La pila de poesía crece sin que la riegue. Solo por contacto con el aire.
Siempre buscando poesía y poetas..
El 21 de marzo en el día internacional de la poesía, quise escoger algunos libros de mi monumental pila para compartirlos.
Miré cuáles llevo con más asiduidad a los talleres. Cuáles me piden repetir. Y sin quererme nació esta entrada de mujeres poetas.
Mujeres que buscan y admiran. En este mes en que recordamos a la mujer trabajadora y el poder femenino, en este mes en que celebramos la poesía, esta es una entrada necesaria.
Ruta de colisión. Un libro de Marina Colasanti, autora nacida en Eritrea y que vive en Brasil. Ruta de colisión . Con traducción de María Teresa Andruetto (otra mujer y poeta). Colección Fénix. Editorial Brujas.
Un poemario bellísimo que habla de la mujer, de las relaciones, de lo humano. En una edición bilingüe, repartida a las escuelas por el plan nacional de lectura.
Allá afuera, la noche
Cuando la familia duerme
— inertes las manos en los pliegues de las sábanas los cuerpos pesados bajo la viva mortaja —
la mujer se ejerce.
En la casa tranquila
donde nadie le cobra
nadie le exige
nadie le pide
nada
se pasea finalmente reina
en las piezas vacías
se demora en lo oscuro.
Y descalzos los pies
abierta la blusa
puede entregar
plácida
al silencio.
Si él sólo
Dice la leyenda que el poeta
Li Po
se ahogó una noche en que
borracho
Quiso atrapar la Luna
sobre el lago.
Es leyenda, se sabe.
Pues la verdad es que la Luna
lo habría seguido
a cualquier sitio
sólo con que él la hubiera llamado

La materia de este mundo . Sharon Olds. De la editorial Gog & Magog (hay otro libro también de la autora en esa misma editorial La habitación sin barrer) Con traducción de Inés Garland e Ignacio Di Tullio. Un libro bellísimo que me descubrió a esta autora norteamericana que habla de la maternidad como pocas, que habla de la vida, del amor y de la muerte con apasionamiento. Una intimidad que se desnuda y se transforma en belleza hasta los momentos más terribles.
Mi hijo el hombre
De repente sus hombros se vuelven mucho más anchos.
de la misma manera en que Houdini expandía su cuerpo
mientras la gente lo encadenaba. Parece
ayer cuando lo ayudaba a ponerse el pijama,
guiaba sus piernas dentro del oscuro interior;
le subía el cierre lo tiraba por el aire
y atajaba su caída. No puedo imaginar
que ya es un niño, y sé que debo prepararme,
superar mi miedo a los hombres ahora que mi hijo
va a ser uno. Esto no es
lo que tenía en mente cuando presionó a través de mi como un tronco atrapado en el hielo del Hudson,
rompió el cerrojo, deshizo las cadenas,
y apareció en mis brazos. Ahora me mira
de la manera en que Houdini estudiaba una caja
para encontrar la escapada, después sonreía y se dejaba esposar.
Primeras semanas
Esas primeras semanas, no sé si sabía
cómo amar a nuestra hija. Su cara parecía estrujada,
fruncida de preocupación —y ni siquiera
desesperanza, sino simplemente depresión, una cara de
tenacidad. La piel del rostro estaba finamente
arrugada, había mechones de pelo en sus orejas,
parecía un poco a una ardilla, suspicaz,
en trance. Y pequeña, 2,700,
marchita —parecía rechazarme
sin moverse. En el primer
momento en que la había visto, sin mis anteojos,
en la sala de partos, un borrón de sangre,
y piel azulada, y extremidades, la había conocido,
sin moverse. En el primer
momento en que la había visto, sin mis anteojos,
en la sala de partos, un borrón de sangre,
y piel azulada, y extremidades, la había conocido,
patas para arriba, y la enderezaron, y entonces
vino ese llanto tenue, casi sexual y su
cuerpo todo se sonrojó.
....
(fragmento)Un libro de Laura Devetach, poeta argentina. Escritora, maestra de escritoras, forjadora de recorridos lectores. Un libro ilustrado por otro poeta, Juan Lima. Un libro al que siempre vuelvo, publicado por la editorial argentina Calibroscopio. Para que sepan de mí.
Quisiera entrar
por el ojo de una aguja
al reino de la gente
donde ninguna edad fuera pecado
ningún sexo demasiado pequeño
ningún ser
un poco menos
El hada que no invitaron . Obra poética reunida 1985-2016. Un poemario que reúne la obra de Estela Figueroa. Poeta argentina que nos dejó hace muy poco, nacida en la provincia de Santa Fe, también, como Laura. Una mujer de las que forjan. Publicado por Editorial Bajo la Luna
Derrumbe
De una casa sólida
Pasé a ser un terreno baldío.
Dónde hay paredes
ahora hay escombros.
No sé cómo pasó.
Los vecinos me arrojan la basura
que el camion de residuos desdeña.
Y los niños me pisan con temor
porque albergo vidrios y latas oxidadas.
Las novedades son algún gato recién nacido
o un ladrón que se esconde por un rato.
Transeúnte que pasas desprevenido junto a mí:
¡me llueve en los ojos!
tres años de tu muerte
y todavía no la acepto
Quise colgar tu retrato en la pared
y no pude.
Volví a guardarlo.
El clavo quedó allí
mantener tu ausencia.