jueves, 24 de marzo de 2022

Leyendo Memoria: 24 de Marzo de 2022

 El 24 de Marzo se conmemora en Argentina "El día de Memoria, la verdad y la Justicia" . 

Para algunxs es un día especialmente sensible, en el que nos miramos en las palabras de otrxs para recordar lo que hemos perdido.

Hay una entrada anterior en donde pueden leer también sobre este día.

Les dejo algunos textos que pueden llevar al aula, compartir y conversar. Algo que considero indispensable (sea cuál se la materia que nos corresponda, siempre podemos hacer memoria
)




Ana María Ponce, fue una detenida, desaparecida que nos dejó sus poemas escritos en la ESMA (la Escuela de Mecánica de la Armada). Loli, como la conocían sus compañeros, nació en San Luis el 10 de junio de 1952. En su casa se hablaba de política: su abuelo fue fundador del Partido Laborista y sus padres profesores universitarios. Se recibió de maestra en la escuela pública, siendo medalla de oro de su promoción. Continuó su formación en la Universidad de la Plata. Allí encontró su gran compromiso: la militancia por una sociedad más justa, que vivió desde las filas de la Juventud Peronista y en la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN).

El 18 de julio de 1977, fue secuestrada y llevada a la ESMA. Fue vista con vida hasta el lunes de carnaval de 1978. Ese día se la llevaron. Ella intuyó algo y dejó su tesoro de palabras en papel a su compañera de cautiverio Graciela Daleo, quien logró sacarlos.

1976, en una cárcel de Uruguay: Pájaros prohibidos. 

Eduardo Galeano


Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros. Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por “tener ideas ideológicas”, recibe, un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel. Al domingo siguiente Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:
 –¿ Son naranjas? ¿Qué frutos son? 

La niña lo hace callar: 

–Ssshhhh. 

Y en secreto le explica:

 –Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas. 





El mar y la serpiente. Paula Bombara. 
Colección Zona Libre. Norma

— ¿Y vos que hacías mientras estabas secuestrada?
- Pensaba en vos…
-…
- Trataba de no volverme loca.
- ¿Loca?
- Sí, loca ¿Te acordás de la serpiente?
- ¿La serpiente de trapo?
- Ésa.
- Sí, me acuerdo.
- Bueno , la serpiente te la hice yo mientras estaba en el pozo.
-¡¿…?!
-En el pozo vivíamos a oscuras, en celdas muy chiquitas que tenían una puerta de hierro inmensa.
-…
- Una vez necesitaban coser unos pantalones y los torturadores me preguntaron si sabía coser. Yo dije que sí. Cualquier actividad era un descanso.
-¿Cómo un descanso?
- Claro, hija. Nosotros vivíamos en esas celdas muertos de miedo y de hambre…Sucios, débiles, oliendo a pis, a sangre a podredumbre…Todo estaba húmedo y frío..Nunca había silencio, siempre gritos torturas, llantos…Era horrible…

(pág 79-80)



La tristeza de las cosas
MJ Ferrada

La tristeza de las cosas es diferente a la nuestra.

Lloran discretamente. Es una tristeza pequeña

pero definitiva.

De tu reloj, tus lápices, tu abrigo, tu pañuelo,

las sábanas de tu cama, tus libros, brotaba algo

parecido a las lágrimas

…

Entre 1973 y mediado de la década de los

ochenta, más de 3000 chilenos y chilenas

salieron de sus casas, lugares de estudio

o lugares de trabajo y no regresaron.



Lápices, máquinas de escribir, cuadernos,

paraguas, camisas, fueron abandonados para siempre sobre escritorios, las mesas,

los armarios.



Ocupados en nuestro propio dolor, nadie

reparó en la tristeza de las cosas.


A los que no volvieron.


María José Ferrada

“La tristeza de las cosas”. Ed Amanuta.

Ilustraciones de Pep Carrió.

Niños. Textos de María José Ferrada. Ilustraciones de Jorge Quien. Grafito Ediciones

 

…y la memoria de los niños ejecutados

y detenidos desaparecidos durante la dictadura chilena

 

Jessica

 

Ese día se dedicó a mirar a las hormigas

Llevaban una miga en la espalda

y caminaban por la mesa hasta perderse en un rincón.

 

Cuando nadie la miraba, deshizo un pan

Y lo dejó en el uelo junto a una pequeña carta.

Solo usando una lupa se podía leer:

 

“-Un regalo, para el próximo invierno”.

 

Jessica,ejecutada 9 años.

 

Sergio

 

Esa primavera decidió que sembraría palabras en una maceta.

Que regaría con cuidado la semilla.

Pasarían las estaciones.

 

Las miraría florecer.

 

Sergio , detenido , desaparecido 11 años.

 

 

Cosas de pajarito

Mauricio Rosencof, Ilustraciones de Nora Hilb

Mágicas Naranjas.

 

Mauricio era un dirigente Tupamaro, y estuvo detenido 11 años en Uruguay hasta el fin de la Dictadura. Escribió esto para su hija en la prisión.

 

Los pícaros pájaros

 

Se han escondido

     en tus ojitos

los pícaros

       pájaros

de las travesuras.

 

Será por eso

    que tus diabluras

son cosas

   de pajarito

             Mauricio Rosencof

 


Eduardo Galeano: La puerta

(A Carlos, que después de esta historia,
ya en plena democracia,
volvió a prisión por el delito de ser periodista.)



En una barraca, por pura casualidad, Carlos Fasano encontró la puerta de la celda donde había estado preso.
Durante la dictadura militar uruguaya, él había pasado seis años conversando con un ratón y con esa puerta de la celda número 282. El ratón se escabullía y volvía cuando quería, pero la puerta estaba siempre. Carlos la conocía mejor que la palma de su mano. No bien la vio, reconoció los tajos que él había cavado con la cuchara, y las manchas, las viejas manchas de la madera, que eran los mapas de los países secretos adonde él había viajado a lo largo de cada día de encierro.
Esa puerta y las puertas de todas las otras celdas fueron a parar a la barraca que las compró, cuando la cárcel se convirtió en shopping center. El centro de reclusión pasó a ser un centro de consumo y ya sus prisiones no encerraban gente, sino trajes de Armani, perfumes de Dior y videos de Panasonic.
Cuando Carlos descubrió su puerta, decidió quedársela. Pero las puertas de las celdas se habían puesto de moda en Punta del Este, y el dueño de la barraca exigió un precio imposible. Carlos regateó y regateó hasta que por fin, con la ayuda de algunos amigos, pudo pagarla. Y con la ayuda de otros amigos, pudo llevarla: más de un musculoso fue necesario para acarrear aquella mole de madera y hierro, invulnerable a los años y a las fugas, hasta la casa de Carlos, en las quebradas de Cuchilla Pereira.
Allí se alza, ahora, la puerta. Está clavada en lo alto de una loma verde, rodeada de verderías, de cara al sol. Cada mañana el sol ilumina la puerta, y en la puerta el cartel que dice: Prohibido cerrar.



La ilustración se llama" La puerta al exterior " y es de  Egon Schiele (1890-1918),  la hizo el pintor austriaco en los veinticuatro días que pasó en la cárcel por culpa de sus dibujos eróticos.

En honor a mi padre, preso político, en sus días de cárcel.

PD: Les dejo acá en pdf para imprimir los fragmentos que les compartí para que los puedan descargar.



martes, 8 de marzo de 2022

Leyendo mujeres: #8M

María Elena Walsh


María Elena Walsh
Buenos Aires
Argentina
1930-2011



Vengo a decir que en los rincones
más difíciles del planeta
están cantando las mujeres
con voz de pueblo escarmentado.
Se supone que vociferan
para morir un poco menos.


Solo el dolor, la fiebre, el odio,
el desafío y la desgracia,
sólo una luz inofensiva
cantan las mujeres que cantan.


Fadistas de Portugal,
enlutadísimas de España,
reclinadas segando siegan
espirales de rabia y queja,
liquidan su ración de sueño
con furiosa maternidad.


Coyas, princesas miserables
de una América de arpillera,
queman ancestro alcoholizado
en lamentos como cuchilladas.
Hay que dejarse herir, caer
en su dolor, amar su llanto
y comprobar cómo la tierra
busca sus desolados huesos.


Brujas pálidas de Oriente,
lustradas hechiceras de África,
custodias de padecimientos,
celebrantes de la miseria
que lamentan inútilmente
fatalidades ordenadas
por dioses vanos y hombres crueles.


Les asignaron sed atávica,
desesperada obligación,
y ellas amenazan morir
en repertorios de quejido,
de belleza perdonadora.


Sólo vengo a decir que cantan
y que el mundo no se arrepiente
de sus gargantas infernales,
de sus corazones prohibidos.


Sólo vengo a decir que acaso
nos están echando la culpa


María Elena Walsh
("Las que cantan")


Susana Thénon
Buenos Aires
Argentina
1935-1991

¿POR QUÉ GRITA ESA MUJER ?


¿por qué grita esa mujer?

¿por qué grita?

¿por qué grita esa mujer?

andá a saber




esa mujer ¿por qué grita?

andá a saber

mirá que flores bonitas

¿por qué grita?

jacintos margaritas

¿por qué?

¿por qué qué?

¿por qué grita esa mujer?


¿y esa mujer?

¿y esa mujer?

vaya a saber

estará loca esa mujer

mirá mirá los espejitos

¿será por su corcel?

andá a saber



¿y dónde oíste

la palabra corcel?

es un secreto esa mujer

¿por qué grita?

mirá las margaritas

la mujer

espejitos

pajaritas

que no cantan

¿por qué grita?

que no vuelan

¿por qué grita?

que no estorban

la mujer

y esa mujer

¿y estaba loca mujer?

Ya no grita


(¿te acordás de esa mujer?


Susana Thénon













lunes, 7 de marzo de 2022

¡Basta! (microrrelatos contra la violencia de género)



El tema de la violencia de género está presente en las noticias, en la sociedad, en lo cotidiano.

Es por eso que debemos hacerle un espacio en las aulas para conversarlo, para educarnos, para poder darle palabras a lo que antes no nombrábamos

Estos tres libros son una presencia continua en mis talleres, y en los espacios que comparto con alumnos de secundaria.

El primero que llegó a mí. ¡Basta! + de 100 mujeres contra la violencia de género, con Pía Barros como compiladora, es una versión chilena publicada en Asterión en la Colección La Luna de Venegas. Me fue presentado en 2013, en ocasión del Foro del Libro y la Lectura que organiza la Fundación Mempo Giardinelli en Resistencia, justamente por Pía Barros.

Les aseguro que es uno de los que SIEMPRE me piden a préstamo, en general, mis alumnas mujeres para quedarse leyendo.

Dice Pía Barros (escritora, y editora), en su presentación:

Breves palabras

En un mundo donde ya  a nadie espanta la feminización de la pobreza, donde la hambruna, las guerras, las migraciones, la desidia, la escasa voluntad política minimizan la problemática de género, nos planteamos la necesidad de enfrentar las diversas formas de la violencia desde la cretaividada. Desde la escritura.

No fue difícil encontrar cien escritoras que quisieran enfrentarse al desafío de ciento cincuenta palabras como máximo para contar una historia. Algunas se disculparon por su poca familiaridad con las formas brevísimas y otras, lamentablemente, llegaron después de la fecha límite de la recepción. Esto último demuestra que son varios cientos las escritoras de nuestro país y deja manifiesta otra forma de la violencia de género, la invisibilización de la creatividad de las mujeres.

Aquí poetas y narradoras se dan la mano, porque estoy convencida de que la literatura cambia el entorno que toca, ya sea por reflexión, efecto espejo o simplemente por la belleza. Somos construcciones culturales esa construcción se hace con el lenguaje. Verbalizar, nombrar, es en sí una nuevva creación de mundo, de ese mundo al que aspiramos, un universo no sexista, donde nadie sobre y donde todas y todos seamos imprescindibles.

...

Me parece esencial nombrar, poner en palabras esto que nos sucede a cotidiano, o que leemos a cotidiano, que nos toca, pero de otra manera, de manera literaria. En realidad el desafío de estos microrrelatos es ese, dar voz y decir, a veces de una manera poética, lo que nos duele y lastima.

Les dejo algunos

de Ema Hernández (de Santiago, participa de los Talleres de Narrativa de la I Municipalidad de Maipú, publicado en la antología del taller)

Disfraces

María con su traje de dueña de casa se apresura en los quehaceres.
Martín con su traje de escolar, estudia en su pieza
Raúl con su traje de oficina llega a la casa
— La comida aún no está lista. Martín no me ha saludado y un perro cagó en la entrada
Comienza la discusión:
Raúl se pone su traje de verdugo
María se pone su traje de víctima
Martín se pone su traje de superhéroe

de Mariana Marini (psicóloga, narradora y poeta)

Constelaciones familiares

 A mí me pasó lo mismo que a mi madre, y a ella, lo mismo que a la abuela. La abuela no dijo nada, mi madre no dijo nada, yo no dije nada. A mi abuela le sucedió en los años 50, a mi madre en los 70, a mí hace 20 años. Mi madre es medio hermana de mi abuela, y yo, media hermana de mi madre.

de Silvia Rodriguez (poeta radicada en Talca. Su último libro es "Diario de una Cesante")

Cuando ella no está

 Cuando una mujer muere, se evapora un trozo de calle, el tráfico se torna lento, los semáforos se detiene, duelen los úteros, los embriones, los brazos, los profetas silencian, el soldado olvida su misión, un infante deja de jugar, las cosechas entristecen, una estrella se oxida, las lenguas hablan un solo idioma, universo y tierra dejan de girar.
 Cuando una mujer muere, nace una soledad de orfandía, se angustian las flores, nace una pérdida, una desesperación, un abismo infernal, se disecan restos de sangre, se quiebran las miradas, algo se adelgaza, se retuerce, se revuelca, se quema. Aquí dentro muy adentro. Cuando una mujer muere.


 Cien microrrelatos, que hablan de tantas cosas, el travesticidio, la violación, la violencia en el hogar, las desigualdades, los estereotipos. Tanto que nombrar, para que no se repita.

Hace un par de años me topé en la Feria del Libro, de casualidad, con dos versiones argentinas.

Publicado por Macedonia Ediciones: "¡Basta! Cien mujeres contra la violencia de género" y la versión masculina "¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género" con Edicion de Amor Hernández, Fabián Vique Leandro Hidalgo, Miriam Di Gerónimo y Sandra Bianchi

Les copio un segmento de la presentación de la primera

Cien formas de decir ¡basta!

En los últimos años se ha globalizado el término "femicidio", esta palabra nueva que ingresa a la lengua condensa historias viejas porque designa nada menos que los asesinatos perpetrados a mujeres por diversas violencias de género. Las estadísticas y la reiteración con las que se conoce y se hace más y más visible este triste fenómeno, que comienza con agresiones y puede finalizar con la muerte de sus víctimas son estremecedoras
...
Que la palabra centuplicada de este libro se transforme en acción, en empatía, en abrazo literario y reparador.
                                Amor Hernández, Fabián Vique, Leandro Hidalgo, Miriam Di Gerónimo y Sandra Bianchi


Ana María Shua, Betina González, María Rosa Lojo, Gloria Pampillo, y tantas más son algunas de las mujeres que participaron.

Entre ellas me encontré con una mujer que para mí fue muy especial: Graciela Susana Puente, mi profesora en el colegio secundario (escritora y Doctora en Letras), a la que reencontré con mucho placer, en este texto:

Con dudas

"No es nada", se dijo, "ya pasó". 
  Ahuecó las alas, había sangre en las plumas. Se limpió en un charco, pero no pudo sacar las huellas. "¿No es nada? Esta vez fue demasiado. Pensó
 Vio un jacarandá con flores. Intentó llegar. Pero no logró cobrar altura y otra vez fue alcanzada y pisoteada.
 Un chico que pasaba la vio en la vereda, la levantó y la llevó a su casa.
 "A lo mejor, pensó

Les dejo otros:
Amalia Vargas
MIRE BIEN A MIS HIJOS

     La comisaría parecía vacía, sólo se escuchaba la televisión encendida. Un oficial desde lejos y sin mirarme, me dijo: ¿qué necesita?. Le conté de los golpes en la cabeza para que no se me notaran las marcas de las violaciones, de las amenazas de matarme y matarse, de los gritos, del arma en la mesita de luz.
    El policía me escuchó y preguntó: ¿Señora usted es casada? Pensé que me iba a tomar en serio al ver que lo era. Le dije: Sí, legalmente estoy casada con él, tengo libreta de matrimonio y todo. Y opinó: Señora, es su marido nomás quien le pega. Todavía lo recuerdo, todavía me duele.
    Retrocedí espantada, lo miré y le grité: ¡Sabe, quiero que mire bien a mis hijos! Mire bien a mis hijos porque si me mata, le pido a usted que los atienda, por favor ¡Mire bien a mis hijos! Y me fui.

María Rosa Lojo
Como el agua

Ella era como el agua. Se escurría, se infiltraba, descendía y trepaba. Se derramaba, crecía, cantaba, cambiaba con los colores de la luz. Alimentaba, refrescaba, danzaba, invisible debajo de la tierra.
     Ella era como el agua. Avanzaba, brotaba, invadía, sumergía, bramaba. Rodaba desde la cumbre hasta el abismo.
    Ella no lo sabía, ella no se sabía. Se dejó meter en un frasco pequeño. Se dejó guardar en un estanque oscuro. Dejó que la pudieran el veneno y los hongos.
    No la reconocían, no se reconocía. Una mañana, el limpió la basura del estante olvidado y la tiró.

Betina Goransky
AMOR SOBRE TODO

Aprieto las manos hasta poner rojos los nudillos, duele, pero menos que mi alma.
    —Amor — dice acongojado—. Esperaba tu llamada. No se repetirá. Me saqué; estoy muy presionado, te necesito; no me dejes.
    Voy al baño con un nudo en la garganta. Me mojo la cara para apartar los pensamientos perturbadores. ¡No, Mara, que todo se repite!
    La escena permanece en mi retina: diez dedos marcados en mi cuello, moretones azules en mis brazos, el dolor de las costillas que me hace perder el aliento.
    El timbre. ¡Es él! El amor golpea de nuevo en mi pecho; el pasado se desdibuja, y una rueda da vueltas en mi cerebro, cambiando todo de lugar.
Va a estar bien, me digo. Al abrir la puerta se escuchan dos sonidos, el disparo y mi cabeza la golpear contra el suelo.
    Todo va a estar bien, insisto. Mi último pensamiento es una disculpa.

Ana María Shua
187

Las mujeres no hablamos de negocios, sobretodo con la lengua atravesada por alfileres al rojo, con los labios sellados con plomo derretido, con la cara hundida en una olla de margarina hirviente ni se nos ocurre hablar (de negocios) a las mujeres.

En último libro (de los que tengo, sé que hay más y en otros lugares de Latinoamérica) las historias fueron escritas por 100 hombres. Se suman voces desde distintos sectores y distintos lugares de Argentina. Les comparto también alguno de esos breves textos que me obligó a detenerme

Daniel Fermani (docente, dramaturgo, y director de teatro)

Cielo túrbido

Miró el cielo, era de color violeta, casi morado. Color obispo, se le ocurrió. Y enseguida se dijo que el cielo no podía ser de ese color. Lo pensó o lo supo. Abrió bien los ojos y levantó la cabeza. Levantó la cabeza y levantó el busto. No. No era el cielo. Era el rostro del travesti con el cual había pasado la noche. El mismo que le había dicho te amo después de hacer el amor. El mismo que había masacrado a golpes. Porque le había dicho te amo, y él era un hombre.

Cuando llevé estos pequeños libros, que caben en la palma de una mano, para leer con mis alumnos de secundaria siempre se hace un inmenso silencio y me piden más...luego de lo cual pasamos a la charla, a decir y decirnos.

La  última vez que los llevé al aula fue en ocasión de la previa, a la marcha "Ni una menos", y varios me preguntaron si eran historias reales.

Les contesté que era ficción.  

Es preocupante, que nos falte tanto para que dejen de ser historias tan reales.


sábado, 26 de febrero de 2022

Leyendo aulas: Leer con jóvenes, leer con adolescentes.

Me han pedido varias veces recomendaciones de lectura que puedan compartir con adolescentes.

Quizás no puedo recomendarles qué leer, pero puedo decirles, que he leído con ellxs. 

Más aún, puedo decirles que he llevado a mis clases y ellxs me han pedido seguir leyendo.

Dice Liliana Bodoc: 

"Exactamente igual que en un relato para adultos, si pretendemos que la literatura juvenil sea eficiente en este cometido debemos pararnos en el extremo opuesto a la obviedad, al panfleto. Y crear textos con espacios abiertos para la vacilación y la duda. En literatura, la contundencia del contenido solo se logra por la contundencia de la propuesta estética..."


Con esa idea en mente de ir a la búsqueda de una propuesta estética y alejarme de la obviedad. De pensar en interpelarlxs, sorprenderlxs, buscar a ese otro/otra,  cada año en clase de Biología leemos literatura. Porque me resulta necesario (no con el objetivo de conectar con temas de biología,  pero sí se da bienvenido sea, les cuento más de esto en otra entrada).

No es fácil porque también leemos otras cosas como libros de textos, artículos de ciencia y también explicamos, debatimos, escribimos, y cumplimos con jornadas y actividades del calendario escolar.

Así que como solo tengo 3 horas de clase por semana de 40 minutos (con suerte) debo escoger textos cortos: cuentos, poemas y novelas breves. 

Les comparto algunas, intentando seleccionar mostrando alguna variedad:


 "Qué blanca más bonita soy" publicado por Lóguez, (trad de Rodrigo Martínez).

 Es una novela de Dolf Verroen, un autor holandés, (la tapa es de un autor también muy querido Wolf Erlbruch)  que ha recibido varios premios y que desde su publicación en 2007 no ha perdido actualidad.

María en su doceavo cumpleaños, recibe de regalo de cumpleaños un esclavo, llamado Koko. 

Un obsequio que recibe agradecida, y que deberá aprender a controlar a pedido de su madre. Mientras intenta crecer y convertirse en mujer.


Una novela que se cuenta en apenas 40 capítulos, muy breves (muchos de menos de una página), pero de temas que suscitan debates profundos. El racismo, la esclavitud, la diferencia de clases, las cuestiones de género, la violencia, los mandatos. 

Cada vez que leemos una parte, o toda (el año pasado la leímos completa en voz alta en varias clases) surgen conversaciones e intercambios. El año pasado por ejemplo, mis estudiantes no le perdonaban a los adultos el trato que recibía Koko, pero sí excusaban a María. Lo que derivó en interesantes conversaciones en el aula.

Esta novela, generó una muestra de ilustradorxs en el  taller de Mónica Weiss, que pueden visitar, dado que es una muestra virtual . Creo que la relación con el trabajo artístico les permitirá enriquecer su propuesta en el aula.

En mi caso, el tema de la existencia de razas lo debatimos desde la perspectiva biológica (en humanos no se aplica el concepto de "razas", aunque si podríamos emplearlo para referirnos a otros animales).Es por ello que compartimos en clase un texto de Alberto Kornbhlitt,   "La humanidad del genoma" libro de la colección Ciencia que Ladra de editorial Siglo XXI.  Pudimos encuadrarlo dentro de la unidad de genética, y conversar de otros temas que se ligan a esto.

Pero muchas veces como les digo, no hay una motivación biológica sino una intensión de belleza, de puro disfrute, o hasta de remover la monotonía del aula.

Es por eso que la oportunidad de compartir poesía, nos ocurre casi a diario  (lxs invito a ver mi proyecto "poesía para llevar"). Podría comentarles de varios libros de poemas que disfrutamos, pero voy a hablarles en especial de uno.


"Tus ojos" es un poemario de Eduardo Abel Gimenez, ilustrado por Cecilia Afonso Estevez. La propuesta estética, les interesa de inmediato. Este juego de formas y espacios, los invita a curiosear. Los poemas pueden también utilizarse como disparadores de la escritura (así lo hemos hecho en algunos talleres pero fuera de la clase de biología). 

Publicado por Calibroscopio. Es ya un clásico que se comparte y disfruta en cada actividad poética.

Les dejo un par de poemas de muestra:

Tus ojos son
como la suma de otros ojos,
como la diferencia entre otros ojos,
como mis ojos
pero sin la tristeza.

.............................................

Tus ojos son
como hablar de pronto
un idioma nuevo,
como subir por la escalera
hasta la altura de los satélites,
como pegar un salto
hacia el otro lado del mar,
como contar las estrellas
con los dedos de una mano,
como cavar en una noche
hasta el centro del mundo.


"Secretos de familia" , publicado por Sudamericana, en 1995. De la autora argentina Graciela Cabal. Me acompaña desde hace varios años.

En primera persona una niña relata su vida cotidiana en la década del ´50. El colegio, la familia, el sufragio femenino, la vida en el matrimonio, son algunos de los temas que aparecen. En tono humorístico, con tintes autobiográficos, que utiliza Graciela nos moviliza y divierte. 

Ahora hay una nueva edición publicada por Edhasa (que hasta llegó en el plan de lectura a las escuelas de CABA), pero en esta edición  la foto de portada es la autora niña con sus padres. Acá cuenta un poco de esto.

En las páginas se habla del abuso, la violencia, la primera menstruación, los roles de género, el comienzo del sufragio femenino, la educación, contado desde los ojos de Gracielita, en capítulos que resultan hilarantes. En mi caso puedo compartir los capítulos por separado, y aún así comprenderse el contexto y lo que cuentan. Les dejo un ejemplo: en este video la autora nos cuenta su capítulo 20.  


Leer libros álbum con adolescentes no es algo , que ocurra frecuentemente en la escuela secundaria. Sin embargo, he comprobado que les aporta muchísimos beneficios. Es una lectura corta, que les resulta atractiva, aún a lxs poco lectores, permite que en un taller de dos horas, escojan distintas lecturas,   y a su vez se habilita interesantes conversaciones. Suelo armar en el año algún taller sólo dedicado a compartir libros álbum (en general enfocado al tema de Educación Sexual Integral), pero también suelo introducirlos diario en mis clases.

La niña de rojo, Ilustrada por Roberto Innocenti, y con textos de Aaron Frisch, publicado por Kalandraka, es un favorito que se trasciende edades.

Una versión de caperucita roja en la gran ciudad, sometida  a los peligros y emociones en un bosque de marquesinas, centros comerciales y edificios de departamentos. Expuesta a la violencia y al peligro. Un libro que se puede leer a distintas edades, pero que  les aseguro no deja indiferente. 

Recuerdo especialmente un taller que hicimos hace un tiempo en ocasión de una Jornada en la escuela. Luego de esta lectura, una estudiante se animó a contarnos situaciones de acoso en la calle que la incomodaban y esto dio pie a muchas aportaciones de sus compañeras sobre su propia inseguridad .

Pueden escuchar y ver una versión acá


Creo que leer en el aula, debe realizarse en distintos formatos (audio, video, texto), géneros y posibilidades Es muy común que digamos que "no quieren leer", quizás no les interesa lo que les proponemos por lo que es nuestro objetivo buscar otras lecturas.

"El hilo invisible de la naturaleza" . Publicado por Libros del zorro rojo, con textos de Gianumberto Accinelli e Ilustraciones de Serena Viola (Traducido por Elena del Amo) es un estupendo libro informativo.

En mi caso, que enseño ecología, cada historia tiene relación directa con los contenidos de mi materia. ¿Cómo se relaciona una polilla sudamericana con un cactus en Australia?, o ¿cómo el DDT (un veneno muy poderoso) puede producir la caída de techos en una isla del Caribe?. Suelo comenzar las clases  leyendo una de las historias, ofreciéndoles que elijan un título del índice. Suele ser el gancho necesario, porque después quieren que sigamos con otros. 

En la heterogeneidad del aula, suele haber alumnos y/o alumnas que no se interesan por las novelas o cuentos, pero que se sienten curiosos a explorar estos textos.

Les dejo uno de los capítulos que compartí con mis estudiantes en audio en plena pandemia, se llama "Una plaga de largas orejas" 

Algunos de los capítulos más pedidos se titulan:
  • Una mariposa salva Australia
  • El hotel de las ranas
  • Operación Cat Drop: llueven gatos
  • De cometas, mares y pulpos inteligentes.

En cada caso, en un estilo literario se cuentan historias reales, en dónde la introducción de una especie modifica ese delicado equilibrio que ocurre en los ecosistemas, o un organismo produce cambios inesperados, e impredecibles.



"Un sonido atronador" es un cuento de Ray Bradbury. En este caso les muestro esta hermosa edición de Nórdica Libros, con traducción de Elena Ferrándix. (pero también fue publicado en antologías de Bradbury, creo que está en "Las doradas manzanas del sol" con el título de "El sonido del trueno", o "El ruido del trueno").

Cuenta la historia de un cazador que tiene la oportunidad de viajar al pasado para traerse la presa más impresionante, un dinosaurio T. Rex. La única condición es que no puede salirse del camino, ni cambiar nada, porque podría modificar el futuro.

 Seguramente, aunque no lo hayan leído, la historia les suena. O habrán escuchado hablar del efecto mariposa, de algún modo está relacionado con este cuento. En mi caso lo he leído en escuelas primarias, explorando el género de Ciencia Ficción, y hermanado con el capítulo de Los Simpson, (donde Homero viaja en el tiempo gracias a una tostadora)

Con los mayores, en clase de biología, podemos relacionarlo con la teoría de la evolución que postularon Gould y Eldrege. 

Se que hay una película que no ví, y numerosas seríes y lecturas que se conectan.

Aclaro que esto no pretende ser un recorrido, ni un mapa, simplemente una selección que abra territorios sin explorar, o sume a los que ya han transitado. 

"Claro que la literatura infantil y juvenil puede acompañar a iluminar el crecimiento, pero para eso , igual que un buen amigo, debe poner la maravillosa complejidad del amor sobre la superficialidad de al condescendecia. La literatura infantil y juvenil debe "problematizar al lector"." (2) 

Dice Liliana Bodoc, y creo que estos textos de una forma u otra lo logran.

Gracias por acompañar, lxs espero en comentarios.


(1) (2) El fomento del libro y la lectura/11. Propuestas y reflexiones 2009-2010. FMG. 2011. p107 y 108


Extra:
Les menciono otros libros que suelen acompañarme  al aula

- El mar y la serpiente de Paula Bombara (no lo he leído completo por razones de tiempo pero todos los años leemos los primeros capítulos, y las repercusiones son muy bellas)
- Poesía de Wislawa Szymborska , de Mary Oliver, de Mario Benedetti, de Laura Devetach ("Para que sepan de mí" por ejemplo es un clásico)
- Libros álbum muchos. Intentaré hacer un posteo aparte.
- "Yo nena , yo princesa ". Otro libro que compartí por capítulos. De Gabriela Mansilla sobre la historia de Luana, la primera niña trans en obtener legalmente su DNI con su nombre escogido en Argentina. El año pasado se estreno la película que se basa en él.
- Hay muchos textos cortos que me acompañan hace tiempo, algunos los pueden ver  en este sitio



martes, 8 de febrero de 2022

Leyendo mujeres: Anna Ajmátova


 Anna Ajmátova, nació un 23 de junio en Odessa y murió en las afueras de Moscú, el 5 de marzo de 1966. Empezó a escribir poemas a los 11 años, y vivió en pleno régimen estalinista siendo perseguida y  acallada. Su primer esposo fue acusado de conspiración y asesinado. Su hijo estuvo encarcelado numerosas veces y su último marido, Nikolai Punin, murió en un campo de concentración. Ella continuó escribiendo y no solo eso, sino dando voz al pueblo mediante sus poemas.

Tuvo una vida intensa. En su juventud fue retratada por Modigliani.




Conoció a muchos artistas y creativos, pero su vida estuvo signada por la pobreza y la enfermedad. Por la pérdida de sus seres queridos.

Una poeta que hay que conocer y leer. En Argentina la editorial Llanten publicó recientemente sus poemas, "Detrás de mi marchan millones" traducidos por Natalia Litvinova, poeta nacida en Bielorrusia y llegada a Buenos Aires en su infancia.

En estos días cuando recién terminaba de leerla (y me la encontraba por todas partes) me crucé este texto de Juan Forn, en "El hombre que fue viernes" que me habló nuevamente de ella y que les comparto como una presentación de su vida.



La noche que empezó la Guerra Fría



Anna Ajmátova creyó hasta el día de su muerte que la Guerra Fría había empezado por su culpa, la noche del 25 de noviembre de 1945. Para Stalin, Ajmátova era una excrecencia del pasado prerrevolucionario, mitad monja, mitad puta en celo, y desde 1921 le tenía prohibido publicar sus poemas. Pero los soldados del Ejército Rojo se los sabían igual de memoria. Por esta razón, en los momentos más difíciles de la guerra, bajó desde el Soviet Supremo la orden de que Ajmátova recitara sus poemas por radio para levantar la moral de la nación. La guerra se ganó, los intelectuales evacuados de Lenningrado volvieron a ciudad en ruinas y, en noviembre de 1945, llegó a la URSS una comisión cultural británica cuyo velado propósito era sondear la actitud que tendría Stalin hacia sus aliados occidentales, con la guerra terminada. Entre los miembros de esa comisión había un joven profesor de Oxford, hijo de judíos rusos, que ya había cumplido funciones de inteligencia durante la guerra en la embajada británica en Washington. Su nombre era Isaiah Berlín y el mismísimo Winston Churchill lo había elegido para integrar la misión, por su conocimiento de la lengua y la mentalidad rusas, así como de los intereses geopolíticos ingleses.

Berlín pisaba por primera vez las calles de Petersburgo desde que había huido con sus padres de los bolcheviques, cuando tenía once años. Sus ojos y su corazón no daban abasto. No le importaban las ruinas; caminaba por las calles oyendo a la gente hablar en ruso a su alrededor y estaba en éxtasis. En el primer momento libre que tuvo se sumergió en una ruinosa librería de la Perspectiva Nevski donde supo, para su asombro, que la mítica Anna Ajmátova no sólo seguía con vida y residía en al ciudad sino que además estaría dispuesta a recibir su visita. Acompañado por uno de los fantasmales habitués de esa librería, el crítico Orlov, Berlín llegó esa tarde a la habitación sin gau y sin calefacción donde vivía Ajmátova, en el tercer piso del Palacio de al Fontannka, que había pertenecido en sus días de gloria a la poderosa familia Sheremetiev. Ya no había alfombras ni cortinados en al habitación de pintura descascarada; solo una mesa con dos sillas que no hacían juego, un viejo baúl contra la pared y un diván donde lo esperaba sentada la poeta, cubierta con un chal negro, como una reina trágica. Un único cuadro colgaba de las paredes desnudas: un retrato a lápiz que le había hecho Modigliani cuando ambos fueron amantes, en París , en 1917.

Berlín era el primer occidental que Ajmátova veía en veinticinco años. Además podía hablar con él en ruso, y además pudo por fin enterarse a través de él del destino de todos aquellos amigos exiliados en Londres y París a partir del 1917. En esos veinticinco años, Ajmátova había aprendido a soportarlo todo: la tuberculosis, la indigencia, el fusilamiento de su primer marido, el tifus, la deportación de su segundo marido y de su único hijo, la deshonra pública, el hambre, la sucesiva inmolación de casi todos su amigos poetas (desde Blok y Maiacovski hasta Mandelstam y Tsveátieva). La suma de esas penurias la había llevado a escribir.: “Fue la ´época que sólo los muertos podían sonreír, felices de descansar al fin.”

A esa altura de su vida, después de haber sido el amor prohibido de todos los rusos, Ajmátova se había convertido en la madre sufriente de todos ellos. El casto Berlín (que más tarde confesaría que seguía siendo virgen por entonces) le dio la oportunidad de volver a ser, por una noche al menos, simplemente una mujer, y ella le abrió su corazón. Le contó cada detalle de su vida, le habló de sus amores y sus muertos, le recitó los estremecedores poemas de Réquiem y le confesó que luego de hacerlos memorizar a siete personas de su máxima confianza, procedía a quemar los papeles donde los había escrito. Ningún ruso cree hasta el día de hoy que Berlín y Ajmátova pasarán toda la noche sentados en sillas enfrentadas, como lo relató él más tarde. Si le creen, en cambio, que cuando se levantó para irse ya había amanecido y que volvió caminando hasta el hotel en trance, sin reparar en la llovizna que le calaba los huesos, ignorando aún que acababa de iniciarse la Guerra Fría en el mundo.

Porque he aquí que, la tarde anterior, Randolph Churchill, el hijo de Winston, que formaba aparte de la comitiva británica y había sido compañero de Berlin en Oxford, necesitó alguien confiable que lo ayudara a comprar caviar en Leningrado, y no tuvo mejor idea que hacerse llevar hasta el deteriorado Palacio de la Fontannka, donde se puso a llamar a gritos a Berlin desde la calle. Este bajó a toda velocidad, se lo llevó consigo a buscar el dichoso caviar, volvió cautelosamente a lo de Ajmaótva con la caída de al noche y permaneció allí hasta la mañana siguiente. Para entonces ya se había puesto en movimiento la omnímoda maquinaria de delación soviética que haría llegar a oídos de Stalin que Winston Churchill había enviado a su propio hijo y aun traídos judío en una operación de espionaje para llevarse a esa puta vieja de Ajmátova a Occidente.

Para entonces la comitiva histórica ya había abandonado la URSS, de manera que Berlin y Chrchill se salvaron de será arrestados. Las consecuencias las sufrieron los demás: Berlin había logrado ver en Leningrado a su tío Leo, un hermano de su padres que no había querido irse de la URSS y era profesor titular de medicina en la universidad. En los días siguientes a la apartida de su sobrino, Leo fue acusado de entregar a extranjeros información sobre la salud de Stalin, obligado bajo tortura a reconocer su culpabilidad y enviado a prisión (con la muerte de Stalin sería liberado , pero a los pocos días de volver a Leningrado, aún débil y sin trabajo, se cruzó en una esquina con uno de sus torturadores y murió de un síncope en plena calle). Para Ajmátova, ls cosas no fueron mejores. Su hijo Lev, que después de pasar diez años en el gulav otros tres combatiendo a los nazis gozaba por entonces de sus primeros meses de libertad, fue otra vez deportado a Siberia. Y la propia Ajmátova fue públicamente crucificada por el comisario cultural Zdhanov en la primera plana de Izvestia, cosa que le hizo perder la magra pensión que cobraba y la habitación en el Fontannka.

Hasta la muerte de Stalin en 1953, Ajmátova pidió en vano por su hijo y vivió de la caridad de los pocos amigos que se atrevían a cuidarla. El deshielo de Kruschev traería la tardía liberación de su hijo Lev y un reconocimiento igualmente tardío para ella: se la autorizó a publicar, se le concedió una pequeña dacha en Komanvovo, se le permitió viajar a Oxford y a Roma a recibir premio. En Roma recitó famosamente para las cámaras su Poema sin Héroe, escrito luego de la partida de Berlin, donde dice de él: “No será mi esposo ni mi amante/pero juntos haremos algo/que trastrocará el Siglo Vente”. En Oxford, aceptó que Berlin la agasajara con un banquete en la mansión de su esposa millonaria, sin dirigirle la palabra a la anfitriona en toda la velada. Al día siguiente, en la universidad cuando llegó al momento culminante del recitado de su extraordinario Réquiem, alzó los ojos a hacia su amante platónico y pronunció en ruso aquellas palabras (“No lo sabes per has sido perdonado”) que, según aseguran todos las que la conocieron, resume a la perfección lo que sentía al estar en su presencia. (1)


En toda su poesía hay una fuerza, y a la vez una sensibilidad. La conocí a través de este poema de Réquiem:


En lugar del prefacio

En los terribles años de Yezhov estuve parada en la fila, durante
diecisiete meses, frente a las cárceles de Leningrado.
Una vez alguien me reconoció. La mujer de labios azules que
estaba detrás,
y que seguramente nunca había oído mi nombre,
recobrándose del entumecimiento tan común para todas nosotras,
me susurró al oído (allí hablábamos todas en voz baja)
—¿Y esto, usted puede escribirlo?
Y yo contesté:
— Puedo.
Entonces algo como una sonrisa rozó
aquello que alguna vez había sido su rostro.


1 de abril de 1957
Leningrado

Les dejo alguna selección (muy personal) de sus poemas.

Me lanzaron tantas piedras
que ya no les tengo miedo.
La trampa se convirtió en una torre,
la más alta entre las altas.
Agradezco a los constructores,
espero que sus preocupaciones y tristezas pasen.
Desde acá puedo ver antes el amanecer
y celebro el último rayo del sol.
Por la ventana de mi habitación
entran los vientos de los mares del norte
y una paloma come el trigo de mis manos...
Y esta página inconclusa,
divina, tranquila y sencilla,
la terminará de escribir
la morena mano de la Musa.

1914

Le pregunté al cuco
cuántos años viviré.
Las cimas de los pinos temblaron.
Un rayo cayó sobre la hierba.
Pero ni un sonido en la espesura...
Regreso a casa
y el viento fresco acaricia
mi frente caliente

1919

Nunca me gustó
que sintieran lástima por mí.
Con tu gota de piedad
voy como si el sol estuviera en mi cuerpo.
Por eso resplandece alrededor.
Yo voy haciendo milagros.
¡Por eso!

1945



La victoria está ante nuestra puerta.
¡Cómo recibiremos a esta querida invitada?
Como las mujeres que levantan en alto a los niños
que se salvaron de mil muertes,
así la recibiremos

Natalia Litvinova en el prólogo del libro, termina con estas palabras:

"Anhelo que esta antología poética que traduje, les revele a ustedes, lectores y lectoras, las máscaras y pasiones de mi Anna y, como la apodó Tsvietáieva, de la Anna de todas las Rusias."

Les aseguro que van a querer tener con uds a Anna.


(1) En "El hombre que fue viernes". Juan Forn. Publicado por Página 12.

La ilustración de tapa del libro de Anna es de Gastón Malgieri



domingo, 6 de febrero de 2022

Leyendo mujeres: Liliana Bodoc





Foto del gran maestro Uri Gordon, que supo capturar perfectamente su magia. 


Liliana Chiavetta, conocida como Liliana Bodoc nació en Santa Fe un 21 de julio de 1958 y falleció en Mendoza un día como hoy de 2018. Fue una escritora y poeta argentina Estudió Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Cuyo y ejerció como docente de Literatura Española y Argentina en diversos colegios de la misma universidad y se estableció en San Luis.

Bella y humilde, se nos fue demasiado pronto a los 59 años

Siempre dispuesta a tender la mano, cálida, amena, inteligente, combativa

Una persona que creía en eliminar las desigualdades, y lo proponía en cada charla, en cada acción.

Una escritora increíble, que empezó tarde en la escritura, recién a los 39 años publicó por primera vez (lo contaba tan lindo, tan humildemente, como fue que llegó ese original a ser un libro) La Saga de los confines . Creó un mundo, que tiene puntos de contacto con Tolkien (Tolkien y Le Guin, repetía eran quienes la habían inspirado), pero con mayor presencia femenina, más socialmente comprometido y abrevando de mitos y leyendas de las culturas originarias.

Esa trilogía le hubiera bastado para ocupar un lugar en la literatura argentina que nadie le podía discutir. Pero hubo más. Aún hoy algunos de sus escritos están saliendo a luz, como un poema "Formas de ver" recientemente publicado por Pez Menta, con ilustraciones Nadia Marchesini, que acaba de ser seleccionado por la Fundación Cuatro Gatos.


Palabras de Liliana Bodoc

Llega febrero, y un nuevo aniversario de su partida, es el momento de nuestro homenaje releyendo sus libros.


Le decían "la madre de los confines" porque fue la creadora de esta maravillosa "Saga de los Confines" (Los días del venado, Los días de la Sombra, Los días del Fuego), que dieron inicio a un universo nuevo, y su carrera como escritora.


Desde que nos dejó en una orfandad de nuevas historias, el 6 de febrero de 2018 , no hacemos más que extrañarla.


En esto de buscar sus libros, y ver videos de sus conferencias, me fui encontrando (re-encontrando) con algunas de sus palabras. La idea de esta entrada es conservarlas. Hacer que viajen de boca en boca.Que sus palabras nunca mueran.


Palabras sobre la memoria:

"Si hago memoria hago esperanza y justicia"

"Si hago memoria la soledad se extingue"

"La memoria es una casa donde cabemos todos".



En Los confines de la palabra. La memoria.


Sobre la poesía:

"La poesía es una conjetura acerca de lo inexplicable"

"La palabra poética no nos pone un uniforme más bien nos hace únicos"

"Una poesía es un silencio rodeado de palabras precisas"

"Los poetas hacen que el silencio diga lo que ellos tengan ganas de decir"


"La palabra poética será una balsa que nos mantenga en la superficie..."

¿Qué es un monstruo?
"Un monstruo socialmente hablando, no es un ser horripilante y feroz; es algo mucho más serio. Para las sociedades lo monstruoso es el otro. Es lo que interpela sus paradigmas y pone en jaque sus tabúes"


En " Los confines de la palabra. Lo poético.


Acerca de la literatura:


"Hay que darle arte literario a los niños para que aprendan a amar el arte literario para que se transformen en jóvenes y en adultos capaces de decodificar la estética literaria, es una cosa de primera necesidad."


Entrevista en la Facultad de Filosofía y Letras de UNCUYO.


"El arte es una cosa de conocer el mundo. Leer un cuento …Pensar artísticamente el mundo tiene que ver con una manera de conocerlo…"


"El cielo más útil es el cielo de los poetas…Cuando algo nos angustia, cuando el hijo …uno levanta los ojos no hacia el cielo de los físicos, sino hacia el cielos de los poetas."


“La literatura es el agua y el pan, absolutamente necesaria para entender el mundo en el que vivimos, el mundo en que transitamos para conocernos, es un puente hacia nosotros mismos es un puente hacia los otros. “


“A veces la ficción, nos puede ayudar a atravesar las tempestades más complicadas y las tormentas más difíciles. …hay un puente emocional que tiende la literatura en forma constante y permanente…”

En el Congreso de Literatura Infantil y Juvenil . Perú. 2014



 En Hasta Trilce, el teatro de la Ciudad de Buenos Aires, hay un cartel que la recuerda. Estuve ahí para ver la obra "El espejo africano" que representó la compañía Tres gatos locos (junto a mi amiga Patricia Domínguez y una amiga de ella, también sureña) en 2018. Ver ese cartel, para mí fue muy fuerte, porque fue en ese mismo lugar donde la conocí personalmente, varios años atrás en ocasión de un taller, ahí nos vimos un fin de semana en que ella nos recibía y nos contaba secretos sobre el oficio de escribir.



Agua

La lluvia es agua que saltó al abismo.
El mar es agua bravía.
El llanto es agua picante
si baja por tus mejillas.

Agua con hueso es el hielo.
Agua rota, la cascada
Agua obediente, el arroyo
que baja por las montañas.

¡Cuando el agua tiene sed
Desaparece la playa!

Liliana Bodoc .
 En Ondinas.


Casualmente cuando leía este libro, que me llegó en el 2020, su editora Violeta Noetinger, compartió conmigo una anécdota sobre Lili.

Me decía  de " Ondina" (un libro de cuentos, enlazados entre sí por el tema del agua), hizo un primer cuento, y al leerlo sentía que le faltaba algo, parte de su esencia. Se lo comentó, le dijo que faltaba la marca "Liliana". La respuesta de Lili fue que había recibido el comentario de un lector que decía que su estilo era muy enrevesado y que le costaba entenderlo. Es por eso que optó por un estilo más simple. Violeta le dijo "vos no escribís, para los lectores que te encuentran enrevesada. Esos no son tus lectores. Tu marca personal, lo que vos hacés como nadie, lo que te hace única y maravillosa, es esa poesía que metes en todo lo que hacés. No te traiciones, no abandones tu estilo". A partir de ahí se aflojó y los cuentos fluyeron.

Es efectivamente un libro poético, con su esencia.

Palabras de Liliana en sus libros:

«El mal, como planta que es, no se está quieto. Crece. Y si encuentra buena tierra, arma un zapallar en poco tiempo. El bien, si me permiten, es de esas plantas difíciles, que por cualquier motivo se secan o se pudren.»

Elisa, la rosa inesperada.

«Porque los espejos reflejan la historia de su tiempo. Y a veces, como los cristales curvos, la ensanchan, la adelgazan, la distorsionan. »

El espejo africano.


«Los cuentos nos ayudan a amar las cosas…»

En “Blanco”, cuento de Sucedió en colores.


«Esa mujer tenía la gracia de transformarlo todo en fábula. Esparcía pedregrullo sobre el piso de tierra, cubría los catres con mantas de colores. Colocaba a la vista la cafetera, la olla de hierro, las tres tazas de loza blanca; y cualquiera deseaba quedarse allí para siempre.»

Diciembre, Súper Álbum.

«Hay objetos que jamás nos pertenecen del todo. No importa que se trate de antiguas reliquias familiares, pasadas de mano en mano a través de las generaciones. No importa si los recibimos como regalo de cumpleaños o si pagamos por ellos una buena cantidad de dinero. Estos objetos guardan siempre un revés, una raíz que se extiende hacia otras realidades, un bolsillo secreto. Son objetos que no podemos limpiar ni entender. Objetos que se marchan cuando dormimos y regresan al amanecer...»

                 En el comienzo de El espejo africano.

«En esos tiempos, una isla era mucho más pequeña si nadie la habitaba. Cuando alguien llegaba, la isla se hacía grande.»

Los días de la sombra. Saga de los confines 2.

«A veces los cuentos son retazos y destellos de hechos ciertos. Contamos lo que ocurrió. Otras veces, los cuentos son pedazos de sueños. Contamos para que ocurra. »

El puente de Arena, cuento de "Amigos por el viento"

«Al día siguiente, R y D cruzaron juntos la verja del amanecer. Y jamás volvimos a tener noticias sobre ellos, porque las leyendas se detienen un paso antes del horizonte.»

En "Rojo". "Cuento de Sucedió en colores".


«A veces la vida se comporta como el viento: desordena y arrasa. Algo susurra, pero no se le entiende. A su paso todo peligra; incluso aquello que tiene raíces. Los edificios, por ejemplo. O las costumbres cotidianas.»

En "Amigos por el viento".

«El río, que pasa y se queda al mismo tiempo, arrastró el dolor pero conservó el recuerdo. »”

"El Río estuvo allí" (Historia de la desembocadura) en Ondinas

«Nací y crecí en un feroz desierto africano. Allí aprendí que el amor, como el agua, es un bien precioso. La verdadera riqueza no es poseer lo que sobra, sino lo que escasea..()..El amor escaso como el agua en el desierto, es el único tesoro que te hará dichosa.»

"Agua del desierto". En Ondinas.

«Desde la muerte de Shampalwe se había vuelto áspero y silencioso. Antes, decían de él que peleaba sin miedo a la muerte. Ahora se lamentaban de verlo pelear sin apego a la vida. »

Los días del venado.

«Según parece, hay dones para cada uno. Dicen que cada persona tiene el suyo, aunque a veces, no es fácil reconocerlo. »

El espejo africano.


Por último . Les quiero contar de un homenaje que hicimos en 2020. El 6 de febrero, nos reunimos algunas de las "Brujas Bucaneras" (un grupo de promoción de la lectura que formamos cientos de personas en varios sitios distintos, capitaneado por Barbi Couto) a homenajearla.

Llevé esta caja:


.. y escuchamos esta historia de "Los días del venado"

“- ¡Aquí estamos por fin! -dijo Vieja Kush-. Quítense los mantos y vayan cerca del fuego. Yo voy a preparar agua de menta con miel para olvidar el frío. Dulkancellin colgaba su abrigo cuando vio la caja de madera labrada que aparecía con la lluvia y desaparecía con el sol. Sonrió para sí y levantó la voz hablándole a Kush, que trabajaba en el fuego:

- ¿Qué sacarás esta vez de tu baúl?

- ¡Quién puede saberlo! -respondió su madre.

- Ojalá saques el peine de Shampalwe -intervino Kuy-Kuyen -. Así nos cuentas, de nuevo, cómo fue su boda.

-No -dijo Thungür, frotándose las manos cerca del fuego-. Mejor que saque la piedra roja del volcán para que nos cuente del día que se abrió la tierra y los lagos tenían burbujas de calor.

- Sea lo que sea les contaré una historia…

Cada familia husihuilke conservaba un cofre, heredado por generaciones, que los mayores tenían consigo. Aunque tenía menos de dos palmos de altura, y un niño pequeño podía rodearlo con sus brazos, en él se guardaban recuerdos de todo lo importante que había ocurrido a la gente del linaje familiar a través del tiempo. Cuando llegaban las noches de contar historias, volteaban el cofre haciéndole dar cuatro tumbos completos: primero hacia delante, después hacia atrás y, finalmente, hacia cada costado. Entonces, el más anciano sacaba del cofre lo primero que su mano tocaba, sin vacilar ni elegir. Y aquel objeto, evocador de un recuerdo, le señalaba la historia que ese año debía relatar. A veces se trataba de hechos que no habían presenciado porque eran mucho más viejos que ellos mismos. Sin embargo, lo narraban con la nitidez del que estuvo allí. Y de la misma forma, se grababa en la memoria de quienes tendrían que contarlo años después. Los husihuilke decían que la Gran Sabiduría guiaba la mano del anciano para que su voz trajera desde la memoria todo aquello que era necesario volver a recordar. Algunas historias se repetían incansablemente. Algunas se relataban por única vez en el paso de una generación y otras historias, quizá, nunca serían contadas.

- Pienso en las viejas historias que quedaron para siempre dentro del cofre -dijo Thungür-. Si nadie las contó, nadie las oyó. Y si nadie las oyó…
-Nadie las recuerda -completó Kush, que llegaba con su vasija cargada de menta dulce-.
Siempre repites lo mismo y me obligas a repetir a mí. ¡Tantas veces te lo he dicho! Cuando algo ciertamente grande ocurre suelen ser muchos los ojos que lo ven. Y muchas las lenguas que saldrán a contarlo. Entonces, recuerda esto, las viejas historias que jamás se cuenten alrededor de un fuego, alrededor de otro se contarán. Y los recuerdos que un linaje ha perdido viven en las casas de otro linaje.”


La saga de los confines. I. Los días del venado.

Luego, cada una, sin mirar, puso su mano en la caja, y sacó las palabras de Liliana, que cuál oráculo se hicieron presentes. Fue muy revelador, porque lo que le tocó a cada una, hablaba de lo que era, y sí... fue parte de su magia.





Me despido otra vez con sus palabras, que me llegan como una despedida:

« Con la próxima lluvia me voy
aunque lloren
Con el próximo llanto me voy
aunque llueva. »

Y no podía faltar, ahora tan cerca del inicio de clases, sobre la educación...


Actualizo hoy 6/2/2022 nos volvimos a encontrar algunas Brujas Bucaneras y Ana Carolina López me regaló estos haikus de Liliana:

Señalo el Norte
con el pico del viento
para que exista el Sur

Y ahora vuelo
cuando mi cuerpo viejo
Ya no puede amar

En "Silfos" de la Serie Elementales


Links que utilicé: https://www.youtube.com/watch?v=pjKIve1svnQ&t=1330s En el encuentro de Literatura Fantástica de la Universidad de San Martín

Los confines de la palabra, lo poético: https://www.youtube.com/watch?v=JKvczu72ICg&t=418s

Los confines de la palabra, la memoria: https://www.youtube.com/watch?v=cm-qbTiN9Vo

(* Por si quieren saber más de la Brujas Bucaneras  https://www.facebook.com/brujasbucaneras/)

Les dejo un listado de los libros que menciono.

Amigos por el viento. Publicado por Alfaguara. Ilustraciones Poly Bernatene
Elisa la Rosa inesperada. Norma. Colección Zona Libre
Ondinas. Ilustración Johana Wilhelm Alfaguara
Sucedió en colores. Ilustraciones de Pablo Bernasconi. Alfaguara
El espejo africano.Ilustraciones de Mariana Chiesa.SM
La saga de los confines (Los días del Venado, Los días de la Sombra. Norma
Diciembre super álbum . Ilustraciones Oscar Senonez. Alfaguara