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martes, 22 de agosto de 2017

Lecturas encontradas: " Si tu signo no es cáncer"









Título: "Si tu signo no es cáncer"

Autora: Graciela Bialet

Colección : Zona Libre


Editorial: Norma

Año de publicación: 2004


El sábado quería llevarme algo para leer en el auto, (obviamente yo no conduzco) entre un recorrido y otro de fin de semana, y me encontré con este libro que había llegado a mí de casualidad.


La conocía a Graciela, había leido sus cuentos, sus libros para más pequeños, pero no había tenido oportunidad de leer ninguna de sus novelas. La contratapa del libro desafió mi curiosidad, y me lo llevé.


Fue el acompañante ideal.


Es un libro poderoso, que leí de un tirón, intuyendo desde las primeras páginas que no sería fácil.


Comienza contándonos la vida de una jovencita de 16 años, Gaby, con todo lo que se tiene a esa edad: deseos, sueños, y hasta un amor oculto que resulta difícil de confesar.

Lo que es del todo inesperado, es esta enfermedad que irrumpe en su vida, entre el momento de tomar la leche del desayuno, y antes de irse a dormir para seguir soñando.

No recuerdo haber leído otro libro que trate el cáncer en una adolescente.

Y se agradece, que se hable así, sin vueltas.

Con los miedos que convoca, con los movimientos que despierta, nombrándolo, como se debe, sin eufemismos.


Me gustó muchísimo que aparte de hablarme a mí (perdón, pero a veces uno siente que los libros le hablan, no siempre, pero a veces...), también les hablara a los médicos. Esos, que a veces creen que los pacientes son enfermedades y no seres humanos. Esos que muchas veces miran diagnósticos en papel y no los ojos de aquel que llega como paciente...

Otro valor agregado de libro, es que no deja de invitarnos a otras lecturas. Al inicio de cada capítulo aparecen las "Predicciones poéticas" un juego con el tema astrológico y esotérico que define a Gaby, (justamente tema que ya aparece desde la tapa) y citas literarias.

Trozos de poemas de Benedetti, Borges, canciones de autores como Chary García o Fito Páez, frases...Acá un ejemplo




Todos aparecen citados al final, como una invitación para convocar lectores a un nuevo festín de lecturas.


En la trama, la enfermedad se descubre luego de un accidente de auto. Esta forma de presentarlo me quedó resonando, porque quien no ha pasado en su vida por malos, malísimos momentos.. 

¿Lo malo que nos pasa es realmente tan malo como creemos?, (y ahora mientras escribo se me aparece la imagen del libro de Claudia Rueda "La suerte de Ozu" , publicado en Fondo de Cultura Económica, en donde varias veces cuando el protagonista afirma "Esto es lo peor que nos ha pasado" el padre le dice - ¿Estás seguro? ¿Cómo lo puedes saber? ).



¿Puede salir algo bueno de lo malo que nos ocurre? 

El libro nos ayuda a encontrar algunas respuestas, o quizás para abrir el juego a más preguntas.

Graciela es una autora con una impresionante trayectoria, no solo como escritora, sino como gestora de encuentros entre libros y lectores. Derrocha vitalidad, y comparte su tonada cordobesa viajando por todo el país y el extranjero. Justamente, a pesar del tema, esta vitalidad está presente en su libro. Siempre hay lugar para la alegría, y  la esperanza ( justamente aparece un personaje con este nombre, que me resultó encantador)

Se los recomiendo para leer y compartir.


En la misma colección, Zona Libre, hay varios libros que ya comenté, como: El mar y la serpiente de Paula Bombara, o Por favor, vuelve a casa de Christine Nöstlinger. Es una colección que no defrauda, que nos presenta autores de calidad, con textos que nos habilitan como mediadores a abrir puertas.

Para seguir explorando su obra, en la misma colección Zona libre, pueden buscar, "El jamón del sánguche".  "Los sapos de la memoria", su primera novela (que trata el tema de los desaparecidos en Argentina), me parece que no se ha vuelto a reeditar. Quizás (y acá aprovecho a hacer un pedido), alguno de mis amigos me ayude a encontrarla. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

LEYENDO (2016): TIEMPO DE DRAGONES


He decidido ir anotando mis lecturas de este año en el blog, para tener un registro.

Este libro fue uno de los primeros de las vacaciones. Allá por enero de este año.Logré en ese momento, armar una mini reseña en el facebook (algo sin pretenciones pero que sirva para inspirar a otros en la búsqueda de sus propias lecturas), y la transcribo ahora acá. A mí, seguramente me será muy útil, porque nunca recuerdo a fin de año todas las lecturas que llevo encima...Y la vorágine laboral me hace olvidar los muchos kilómetros de páginas que recorro en un año.

Así fue que en el 2015 creía que no había leído nada y en Diciembre cuando apilé los libros recorridos no eran una cantidad despreciable.




Tiempo de Dragones
La profesía imperfecta
De Liliana Bodoc, con ilustraciones de Ciruelo
Plaza&Janés. Mayo 2015

Enero del 2016 (en el sur del sur)


Terminé de leer " Tiempo de dragones. La profecía imperfecta".

Como siempre Liliana Bodoc es capaz de construir un mundo en el que podemos creer, y en el que quisiéramos habitar. Esta vez con dragones como dioses antiguos, sabios, y poderosos.

"Las profecías comienzan en el aliento de los dioses y toman forma en las palabras de los sabios". Así se inicia...

El lenguaje construye mundos en donde la naturaleza está siempre presente y el bien, busca enfrentarse al mal. Pero, también hay tiempo entre combates para el amor y la poesía
Los Arayé, los Tzarús y los Dratewka, son los pueblos que nos presenta esta novela, delineados al detalle para que podamos sentirnos parte. 


Hay un elegido, unas mujeres fuertes y guerreras y sabios...hay una pena y angustia enorme cuando termina el primer libro de esta saga...¿Debemos esperar cuánto para saber más de Berilia y Nulán?


Quisiera ser Arayé para sonreir ante la muerte...
Recuerdo que ya hace un tiempo atrás Liliana me contó de la película que se estaba gestando, por lo visto, algo que no resulta de fácil realización, creo que aún no está terminada. En febrero la vi a Liliana y le pregunté...¿y la continuación? Me dijo que no faltaba tanto.

La saga de los confines, o El rastro de la canela de Editorial Norma, son los que me vienen ahora a la memoria. Pero cualquier libro de Liliana es más que recomendable. Sinceramente de todos los que he leido, nunca he salido decepcionada.
Su manejo del lenguaje, de la poesía, aún en un texto de narrativa la hacen una de mis autoras favoritas

La ilustración de tapa es de Ciruelo...y en la contratapa dice que Bodoc y Ciruelo son la mejor combinación del género épico fantástico.
En realidad en el libro no hay mucho para ver salvo la imagen de tapa, pero los fanáticos de las ilustraciones de Ciruelo sueñan con sus dragones y seguro esperan ver más.

Todos esperamos más.

PP





martes, 5 de enero de 2016

Lecturas encontradas: "Por favor, vuelve a casa"






Título: Por favor, vuelve a casa
Autora: Christine Nöstlinger
Colección: Zona Libre
Editorial: Norma
Traducción: Yamile Lanchas Lanus y Marta Antonieta Lanus Feres
Texto original: 1974 
De esta edición: 1994



“Por favor; vuelve a casa” nos suplica desde la portada el libro. y desde ese título intuimos lo que se nos pedirá como lectores. 
Christine Nöestlinger, su autora, nos obliga a comprometernos.
 La voz que hace este angustiante pedido, es la de Erika, una niña de 12 años. “Ilse es mi hermana. Ilse se fue y no va a regresar” nos cuenta al inicio. Conocer los motivos que han obligado a Ilse, con 14 años, a huir del hogar y acompañar la búsqueda que realiza Erika, nos impulsa a continuar la lectura . Sin embargo, no es un libro que he podido leer “como desbocada”. La angustia que compartimos, la violencia que lo atraviesa vívidamente, las frases que obligan a repensarnos como adultos, como padres, me han obligado a leer con pausas. Curiosamente, la autora no quiere darnos esa oportunidad. La novela no está estructurada en capítulos, es el lector el que decidirá en que punto del camino decide detenerse. Integrado en la disfrutada colección juvenil de Norma “Zona Libre”, no por eso dirigida a jóvenes, es un libro que invita a la lectura compartida, y que se enriquece en el intercambio de miradas. Esta obra es de 1974, y sin embargo no ha perdido actualidad, Una característica de la obra de Christine que permite que muchos de sus libros sigan eligiéndose en todo el mundo.


 La autora, ganadora del Premio Andersen, al conjunto de su obra, ha publicado “Bonsai” en la misma colección, lo cual es para mí una invitación para continuar leyéndola (el libro ha llegado a mis manos con buenas recomendaciones. Hay muchos otros libros para elegir dado que lleva más de 50 libros publicados, aunque no sé si todos se consiguen en Argentina ("Querida Susi, querido Paul" a mí me gustó mucho, está en la colección de Barco de Vapor).



Hasta acá lo formal. A partir de acá...decidan si quieren seguir leyendo...no voy a hablar más del libro, quizás...

Luego de armar esta reseña, unos meses después el libro se me volvió a aparecer.
Estaba dando clases de biología, en un colegio secundario, no conocía aún a la totalidad de los chicos (unos 180 distribuidos en 6 cursos), pero desde la primera semana la identificaba a ella. Inquieta, bonita, extremadamente charlatana, C había capturado mi atención desde el primer día.  En un recreo, pocas semanas después, se acerca a mí y  al oido, como en secreto, me revela que su hermana se fue de casa. C. tenía 14 años entonces, su hermana, apenas un par de años más. 
 El libro tomó carnadura en ese instante para mí, y me atravesó. La piel se me erizó al sentir nuevamente la angustia que su lectura me provocó, y se me confundió con la que en ese momento sentía C. por su hermana. Nada era más real que su historia  en ese momento, en ese lugar, mientras los otros se divertían en el patio y yo intentaba enseñar algo que ya he olvidado. Me sentí otra vez interpelada por Erika.
No fue lo único. Unos meses después, una alumna mía de tercero, se fue de casa. Participamos colectivamente de la búsqueda, con la comunidad del colegio. Me tocó ver sus imágenes en las redes sociales, compartirla y verla compartida durante días. Pero por primera vez, sí conocía a la chica de la foto. 
Pero, ¿la conocía?, en realidad, me dí cuenta que no. 
Era mi alumna, tenía un 6 en el trimestre anterior, había calificado su exposición oral como pobre, sabía que no prestaba atención en clase, que usaba mucho el celular,...que había repetido...pero nada más. Nunca había hablado personalmente con ella. 
Mi alumna volvió a su casa, pero no a mi clase. Su madre no quiso que volviera al colegio, quedó libre. Me dolió en el alma, no podía creer haber sido tan ciega. ¿Cuántas chicas como ella se iban porque no tenían a nadie con quien hablar? ¿Cuántos profesores habían pasado ese año por las aulas sin verla?.
Hice lo único que se me ocurrió, para cambiar algo. La mejor amiga de ella, tenía un perfil bajo, y también había repetido dos veces. Se llevó la materia, por poco, sobretodo porque faltó durante el período en que su amiga ya no fue al colegio. Aproveché el período de recuperación, para conversar, mientras le explicaba biología. Tenía pensado pasarse a una nocturna, no se llevaba bien con la madre, no había vuelto a ver a su amiga. Cumplió su objetivo y aprobó biología, decía que le había resultado fácil, que era cuestión de estudiar, se fue feliz con un 7. Cumplí el mío, al menos hice el intento por conocerla.