miércoles, 24 de junio de 2026

Leyendo a Javier Villafañe

 




Javier Villafañe ( Buenos Aires , 24 de junio de 1909-Buenos Aires, 1 de abril de 1996) fue un titiritero , poeta y narrador argentino


Con su carreta La Andariega recorrió, en principio, junto a su amigo, Juan Pedro Ramos, Argentina y también Chile , Bolivia , Paraguay , Uruguay y Venezuela . El Teatro de Títeres La Andariega surgió después de que, desde el balcón de su casa, vio a un joven viajando detrás de una carreta, cara al cielo, por lo que decidió comprar una jardinera y un caballo.




La primera función de títulos fue en un baldío del barrio de Belgrano, el 22 de octubre de 1935. Mientras viajaba, enseñaba a los niños de las escuelas a construir sus propios títulos a partir de una calabaza, con la técnica de papel maché y cartapesta; a su vez, se dedicaba a la escritura de poemas, cuentos y obras de títulos que representaba, recogiendo también dibujos de niños para ilustrar sus cuentos. Las escenografías de sus obras fueron realizadas por artistas plásticos como Emilio Petorutti , Antonio Berni o Elba Fábregas. 

En Venezuela vivió después de que, en 1967, su libro Don Juan el Zorro fuera objetado y retirado de circulación por la dictadura militar imperante en Argentina, por lo cual debía exiliarse. Retornó a su país en 1984, y recibió numerosos premios entre los que se incluyen dos Premios Konex de Platino en 1984 y 1991 y un Premio Konex. Diploma al Mérito en 1994. 

Les dejo un cuento que me ha acompañado muchas veces.



LA CUCARACHA - Por Javier Villafañe


Una vez había un hombre que vivía solo. Era periodista. Trabajaba en un diario desde las seis de la mañana hasta la medianoche. Cuando terminaba de trabajar salía del diario; caminaba unas cuadras; comía en un restaurante y después iba a un bar a tomar cerveza. Al amanecer regresaba a su casa. En su casa era un pequeño departamento no tenía un solo mueble; ni cama tenía, ni una silla en que sentarse. Había unos clavos en la pared donde colgaba el saco, el pantalón y la camisa. Dormía en el suelo. En invierno o cuando hacía frío se envolvía en una frazada.
Le gustaba tomar cerveza. Todo el día tomaba cerveza: a la mañana, a la tarde, a la noche. Siempre llegaba a su casa con dos o tres botellas de cerveza.
Una madrugada, cuando se acostó en el suelo para dormir, vio a una cucaracha que salió de un agujero del zócalo. La vio caminar, detenerse y acostarse cerca de su cabeza.
Esto pasó varias veces. Una vez, cuando la cucaracha salía del agujero del zócalo, tomó la tapa de una botella de cerveza y la puso a su lado, y allí se acostó la cucaracha.
Al día siguiente el hombre llegó más temprano a su casa. Traía un poco de algodón: lo desmenuzó y le hizo una cama en la tapa de la botella de cerveza para que durmiera la cucaracha.
El hombre se acostó como siempre en el suelo. Vio salir a la cucaracha del agujero del zócalo: caminar y subir para acostarse en la cama que le había hecho en la tapa de la botella de cerveza.
Al otro día el hombre fue a trabajar. Estaba muy contento. Salió del diario. Iba silbando por la calle. Llegó al restaurante, comió, y después fue al bar a tomar cerveza. Se encontró con un amigo y le dijo:
Ya no estoy solo. Cuando me acuesto, una cucaracha sale de un agujero del zócalo y viene a dormir a mi lado. El amigo se río.

— ¿Cómo sabés que es la misma cucaracha? le preguntó. Tu casa debe estar llena de cucarachas. 

—No, la conozco. Es la misma respondió el hombre.

— ¿Serías capaz de hacer una prueba?
 
— Sí. ¿Qué hago?

—Le arrancacás una pata a la cucaracha. La déjás renga. Y si al día siguiente ves a una cucaracha renga que viene a dormir a tu lado, es entonces la misma cucaracha.

El hombre llegó a su casa. Se desvistió. Colgó en los clavos el saco, el pantalón y la camisa. Se acostó. La cucaracha salió del agujero del zócalo. Caminó y cuando iba a subir a la cama para acostarse, el hombre tomó a la cucaracha con el pulgar y el índice de la mano izquierda, y con el pulgar y el índice de la mano derecha, le quebró una pata y se la arrancó. Tiró la pata y puso a la cucaracha en su cama.
La cucaracha durmió: pero el hombre no pudo dormir. Vio el sol, la mañana. Él, tendido en el suelo, y la cucaracha a su lado dormida. Después del vio despertar, camina renga y mete en el agujero del zócalo.
El hombre se levantó, se vistió y salió. Ese día tomó mucha cerveza. Llegó al diario a las seis y media. Trabajó hasta después de medianoche. Fue al restaurante; comió. Fue al bar. Llegó a su casa. Se acostó. Vio salir a una cucaracha renga del agujero del zócalo. La vio llegar, subir y acostarse en la cama de algodón que él le había hecho en la tapa de una botella de cerveza.
Es la misma se dijo el hombre. Yo sabía que no estaba solo.
Pero no pude dormir. Vio el sol, la mañana. Vio cuando se despertó la cucaracha. La vio caminar renga y meterse en el agujero del zócalo.
A la madrugada siguiente volvió la cucaracha. Llegó caminando lentamente y se acostó al lado del hombre.
El hombre no podía dormir. Miraba dormir a la cucaracha. Estaba desnudo, sentado en el suelo, tomando cerveza. Tomó una botella, dos, tres botellas de cerveza. Sintió el sol en los ojos, la mañana.
La cucaracha se despertó. Bajo de la cama. Caminaba arrastrándose y se metió en el agujero del zócalo. 
Y no volvió nunca más.

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jueves, 18 de junio de 2026

Libros para leer con papá o a papá. Parte II


Empecé a preparar esta lista de libros para leer con papá pensando en el día del padre que se acercaba (pero hace como tres años). Nunca la terminé y hoy cuando me puse a mirarla se me ocurrió pensar que había otros libros que también se merecían estar. Así que incluyo los agregados a continuación.

Algunos ya aparecían en una entrada anterior , en un homenaje que les hice a los padres que se acercaban a leer con sus hijas e hijos en ocasión de los encuentros que hacíamos en la plaza del barrio con Picnic de Palabras.



Mi pequeño gran papá. Mari Kanstad Jhosen
Niño Editor
Un libro hermoso, en dónde el papá grande y fuerte, se hace pequeño al perder a su niña. Y su niña se hace grande alimentada por su presencia. Hermoso y poético. De Mari Kanstad Jhosen, ilustradora noruega. Publicado por Niño Editor, editorial argentina que tiene entre su catálogo otros libros de la autora. (que también recomiendo) 



Eloísa y los bichos texto de Jairo Buitrago
Ilustraciones de Rafael Yockteng
Editorial Babel y Calibroscopio
Una niña y su papá llegan a una ciudad extraña. 
La niña se siente en su salón de clases como un bicho extraño.
Pero poco a poco, de la mano de su padre que la acompaña, todo va cambiando.
Aquí lo pueden ver:

Conocí este libro en Espantapájaros Colombia y me lo traje, luego pude conocer en persona a Jairo y me lo firmó. Un clásico que perdura a través de los años.



¡Es hora de dormir papá! Coralie Souto
Kris D. Giacomo
Norma 
Colección Buenas Noches
Es difícil cuando llega la noche y papá hace berrinche para ir a dormir. Por suerte su hijo le tiene paciencia, le cuenta historias, y hasta le deja la luz encendida del pasillo. Porque su papá es grande y fuerte, pero no le gusta la oscuridad.

Me encantaba leerlo con niñas y niños, y con papas.



En la barriga de papá.
Texto de Norac-Grousset
Ilustraciones de Magalí Bardos
Ed Corimbo
Una niña que desea un hermanito cree su deseo cumplido cuando su papá muestra una gran barriga. Es obvio para ella que ahí hay algo escondido. ¿O no?

Me pareció un libro divertido y curioso, me lo encontré de casualidad y me lo quedó.



Mi papá es un hombre pájaro
David Almond
Con ilustraciones de Polly Dunbar
Norma Colección Torre de Papel. Torre Azul
Isabelita tiene un papá que quiere volar. Quiere ser un hombre pájaro y ganar una competición. Isabelita tiene una tía que la cuida a ella y su papá, ya veces extraña a su mamá.

Compré el libro cuando conocí a David Almond y me enamoré de su escritura.


Mi papá ¡Antes era genial!
Keith Negley 
Monsa Kids

Un niño nos cuenta que su papá era un músico de Rock. Y era genial. Pero ahora es papá. Bueno, después de todo sigue siendo genial.

Me encantó la estética de la ilustración y la mirada sobre la paternidad.





Mi papá estuvo en la Selva
Gusti en la ilustración, Anne Decis en el texto
Un papá le cuenta a su hijo cuando estuvo en la selva. Un viaje a la aventura. Un viaje real, en dónde nos enteramos de la importancia de la conservación, de los habitantes originarios de ese sitio mágico y del cuidado que le dan a su entorno. Y un hijo nos lo cuenta en este libro.




Gorila
Anthony Browne
Una niña y su papá están cada vez más distantes, hasta que un día, aparece un gorila en su vida y esta es la señal para que ella y papá, se acerquen.

Hay infinidad de detalles en este libro, y aunque no busca conmover, te conmueve.


Papá y yo, a veces.
María Wernicke
Calibroscopio.

María Wernicke es una de las ilustradoras argentinas que es pura poesía. Tanto en la ilustración como en el texto. Este libro, creo yo, podría ser un homenaje a su padre, también escritor. Una niña y su padre comparten algunas cosas , y otras no. A veces desean estar juntos, y a veces no. A veces quieren hablar, y a veces no. Pero en definitiva, siempre están cerca.

Mi padre fue rey
Thierry Robberecht y Philippe Goossens
Edelvives.
Cuando llegan unos señores estirados y deciden pedirle a tu padre que sea Rey , todo cambia. No es tan fácil ser tan grande, importante y vivir en un palacio.
Es mejor seguir juntos y jugar a las escondidas.



Cuando papá era pequeño había dinosaurios
Vincent Malone
André Bouchard
Edelvives

¿Qué creen nuestros hijos e hijas cuando les contamos que no había internet, ni celulares cuando éramos pequeños?  Quizás algo como lo que se cuenta en este libro.


Mi papá
Anthony Browne
Fondo de Cultura Económica.
Un libro con el humor de Anthony Browne y que muestra todo lo que puede hacer un papá (sin sacarse la bata)


Pequeña salvaje de Papá (Pequeña salvaje de Mamá)
Dianna Hutts Aston
Ilustrado por Nora Hilb
Editorial GS Junior de la Fundación de Diseño Estratégico

Un libro hermoso (doble, porque al girarlo cuenta otra historia) en dónde mientras un papá (o una mamá) hablan a su pequeño, también se habla de los animales y el cuidado que estos dan a sus crías.

Un libro de esos que conseguí casualmente vaya una a saber por qué y que me sorprendió porque tenía las ilustraciones de mi querida Nora.


Mi mascota
Yolanda Reyes en el texto y Rafael Yockteng en la ilustración
Babel Editorial
" Cuando cree que me he dormido, mi mascota, silenciosa,
huye del cuarto en tinieblas, gateando en la oscuridad.
Entonces abro los ojos y lo pillo en cuatro patas
y deja de ser mi mascota porque lo llamo...
¡papááá!"

Y acá van otros y otros....

Lo que construiremos. Planes para nuestro futuro juntos. Oliver Jeffers. Fondo de Cultura Económica (un libro en que el padre le cuenta a su pequeña hija lo que podrán construir juntos: ..."Construiremos un reloj para cuidar nuestro tiempo. Yo construiré tu futuro  y tu el mío irás construyendo..."

Margot, la pequeña, pequeña historia de una casa en Alfa Centauri. Toño Malpica con ilustraciones de Luisa Uribe. Una novela de Norma (también en la colección Torre de papel, Torre Azul). Margot y su padre viven en un vertedero de deshechos, son pepenadores, los que rescatan de la basura aquello que importa). Pero Margot también es una superheroína. Una historia tierna, sensible, pero también cruda y con mucho humor. Toño como siempre, no defrauda, conmueve.

Danny, Campeón del Mundo. Roald Dahl. Ed Noguer Un libro de Roald en dónde Danny tiene el mejor padre que pudiera tener, y ambos se ven impulsados en una aventura en el bosque. (no lo vi en Argentina, lo conseguí usado y de casualidad por mi amigo Roberto Sotelo, por lo que no sé si hoy en día será fácil de obtener. Me animo a decir un casi un desconocido de Roald)

Mallko y papá. Gusti. Océano Travesía. Un libro álbum, un diario de viaje ilustrado, desde la llegada al mundo de Mallkito con su trisomía del par XXI a la familia , lo que le pasó a su padre. A su familia. A su entorno. Un libro conmovedor que suelo compartir por igual con niños y grandes y me ha permitido disfrutar de infinidad de conversaciones importantes.

Nanas de la cebolla. Miguel Hernández autor del poema, Matías Acosta autor de la ilustración. Editorial Del Naranjo. Estos versos, como dice al inicio del libro, fueron "Dedicados a su hijo, a raíz de recibir en la cárcel una carta de su mujer en la que le decía que no comía más que pan y cebolla". Miguel Hernández desde la cárcel le escribe estas palabras:

En la cuna de hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba...

Una belleza de libro, con las ilustraciones de Matías Acosta que nos sitúa en la soledad y en la esperanza.

Prohibido ordenar. Mario Méndez en el texto y Mariano Díaz Prieto en la ilustración. Pequeño Editor
Un papá vuelve de trabajar de madrugada, y en ese living desordenado, que al principio lo enoja, logra reconstruir parte de los juegos que se perdió. Y de algún modo, tiende un puente hacia sus hijas, y a su familia. 

Cuentos cansados. Mario Levrero en los textos, Diego Bianki en la ilustración de Pequeño Editor. ¿Qué pasa si un papá le lee a su pequeño hijo cuando ya está muy cansado? Los cuentos, también saldrán cansados. Lo importante es que igual estarán ahí para acompañarlo a soñar.

En sus zapatos. Valeria Gallo. Océano Travesía. Un niño espera a su papá que lo recoge a la salida de la escuela, pero las miradas interrumpen esa alegría. ¿Será que papá pueda dejar de usar colores, maquillaje y zapatos de taco y así no atraer más miradas? ¿Será eso realmente lo que pondrá feliz a este niño?

Conexiones. Wlater Binder y Marcelo Tomé. Calibroscopio. Un niño acompaña a su papá a hacer su trabajo de electricista, y mientras comparten gustos, historias y aventuras. Y mucho más.

Habla como un río. Jordan Scott y Sydney Smith. Libros del Zorro Rojo. Aunque no habla como los otros niños, él quiere hacerse escuchar. Ese día lo recoge de la escuela su padre y lo lleva a conocer su lugar especial. 
Mi padre ve que estoy triste y me acerca hacia él, señala el río, y dice:
— ¿ Ves como se mueve el agua? Así es como tú hablas.
Las ilustraciones de Sydney Smith hacen la magia y la historia de Jordan Scott, es parte de su propia historia. Ambos hacen un libro único.



 

domingo, 31 de mayo de 2026

Leyendo cuentos: Diez cuentos realistas escogidos.






Diez cuentos realistas

En una entrada anterior, les presentaba una selección de cuentos para las infancias , y en otra de cuentos de Ciencia Ficción que especialmente disfruto leer. También hice una con cuentos escogidos   (y creo que sin quererme repito en alguno).

Siguiendo con esta idea de buscar historias para contar o leer en clase, simplemente con el afán de disfrutar les dejo algunas de distintas épocas y autoras y autores. En cada uno agrega el enlace para que puedan ir a saborearlo. Podrían ser otros, podrían no gustarles, pero siempre podemos buscar más.



El gordo  Raymond Carver 
Un cuento sobre un comensal y una mesera, pero que habla de mucho más que un simple intercambio comercial, y que nos muestra que los prejuicios continúan a través del tiempo.




Felicidad clandestina  Clarice Lispector
Una historia sobre la felicidad, de leer, con una niña como protagonista, pero que habla de sentimientos universales y tiene frases memorables.

Cuervos sobre una chiva María Teresa Andruetto

Amamos a la Tere, este cuento que publicó en Cacería, habla de una mujer de origen humilde que recuerda aquello que le pasó de terrible en la infancia y que es imposible de olvidar.






Gloria  Silvia Molloy

Una gata que llega a la vida de la protagonista, y que se vuelve inolvidable.

Pensé en este cuento cuando comencé a seleccionarlos, porque no se me olvidó en tantos años, no recordaba el título, pero no se me habían borrado las imágenes.

Inmanejable  Lucía Berlín

Una madre alcohólica, que sigue siendo madre a pesar de todo. Tan bien retratados esos momentos por Lucía. Otro de esos cuentos de Lucía que no pude olvidar desde la primera vez que me lo crucé.

El collar Guy de Maupassant

Un deseo, una condena, un collar.

El hombre del paraguas Roald Dahl

Para mí es un cuento con humor, que también muestra las complejidades de la vida, los matices, que nada ni nadie es blanco o negro. Lo leí muchos años con mis estudiantes de secundaria. Se los dejo para compensar el resto que son (sin quererlo) no tan optimistas.




La prodigiosa tarde de Baltasar Gabriel García Márquez

Gabriel sabe retratar la sencillez de la gente del caribe, pero también la complejidad que encierra la humanidad en sus cuentos. Este fue un descubrimiento, me apareció mientras buscaba otro que les quería compartir, así que se los dejo por si (como yo) no lo conocen.

Gracias por leer...