Muy temprano a partir de 1945 publicó poemas y notas en las revistas El Hogar, Sur y en los diarios La Nación, Clarín y La Razón. Su primer poemario con tan solo 17 años se llamó Otoño imperdonable , y la hizo conocida en el círculo de poetas. En 1948 egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes y fue invitada a Estados Unidos por el poeta español Juan Ramón Jiménez . Ese viaje no resultó fácil para ella por el carácter del poeta pero le permitió salir de su pequeño lugar en Ramos Mejía y abrirse al mundo. Entre 1952 y 1956 residió en París, donde compuso canciones infantiles y folclóricas un viaje inicial. En Argentina realizó programas de televisión para niños y adultos, recorrió el norte del país cantando con Leda Valladares y estrenó espectáculos teatrales para niños .

    


    Luego de su experiencia televisiva, en la que dio a conocer sus personajes Doña Disparate y Bambuco, estrenaría en Buenos Aires el espectáculo para chicos Canciones para mirar , compuesto por una serie de canciones, poemas y cuentos breves que luego fue publicando tanto en libros - Tutú Marambá (1960), El reino del revés (1965), Zoo loco (1965), Dailan Kifki (1966), Cuentopos del Gulubú (1966) y Versos tradicionales para cebollitas (1967)- como en discos: Canciones para mirar (1963), Canciones para mí (1963), En el país de Nomeacuerdo (1967), Juguemos en el mundo (1968) y Cuentopos (1968), entre otros. La pintora Norah Borges, hermana del afamado escritor , ilustró alguno de sus libros.

    Es también autora de un libro de memorias, Novios de antaño , de la recopilación de artículos Desventuras en el país jardín de infantes (1990) y del libro de lectura Aire libre (1967). Galardonada y homenajeada en reiteradas ocasiones y en distintos ámbitos, obtuvo el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) y el Premio del Fondo Nacional de las Artes. Fue doctor honoris causa por la Universidad Nacional de Córdoba y Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. La embajada de Polonia la condecoró con la Orden de la Sonrisa.

Aquí  la información de la Casa Museo de María Elena Walsh





Aquí su biografía según la Fundación Walsh-Facio

Y acá MEW por Sara Facio 
(menciona esta foto que le hizo)








“Hace una décadas atrás toda era moraleja y didáctica para los chicos, y yo quise hacer recreo” 

En una entrevista para la televisión, dijo MEW