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domingo, 29 de abril de 2018

Cuentos que cuentas (Libros de cuentos para compartir)

Hace un tiempo atrás, al comienzo del año escolar, hice una recorrida por mi biblioteca para armar un listado de los libros que me encantaría que me hubieran leído a mí en las aulas, oa mis hijos e hija. 

Pensaba principalmente en la lectura en voz alta, tan necesario en las aulas hoy día. Esa estrategia que varios practican y que la Fundación Mempo Giardinelli promueve hace años. Justamente en la Clase 9 del Postítulo en Pedagogía de la Lectura encuentro esto:


Leer en voz alta es una misión impostergable en todos los niveles y ciclos del sistema educativo. Y es además, un trabajo intelectual mucho más cómodo y complejo que lo que el enunciado aparentemente sencillo hace suponer.

Mempo Giardinelli 


Porque, entre otras cosas, para los que no leen, no hay forma que el libro se abra ante ellos. Somos los padres, maestros, profesores, mediadores varios, los que debemos estar ahí para que esto suceda.

También en el interior del hogar. Solemos abandonar esta práctica, cuando nuestros hijos ya "leen solos". Y sin embargo es un momento mágico, íntimo y poderoso que debemos seguir compartiendo. 

En mi modo de ver la única manera de incentivar la lectura cuando, tienen 10 o 12 años, y aún no se han iniciado como lectores es abrir el libro para ellos/ellas. 

Pensé en libros que podrían estar en los planes de lectura, porque siento incitan a leer, a ir por más. Cuentos, en primer lugar. Porque quizás también, dar de leer un cuento, es como un bocado, un entremés que se puede intercalar entre una actividad y otra, algo que puede abrir el apetito, sin necesidad de empachar a los "poco lectores" (la poesía también pero eso se merece otra entrada)

Simplemente, es deseable, como dice Laura Devetach en su libro "La construcción de un camino lector" "

Crear espacios de lectura para ampliar el mundo, descubrir y aceptar múltiples formas de decir las cosas, conocer más de nosotros mismos al tener un diálogo diferente con la cultura escrita, aprender a no quedarnos en la cáscara de la realidad. 

Acá una selección de ellos.

El primero es para mí un infaltable en las recorridas por escuelas, talleres, y en lo cotidiano en la lectura con mis alumnos. Un claro favorito, recomendado también por muchos mediadores: 


¡Silencio, niños!

Autora: Ema Wolf
Editorial: Torre de Papel
Illinois



Ema Wolf es una escritora argentina, autora de numerosos libros de cuentos ("Famili", "¡Qué animales!". "Los imposibles", "La Aldovranda en el mercado", por mencionar algunos, entre muchos), pero escojo este, porque es uno de mis preferidos al momento de compartir. El cuento que da título al libro es una historia que pasa en un colegio. La momia es la maestra, y trata de enseñar a sus alumnos algo muy útil que es atravesar paredes . No estamos en una escuela tradicional, los personajes del cuento son Frankestein, una bruja, vampiros, fantasmas. Sin embargo, hay varios momentos que nos resultarán sorprendentemente familiares, para los que habitamos las aulas. Acá pueden leerlo compartido en la página de la editorial que lo publicó en uno de sus manuales. Una historia desopilante que provocará carcajadas a grandes y chicos.


Todos los cuentos, excelentemente contados por Ema, tienen personajes que no por absurdos dejan de ser reales. "El rey que no quería bañarse" , ha sido narrado incontables veces, si lo buscan en youtube encontrarán versiones fantásticas. Aquí una que rescato de la página de Educar https://videos.educ.ar/video/?id=108648



Entre los otros personajes nos encontramos a Gervasio el hombre bala (que tuvo problemas de peso y por lo tanto debía buscarse otra profesión), o Walter Ramírez el gato de "Walter Ramírez y el ratón nipón", o el mensajero del rey Clodoveco. que tenía serios problemas de memoria (imaginensé esa situación un mensajero olvidadizo),  Ema Wolf sabe cómo narrar historias atractivas y sorprendernos. El absurdo ataca en situaciones cotidianas

He contado estas historias a grandes y chicos, en Argentina y en Bogotá, y siempre, SIEMPRE lo disfruto, tanto como el público. (y este es otro secreto para elegir leer en alta voz, elegir lo que disfrutamos porque ese disfrute es contagio puro).


El segundo es un autor clásico, que no debe faltar:

Cuentos en versos para niños perversos
Autor: Roald Dahl
Ilustrador: Quentin Blake
Editorial: Alfaguara (actualmente Loqueleo)



Este libro de cuentos en verso (reconozco que lo pondría en la categoría poesía, pero me tomo la licencia), es uno de los más leídos de Roald Dalh. El autor inglés, el verdadero "Gigante Bonachón", tiene muchísimas historias para compartir. Y varias de sus obras han llegado al cine, por lo que los niños de todo el mundo, de algún modo lo conocen, pero me parece que acá (hablo de Argentina) no lo conocemos lo suficiente, así que no pierdo ocasión de recomendarlo. 

Cuando viajé a Colombia me contaron que en muchas escuelas, era de lectura obligatoria en la escuela primaria. Esta es una versión de los cuentos clásicos relatados en verso.


"Estando una mañana haciendo el bobo
le entró un hambre espantosa al Señor Lobo,
así que para echarse algo a la muela
se fue corriendo a casa de la abuela..."

La historia de Caperucita roja, La Cenicienta y varios más, relatados con humor e ironía. En esta edición la traducción es de Miguel Azaola, y las ilustraciones son de Quentin Blake (un claro favorito entre los que ilustraron a Roald) Es difícil elegir un libro de este autor, digo, solo uno. Es mejor conseguirse todos los que puedan: "Charlie y la fábrica de Chocolate", "Brujas", "Matilda", "Los Cretinos", son algunos de los que seguro no deben faltar (aunque son novelas, algunos son muy cortos o se pueden leer como cuentos de un capítulo por vez). Lo mejor es que los disfrutamos tanto los chicos como los grandes. 

El tercer libro me llegó de manos amigas, y fue un descubrimiento:


"Los meteoritos odiaban a los dinosaurios"
Autor: Jorge Accame
Ilustrador: Héctor Borlasca
Editorial: Norma




Jorge Accame es un autor argentino, residente en la provincia de Jujuy. Este libro reúne varios relatos cortos sobre temas diversos, los relatos empiezan, y se interrumpen para dar paso a otra historia que empieza y quizás continúa, o no. 

La originalidad, el juego con el absurdo, lo transforma en un libro desopilante que encanta a los grandes y chicos por igual. 

Los personajes que se suceden en un compendio de situaciones disparatadas pueden ser tan extraños como el Yeti, una garrapata, o tan cercanos como nosotros, un grupo de profesores de secundaria. Hay varios favoritos entre las historias, entre ellos "Azafato" y "Problema" que son los que más escojo. 

Al ser cortos, se pueden leer en clase, en pequeñas dosis, y les aseguro, que mantendrán interesados ​​​​a sus alumnos esperando el momento de continuar. Me pasó con un curso en que uno de mis alumnos me reclamaba que continuara con "Problema", que empezamos pero el devenir del aula me obligó a interrumpir. 

El año pasado en la lista de lecturas del año aparecieron como los más grabados de mis alumnos adolescentes. 


El cuarto (no les dije aún, pero el orden es absolutamente arbitrario), es de una autora que siempre recomiendo:


"El anillo encantado"
Autora: María Teresa Andruetto
Ilustradora: Patricia Melgar
Colección Pan Flauta
Editorial: Primera Sudamericana



Escrito por María Teresa Andruetto, escritora argentina ganadora del premio Hans Christian Andersen en 2012, estos 7 cuentos maravillosos, encantan a chicos y grandes. Unos de mis favoritos es "Guijarros blancos, guijarros negros" Pero todos permanecerán en su memoria. Como "La mujer del moñito" una misteriosa dama que baila con su moñito al cuello, hasta que su acompañante decide desobedecer su mandato y desanudar la cinta que lo sostiene La noche terminará entonces de un modo inesperado. O "El anillo encantado" un cuento en donde el Rey por el embrujo del anillo de Ifigenia, se enamora de cualquier persona que lo porte incluyendo al Arzobispo. Historias fantásticamente contadas desde la prosa poética de la Tere.


El que sigue es un libro muy especial, que redescubrí en mi biblioteca, hace muy poco:


"Sucedió en colores"
Autora: Liliana Bodoc
Ilustrador: Matías Trillo
Editorial: Torre de Papel



De Liliana Bodoc, queridísima autora que nos dejó muy pronto tengo este libro bastante estropeado (como tantos otros lo compré usado), pero tiene una nueva edición mucho más brillante y luminosa (ilustrada por Pablo Bernasconi un ilustrador que admiro) en Loqueleo.



A Lili seguramente le hubiera gustado ver sus libros con nueva portada, y nos contaría nuevamente la historia de como estos cuentos nacen de su infancia en Mendoza. Este en particular, surgió de un juego que hacía su padre, contándole historias en colores.

El libro guarda 5 colores, 5 historias: Rojo, Blanco, Amarillo, Verde y Negro. 

A mí me gusta muchísimo el Blanco, una historia entre esquimales. Y Rojo, una historia de amor, inesperada. Acá lo pueden escuchar en Pakapaka, leído por Norma Aleandro.

Cada uno tiene su magia, los colores aparecen sin necesidad de ser nombrados en los objetos que los representan.

La escritura poética de Liliana, y su uso amoroso del lenguaje es inconfundible. 

Lo disfrutarán por igual niños pequeños o adultos.

Les dejo una frase con que termina uno de los cuentos:
" Los cuentos nos ayudan a amar las cosas... "

Es por eso creo, que los leemos.

El número 6, es un libro de un autor argentino, al que muchos conocen, dentro y fuera del país: 



"Nadie te creería"
Luis María Pescetti
Ilustrador: O´Kiff
Editorial: Alfaguara




Luis Pescetti, es autor, cantautor, músico, escritor, comunicador y más. En el blog hay una reseña de una Charla que realizó en la Facultad de Ciencias Exactas, en donde pueden conocerlo más.

Hay varios libros de él que podríamos nombrar ("Unidos contra Drácula", la serie de Natasha, "Historias de los señores Moc y Poc", "El pulpo está crudo", la serie de Frin), sin embargo este libro para mí tiene un valor especial. 

Contiene los primeros cuentos y poemas que me animé a leer con otros. 

Justamente, " Deme otro " es uno de los cuentos que he contado varias veces. La historia inicia con una mamá va un día cualquiera a retirar a su hijo a la salida del colegio. Como la maestra le dice nuevamente que se portó mal la madre no tiene mejor idea que decir la frase que da comienzo al cuento. Una historia con humor que nos deja la puerta abierta para hablar de lo cotidiano.

En esta selección hay cuentos, poemas, juegos de palabras,  una gran variedad para elegir.

Algunos son francamente desopilantes. Como " Cartas a Papá Noel " una serie de malentendidos entre una niña y el susodicho hombre de rojo, un epistolario que intercambian cercano a Navidad. O en "Casas y terrenos" en el que un comprador va a una inmobiliaria a adquirir un terreno, y le preguntan dónde quiere que se lo envíen, o en "Amnésicos" el cuento de la reunión de los ídem, que terminó en la caída de los mercados, y el descenso del turismo.

También hay un cuento sobre las " Malas Palabras " que quizás no todos y todas se animen a leer, o un espacio para la instrospección y la reflexión en el cuento que da título al libro "Nadie te creería".

"El banquete" es otro de los que suelo compartir. Para algunos es inquietante. Al leerlo con adolescentes permanecieron en silencio y pegados a sus hasta el final del recreo. 

Muchos de los textos, canciones y poesía de Luis se encuentran para ser compartidos en este sitio .

Por último, un libro sobre uno de mis temas favoritos...¡animales!:

"Hay que ser animal"
Verónica Sukaczer
Ilustradora: Eugenia Nobatti.
Editorial Norma




La autora Verónica Sukaczer, tiene varios libros publicados, pero este es uno de mis preferidos. Primero por todo el humor que despliega, y la maestría con que están narrados. Segundo porque habla de animales. Un tema que en mi profesión de bióloga, me resulta cercano. "Nariz de chancho", o "Lili y Jojo", o "Un caso de superpoblación", son algunos de los títulos. Los personajes son murciélagos, escorpiones o unos simples piojos. Las ilustraciones de Eugenia Nobatti, acompañan con humor. Las historias no tienen desperdicio. Podemos divertirnos y si se quiere, aprender en el intento. Verónica, no dejó detalle sin investigar, y se nota. Al final, hay una parte informativa en donde nos cuenta la realidad, tras la ficción con que se narra cada historia.

(el de los piojos es uno que siempre comparto al terminar la unidad de evolución donde hablamos de los susodichos insectos, pero cada cuento da para hablar de muchísimo más que solo animales, prueben, prueben)

Espero que algunos de estos libros al fin los encuentren, y que los disfruten en buena compañía. 

Hasta la próxima y ¡gracias por su lectura!.



sábado, 12 de septiembre de 2015

Nacer a la lectura y más...Verónica Sukaczer


“Soy lo que soy gracias a los libros”


 


Vero es una amiga y una persona muy querida por mí, así que cuando me puse a armar su entrevista, imaginé que sería fácil. No, no lo ha sido,  justamente por eso. 

Intentaré escribir dejando el corazón a un lado, pero sintiendo aún sus latido en la punta de mis dedos.

Periodista de profesión, en las primeras fotos que vi de ella, aparecía con un atuendo naranja en el paisaje helado de la Antártida. Pensé en ese momento en una versión femenina de Indiana Jones. Esto resultó ser solo una parte de su inquieta personalidad. Me enteré que actualmente, además de escribir historias, se dedicaba al trabajo editorial, y que se había Diplomado en Logogenia (un método de desarrollo de la competencia lingüística en niños sordos, creado por la lingüista ítalo-mexicana Bruna Radelli) y era especialista en discapacidad auditiva (aprendí mucho de ella sobre las dificultades en la comprensión lectora de niños hipoacúsicos y esto me fue de utilidad en mi trabajo en la universidad).

Me la crucé en el facebook a inicios del año pasado, cuando buscaba un taller literario en donde tomarme en serio la escritura. Vero fue mi primera maestra, me enseñó a mirarme y a mirar con otros ojos. Encontré el aviso de los talleres anuales que estaba realizando, y fui sabiendo muy poco de ella. 

Antes de asistir a la primera clase me sentí en la obligación de saber de sus libros y me sorprendió saber que había publicado más de 15 libros (y yo no había leído ninguno).  El primer libro que “me encontró” (sigo pensando que los libros llegan a nosotros por algún motivo y que la elección a veces es de ellos) fue “Mundos en Venta y otros cuentos” publicado en Galerna. 

Es un libro con muchísimo humor, que incorpora al final de cada cuento, el germen de la idea, que luego se transformó en historia...





 “Hay que ser animal” publicado en Norma, fue el segundo. Este libro me llegó recomendado amorosamente por Caro Moore, una amiga también bióloga, que el azar tuvo la suerte de regalarme como compañera de taller. Vero sabe contar historias desde la imaginación, pero también sigue siendo una periodista que investiga y se destaca por su inteligencia y compromiso en el trabajo. En este libro (como también en “Lindo día para volar” publicado en SM) se nota su conocimiento del mundo natural. algo que como bióloga, le agradecí.



El año pasado tuvimos oportunidad de brindar con ella por la llegada de varios premios, muy merecidos. El destacado de ALIJA, a su libro de cuentos publicado en 2013 “La memoria de todos”, (un libro imperdible pero que no resulta fácil de conseguir). También recibió el premio Konex, Diploma al Mérito, en la categoría Literatura Juvenil (un reconocimiento a su trayectoria).


Publicó también un libro para adultos “Mal de familia” en Ediciones de la Flor, que me siento en la obligación de recomendarles.  Lo encontré casualmente, hace un par de semanas recorriendo estantes en mi librería amiga. Sabía de él, y quería tenerlo. Es un libro que ha llegado lejos, Vero lo encontró en una biblioteca en Nueva York el año pasado. Refleja mejor que ninguno el humor ácido e irreverente que la caracteriza, y la destreza en el oficio. He leído esos 14 cuentos, sin culpa, estallando en carcajadas en los lugares más inapropiados. Ha pesar de que  hace rato que no hablamos en persona (tuve que abandonar el taller este año por motivos de distancia), he sentido su voz en cada línea de esas 222 páginas. En la contratapa del libro, el editor hace referencia a Fontanarrosa, leerla fue sentirlo aleteando, sin duda.


Para conocer más sobre ella, o sobre sus libros publicados, les recomiendo leer su blog http://lavidaconsubtitulos.blogspot.com.ar/
(el título dice mucho de ella, y de las dificultades que debe afrontar para adaptarse a un mundo que no se adapta a la discapacidad)

Justamente esta semana salió su último libro “Los nombres prestados” publicado en Nubes de Tinta (el primero de una autora argentina que se publica en este sello editorial). Es una historia que conmueve, emociona y atrapa. He leído varias reseñas sobre esta última obra, pero les dejo esta de Alejandra Moglia, publicada en su blog, La memoria y el Sol, (un sitio al que vale la pena recorrer) https://lamemoriayelsol.wordpress.com/2015/09/12/una-lectura-de-los-nombres-prestados-de-veronica-sukaczer/

Gracias Vero, por contarnos acerca de tus orígenes lectores, pero especialmente, por tu amistad

Gracias a todos los que me acompañan en este espacio y me estimulan a continuar aprendiendo.

Las fotos de Vero fueron tomadas por Uri Gordon, pueden ver más, junto con la entrevista que le realizó Silvia Portorrico (que ya estuvo por este espacio) en su blog "El ojo ajeno"

 https://elojoajenoblog.wordpress.com/2014/08/26/veronica-sukaczer/



Hasta la próxima entrevista…

 Nacer a la lectura y más...


¿Qué recuerdos tienes de tu inicio lector? ¿Qué libro, relato, historia de la infancia recuerdas especialmente?

Me recuerdo leyendo todo el tiempo y todo tipo de material. Pero además teniendo una relación muy estrecha con el libro-revista, no solo en lo literario. Por ejemplo: jugaba a la librería, le ponía precio a los libros, los ordenaba y los vendía, previa recomendación, a lectores imaginarios. Era una activa “cambiadora” de historietas. Una vez leídas y releídas, las juntaba e iba al parque Rivadavia a cambiarlas para tener nuevo material para leer. Y en el verano, en las playas de Mar del Plata, armaba puestos con mis revistas sobre la arena. Leía en mi casa y además revisaba las bibliotecas del lugar a donde me llevaran. Leía desde cuentos hasta artículos de enciclopedias. Mi sed de lectura era insaciable.
Entre mis libros preferidos estaban: Leyendas Universales, de Sigmar (uno de los libros que más me acercó al deseo de escribir); Cocorí, de Joaquín Gutiérrez; El libro de los chicos enamorados, de Elsa Bornemann; Las torres de Nüremberg, de J.S.Tallón y, por supuesto, los libros de la colección Robin Hood.
  
 ¿Quién o quienes te acercaron los primeros libros, o las primeras historias en tu niñez? ¿Cómo llegaste a ellas?

Mi mamá era quien me leía cuando no sabía leer, pero pasados mis 6 o 7 años leía sola, abstraída del mundo y con absoluta libertad para elegir qué leer. Tanto en mi casa paterna como en las casas de varios familiares había lindas bibliotecas en las que podía elegir a gusto. Y si bien me regalaban libros para mi cumpleaños, en general la mayoría los elegía yo en alguna librería.


 ¿En qué lugar de tu infancia te recuerdas leyendo? Si tuvieras que describirme una imagen tuya en tus inicios lectores ¿cuál sería?.

Leía sentada en un sofá cama que teníamos en la sala de estar cuando mi cama era una de esas que se guardaba debajo de otra (y por lo tanto no estaba a la vista durante el día). Nunca pude leer en movimiento (me mareo), así que no he leído nunca en el auto o en colectivo. Y mi familia me recuerda, como ya algo extremo, leyendo cada día del verano bajo la sombra de la carpa, mientras ellos preferían el sol y el mar (lo cual no significa que no jugara luego como cualquier otro chico).
  
Hoy en día ¿en qué lugar te gusta leer? ¿Tienes algún hábito o costumbre que te caracterice al momento de comenzar a leer, o al escoger un libro?

Leo semirecostada en mi cama. Allí también escribo (cuando lo hago a mano) y miro la tele y respondo correos desde la tablet y leo los diarios. Les he “regalado” a mis hijos el comedor de la casa, en donde miran TV, juegan sus jueguitos y están con sus amigos, así que mi lugar privado es mi habitación (porque mi estudio, en el mismo departamento, es lugar de computadoras así que tampoco ahí estoy sola). Si no hay luz natural leo con la luz del techo apagada y un velador encendido. Tengo a mi lado un estante a modo de mesita de luz y otros cuatro repartidos con libros. Cuando comienzo a leer un libro jamás me obligo a terminarlo si no me engancha de entrada (a menos que sea por estudio, claro), lo cual provoca que tenga siempre tres o cuatro libros empezados y abandonados hasta nueva oportunidad. Mis preferencias son, en este orden, novela, cuento, ensayo, y la poesía como algo que necesito en ciertos momentos.

 Si tuvieras que elegir una palabra (pueden ser dos, o más) para describir lo que significa un libro para vos ¿cuál o cuáles serían?

Soy lo que soy gracias a los libros.
  
 Si tuvieras que decir lo que significa para vos la lectura en pocas palabras, ¿cuáles serían?

La lectura fue mi refugio (ya no lo es del mismo modo, ahora hay múltiples soportes que brindan información, entretenimiento, etc). Además... la gente oyente recibe información casi sin darse cuenta, la TV, la radio, lo que habla la gente en la calle, una conferencia, los profesores, etc y más etc. Yo era una niña que iba perdiendo la audición progresivamente, pero todo estaba en los libros. Todo.

 ¿Qué estás leyendo en el momento en que te ha llegado esta entrevista? O ¿qué estás buscando leer?

Esta semana leí un excelente ensayo de mi profesora Patricia Salas: Sordera y Lenguaje; el cómic de Gorodischer y Vergara: Camino a Auschwitz y un libro que yo no hubiera elegido pero que me pasó una alumna de mi taller: Una suerte pequeña de Claudia Piñeiro. Ahora acabo de buscar, por segunda vez, El impostor, de Javier Cercas y estoy leyendo poemas de W.Szymborska. Que conste que me encontraste en una semana enormemente productiva a nivel lectura, porque puedo estar mucho tiempo sin leer por placer (siempre estoy leyendo por trabajo), por diversos motivos: querer desmayarme cuando llega la noche, no poder concentrarme por los problemas cotidianos, no encontrar otro momento, preferir una película o una serie, que me piden muchísima menos atención.