jueves, 6 de abril de 2023

Leyendo: literatura e historia.






Les dejo unos libros en dónde la literatura y la historia se tocan, para llevar al aula Pensando en el día de mañana 2 de abril.

Pensando esto se me ocurrió ir más allá y dejarles un listado para que mis amigas y amigos profes de historia también lean con sus alumnxs literatura en el aula. O quizás simplemente para pensar que existe otro modo de acercarnos a aquello que ocurrió. Lo que nos tocó y no queremos olvidar. No debemos olvidar.


Para que todas y todos hagamos memoria.

(les recuerdo otros dos posteos que ya hice anteriormente acá y acá )


👉 Cuando Hitler robó el conejo rosa . Un libro que relata la vida de una niña en medio del régimen nazi. Judith Kerr. Loqueleo.




👉 La habitación de arriba Johanna Reiss Un libro no tan conocido y que creo no es fácil de conseguir. Una niña ocultándose del nazismo, una vida en suspenso habitando en la habitación de arriba.


👉Mexique El nombre del barco Un libro álbum de dos autoras poderosas María José Ferrada y Ana Penyas publicados por Libros del Zorro Rojo. Niñas y niños que son embarcados en medio de la guerra. Enviados a un país extraño, a un mundo desconocido. Basado en una historia real pero con un formato de libro álbum


👉Como una guerra Un libro álbum de Andrés Sóbico y Paula Adamo que nos habla de la Guerra de Malvinas. Lo pueden descargar aca . Es un libro álbum que narra en imágenes y con un texto mínimo, por lo que permite una lectura en niveles desde jardín a la edad adulta.


👉 Los nombres prestados  Verónica Sukaczer es una escritora y periodista argentina (muy querida) que escribió varios libros en dónde está presente la memoria. (Un libro de cuentos imperdible es La memoria de todos , que reúne cuentos sobre Rosa Parks, el atentado de la AMIA, y otros, no lo incluí porque es difícil de conseguir pero veo que en Mercado Libre lo venden así que se los menciono )
Este libro habla de la pérdida de identidad y del horror de la guerra. Un abuelo judío que le cuenta a su nieta una historia callada por años. En la colección Nube de Tinta de Penguin Random House Argentina.


👉El rastro de la canela  un libro de Lili Bodoc, una autora argentina que narra tan poéticamente que es un placer leerla. En este caso hay una historia situada en épocas de la Revolución de Mayo. Publicado por Norma. Habla de nuestra historia. Una historia de esclavitud y de liberación


👉 Nunca estuve en guerra  Franco Vaccarini cuenta desde su mirada como es "no estar en guerra", pero estar ahí. Durante la guerra de Malvinas algunos soldados convocados (en general jóvenes, sin ninguna experiencia) no llegaron a las Islas pero de algún modo la vivieron. El libro parte de la experiencia personal de Franco. Pero es un libro sobre nuestra historia, sobre nuestra guerra, sobre los sobrevivientes y las víctimas. Una novela para recordar, yo tengo una edición viejita pero hay una nueva.


👉Dora .​ Malenki Sukole e Ignacio Minaverry. Una novela gráfica en varios tomos. Dora se encarga de rastrear a los genocidas nazis y mientras los busca, escucha historias. Hotel de las ideas.


👉Maus Art Spiegelman. Una novela gráfica que es un verdadero imperdible para lxs que quieran abordar el tema con jóvenes y adolescentes. Art retrata a los judíos como ratones y a los nazis como gatos, pero el horror sigue estando ahí. Libros de embalses.


👉 Secretos de familia de Graciela Cabal, es un libro que para mí es imprescindible para todos y todas. Una nena cuenta como es vivir en la década del 50. Contado desde la voz de la niña, vemos la primera votación de las mujeres, el gobierno peronista, la vida en ese Buenos Aires con tantas diferencias sociales y más. Llegó en el plan de lectura y es un libro que siempre recomiendo para cualquier momento, lugar, necesidad. Un plus de este libro es que está narrado con humor. Es por eso que no falla al compartirlo. El humor facilita la llegada de la realidad.


👉Papiros De Lilia Lardone es un libro de cuentos de Zona Libre de la editorial Norma. Cuenta de las civilizaciones en la Mesopotamia, los egipcios, una serie de historias de épocas antiguas. A mí me encanta el cuento que habla de Hipatía de Alejandría, esta mujer que se dedicó a las ciencias matemáticas y la astronomía, y que murió apedreada.


👉Rosa Blanca y la Historia de Erika. Dos libros álbum que abordan el tema de los campos de concentración durante la segunda guerra mundial, el nazismo, la muerte y prisión de personas de religión judía. Ambos tienen como eje a los niños y niñas que fueron víctimas del nazismo. Ilustrados por Roberto Innocenti, alguien a quien sigo y que siempre recomiendo como ilustrador por su realismo, pero también por la poesía que tienen sus ilustraciones. El primero es de Lóguez y el segundo de Kalandraka. Son ambos ilustrados clásicos que no se pueden perder. (hago como siempre la aclaración que no son libros para niños y niñas, sino libros que conmueven a cualquier edad)

👉 El diario de las cajas de fósforos . Paul Fleischman y Bagram Ibatoulline en la ilustración. De Editorial Juventud. Un bisabuelo italiano le narra a su bisnieta (a quien no conocía) la historia de su llegada a EEUU huyendo de la guerra. Una historia contada en recuerdos guardados en cajitas de fósforos.

👉Les dejé también la foto de un libro de cuentos Nuevos cuentos argentinos. Antología para gente joven . Publicado por Alfaguara juvenil. Una antología de relatos de quince. Autores argentinos como Silvia Schujer, Jorge Accame, Ema Wolf. No tienen que ver con la historia pero lo agregué porque el último cuento No dejes que una bomba dañe el clavel en la bandeja de Esteban Valentino, habla de Malvinas. También está disponible aquí






Seguramente tendré que hacer una parte 2, porque cuando me puse a reescribir la entrada recordé otros. Si ustedes quieren colaborar, pueden agregar los suyos favoritos en los comentarios.

sábado, 1 de abril de 2023

Leyendo 2023: Los viernes de Juan Forn

 

Comienzo con una de las crónicas del libro...


El hombre que escribía demasiado

 

En Borneo, cuando no está lloviendo, el sol te trepana la cabeza. El profesor John Wilson está dando clase al frente del aula cuando de repente se acuesta en el piso y decide no seguir. El profesor  Wilson parece estar sufriendo un coma alcohólico, aunque conteste normalmente las preguntas que le hacen. En el hospital le preguntan si ha sufrido alucinaciones. Él dice que, en los últimos días, cada vez que entra al baño de su casa por la mañana, ve sentado en el inodoro a un hombre muy parecido a él, con una máquina de escribir sobre las rodillas.

El Servicio Colonial lo fleta al Hospital de Enfermedades Tropicales de Londres, donde le diagnostican un tumor cerebral y le dan un año de vida. El profesor Wilson huye del hospital en camisón, pero el cirujano que iba a trepanarle el cerebro era Roger Bannister, el primer inglés en correr la milla en menos de cuatro minutos: lo alcanzó enseguido, lo llevó e vuelta, le exigió que se portara como un hombre. El profesor Wilson se pasó la noche en vela  y terminó interpretando así su sentencia de muerte: “No me pisaría un ómnibus, ni me acuchillarían en un callejón, ni me atragantaría con una espina de pescado, ni me desnucaría de un patinazo por la calle. Me quedaban 365 días por vivir: escribiendo a razón de mil palabras por día, en un año podía escribir Guerra y paz. O por lo menos un libro de mil páginas.”

Y eso fue lo que hizo: escribió las mil páginas (aunque no en un solo libro sino en cinco novelitas distinas, porque consideró que cinco libros le dejarían algo más de dinero a su viuda que uno solo) y cuando se cumplió el año, le dijeron para su estupefacción que del tumor no quedaban ni rastros, así que se puso a escribir otras mil páginas para no romper la cábala, y llegó vivo al final de ese año, por lo que conservó ese demencial ritmo de escritura durante los cuarenta años siguientes, y así fue como el profesor Johm Wilson se conviritó en el escritor Anthony Burguess.



Este libro, reúne las crónicas que escribía los viernes Juan Forn en el diario página 12. Desde 2008. 


Unas crónicas que se apoyan en el buen lector que ha sido Juan. Un inconmensurable lector que nos transporta a un mundo que solo un curioso como él podría haber descubierto.


Este es el tomo I, el primero de cuatro. Obvio que quisiera tener todos. Ya había leído un compilado que reunía una selección de tapas y me enamoró. Fue mi primer contacto con Forn.


"Cada contratapa que hice estos siete años la entendí caminando por la playa: por dónde empezar, adónde llegar, cuál es la verdadera historia que estoy contando, qué tengo yo y ustedes que ver con ella, qué dice de nosotros".


52 tapas ordenadas cronológicamente.


Un tesoro.


Publicado por Emecé en 2020.


Juan Forn nació en Buenos Aires un 5 de Noviembre de 1959, y falleció en Mar de las Pampas, a los 61 años, un 20 de Junio de 2021. Fue escritor, editor, traductor y periodista. Fundó el suplemento cultural Radar en el diario Página 12. Fue en 2002 que a causa de una pancreatitis que lo tuvo al borde de la muerte,  que decidió cambiar de vida e irse a vivir a Villa Gesell. Fue allí en esa ciudad costera en la Pcia de Buenos Aires, donde mientras caminaba por la playa iba hilvanando historias. 

Leer a Juan el año pasado fue una iluminación, no sólo te provoca un descubrimiento sino ganas de seguir leyendo. Gracias a él descubrí autores y libros, películas y personajes, de los que me enamoré sin haberlos conocido.

Publicó también ficción, Nadar de noche, y Corazones, fueron algunas de sus obras. 

Me queda mucho por descubrir. Pero les prometo seguir leyendo a Forn.

Acá les dejo otro bocadito en dónde Forn, habla de otro de mis grandes amores Wislawa Szymborska


miércoles, 22 de febrero de 2023

Leyendo mujeres. Taller de poesía por Begoña Abad




Quise compartirles este texto.

Porque estamos preparándonos para el comienzo de año escolar. En la escuela. En la Universidad. Y hay algo en cualquier situación en mi cotidiano como docente que no quiero olvidar.

 Algo que creo, cuando la vida  nos atropella, se nos escapa.

Hay que aprender a leer a ese otro/otra.

Hay que dejarse enseñar.


TALLER DE POESÍA


    El taller de poesía tenía cierto nivel, los alumnos acudían, año tras año, sabiendo que el profesor que lo impartía era un hombre con talento sobrado para conseguir ese nivel entre una mayoría suficiente, y que era un exquisito de la literatura que tenía la cualidad, sin embargo, de descender peldaños, los suficientes para no intimidar a los aficionados y sacar, de cada uno de ellos, algo valioso en el esfuerzo que hacían para componer sus poemas.

    Desde el primer día de aquel nuevo curso hubo algo diferente que nunca hubiera sospechado iba a ser más ocasión de aprender que de enseñar.

    En la primera fila, con aire tímido pero decidido, se sentaba una mujer de edad más que madura, calculó que podría ser su madre y él rondaba los cuarenta. Siendo esto ya inusual en los años que llevaba impartiendo los cursos, lo era aún más el aspecto de la mujer. Se sintió confuso. Vestía con sencillez, se notaba que no había perdido mucho tiempo en acomodar colores y estilos. Sus manos no parecían habituadas a manejar precisamente pluma y papel, estaban enrojecidas, agrietadas y las uñas algo astilladas en algunos de sus dedos. Con ellas sujetaba un bloc de espiral con papel cuadriculado y un “bic”, que parecía demasiado prosaico para alguien con pretensiones poéticas. No tenía esquemas en los que encuadrarla y sintió una mezcla de temor e irritación. Temía que la mujer pretendiera de él más de lo que a simple vista iba a ser capaz de conseguir de su nivel y le irritaba, como siempre, tener esa dura tarea de desencantar a los aficionados a poetas, que no tuvieran posibilidades de lograrlo. Al fin y al cabo, uno es libre de pretender metas, pero eso no supone que se les deba dar alas si su predisposición es nula, solía decir.

    Comenzó el nuevo curso con ese desasosiego que intentó olvidar, pero cada día que pasaba observaba con cuánta atención seguía las clases aquella mujer. No intervenía, sólo escuchaba poemas y los comentarios que seguían a propósito de su contenido y su forma.

    A mitad de curso la irritación y el temor habían desaparecido y ahora sentía una enorme curiosidad que ningún alumno había despertado nunca en él.

    Una tarde, al salir del aula, aceleró el paso para conseguir alcanzarla, se puso a su lado y saludó con aire de normalidad. Entabló una conversación trivial hasta que fue llevando a la mujer a su terreno.

    “¿Cómo lleva usted el curso? Quizás se le haga pesado, aunque por otra parte sigue asistiendo puntualmente como la más voluntariosa de mis alumnos, no falla nunca. Sabe, a veces me he preguntado si estaré cumpliendo bien mi tarea para cubrir las expectativas que usted traía, en realidad no sé por qué se decidió a venir a este curso sobre poesía...”

    La mujer se paró, le miró algo confusa por la larga pregunta, bajó un poco los ojos y sonriendo contestó con un hilo de voz:

    “Verá, yo no había escuchado ni leído nunca poesía, no tuve oportunidad, pero he descubierto que mi hijo escribe poemas, aunque no me lo ha dicho, y sabe usted, sólo pensé que si aprendía ese lenguaje, podría comprenderle, saber lo que siente y que no sabe cómo explicarme.”
    
    Aquella fue la lección de poesía más hermosa que había recibido en su vida y que él jamás sería capaz de impartir.

Begoña Abad 20/2/20 en su muro de facebook

Begoña Abad, es una poeta contemporánea que reside en España. En este blog la queremos mucho y es por eso que solemos hacer referencia a ella y a su obra.
En este blog encuentran algunos de sus poemas y un video con una lectura de su obra.

viernes, 3 de febrero de 2023

Los libros que me encontraron en 2022. Parte II (libros álbum e ilustrados)

 La primera parte , en una entrada anterior, incluía novelas, cuentos, ensayos.

En esta segunda parte tienen su lugar  estos libros que hacen parte de mi labor de mediación lectora en el aula y otros  proyectos en que participo.

Esta es la foto de los favoritos del 2021 Y la entrada correspondiente está acá.




Este año utilicé la misma plantilla


Fue una selección difícil.
Hubo al menos 70 u 80 libros que recorrí en el año.
Reconozco que no son neceariamente novedades sino libros con los que me voy encontrando.
Muchos los leí pero no quedaron en mi poder.
Hubo mucha ayuda de las bibliotecas y libros que se me van cruzando en los proyectos de mediación que realizo (tanto Libros en el barrio, como el trabajo con la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra) .

Mirando en conjunto me doy cuenta que este año mis lecturas fueron búsquedas, libros publicados años atrás, que deseaba conseguir. 

Reconozco que no leí muchas novedades publicadas en Argentina, y por lo tanto no quedaron en esta selección.
Quizás es algo que me reprocho, porque me gusta que mis amigas y amigos de otras partes del mundo conozcan libros locales. Pero aunque  se publicó menos que otros años, fue aún menos lo que yo llegué a recorrer. Algo en las ferias, y en presentaciones. (que por suerte volvieron a realizarse presencialmente)

También intenté recorrer librerías, pero en algunos casos solo me queda el  recuerdo de una foto, que para hacer un registro me resulta insuficiente.

Escogí variedad, libros informativos, libros de poesía, álbum ilustrados. 

Viajeros Extraordinarios . Roque. Autor integral :Gastón Hauviller. Editorial Tres tristes Tigres. Un libro informativo (o dos libros en uno) que nos cuentan de las migraciones. De los viajes, y de los viajeros. Muy bellamente resuelto desde la ilustración, y con plus, de atrás hacia adelante leés la historia de Roque, otro que ayuda a viajeros, en este caso a las semillas que deben encontrar su lugar en el mundo para crecer.

Cajita de fósforos Antología de poemas sin rima. Selección de Adolfo Córdova e ilustraciones de Juan Palomino. Poesía, leer poesía. Una selección bellísima con muchos y muchas de mis poetas favoritos. Andruetto, Mistral, Devetach, Fuertes, Viallafañe, muchos más (y claro María Elena Walsh con el poema que le da título al libro). La ilustración y el encadenado de los poemas, lo transforman en una experiencia integral. Que se disfruta a cualquier edad.

Todo tiene su tiempo Quinta Buschholz. Lóguez. Un texto del Eclesiastés,  resignificado por la ilustración ("...un tiempo para nacer, y un tiempo para morir...")

Te regalo un cuento Texto de Jorge Gonzalvo e ilustración de Cecilia Varela. Lóguez Un libro que desde el título me llamó la atención, que hacemos las mediadoras sino eso...regalar cuentos. ("Te regalo un cuento para que puedas llevarlo contigo, dobladito en el bolsillo o entre las páginas de un libro de aventuras de piratas.") Cecilia es una ilustradora argentina que sigo con alegría, y que en cada trabajo nos sorprende.

Eric Shaun Tan. Un clásico de la LIJ. Publicado en este caso por Loqueleo argentina. Un estudiante de intercambio, llega a una familia, y a pesar de las diferencias, logra hacerlos parte de su vida.

Tantos animalitos muertos. Un libro de Ulf Nilsson con las ilustraciones de Eva Eriksson. Castillo ediciones. No es fácil de conseguir en Argentina. Pero lo busqué en Mercado libre y apareció. Una oportunidad. Un libro que habla de la muerte con la naturalidad de la mirada de las infancias. ("Un aburrido día de verano, Ester y yo encontramos un abejorro muerto. Ester decidió enterrarlo. Ese día , abrimos una agencia funeraria para enterrar a todos los animales muertos del mundo..")

Los carpinchos. Alfredo Soderguit. Ediciones Ekaré. Llegaron unos carpinchos al gallinero, huyendo. Esos animales tan diferentes, pueden ser excluidos o hacerse parte.

Imposible. Catalina Sobral. Limonero. Un libro informativo ilustrado con toda la riqueza visual de Catalina Sobral. Que plantea preguntas sobre el origen del universo y de la vida misma.

Cornelio . Leo Lionni. Kalandraka. Otro clásico. Leo Lionni es un autor que siempre recomiendo. Me encontré con este libro en la feria y no lo conocía. Cornelio, quiere hacer cosas distintas al resto de los cocodrilos, y claro, no está bien visto...pero...

¿Dónde está? María Cristina Ramos en el poema narrativo y María Wernicke en la ilustración. Un lobo que lucha con las primeras letras, una historia que puede identificar a muchas y muchos de los peques en el comienzo de la escolaridad. Una dupla de autoras argentinas infalible.

Un pequeña casa en el bosque. Jutta Bauer. Lóguez. Otro libro que este año fui a conseguir a la feria del libro. Hace mucho tiempo que quería tenerlo. En una pequeña casa en el bosque , dónde vive un ciervo, van llegando distintos animales que huyen, claro que no todos son precisamente amigos entre sí.

La princesa del trujillo. Patacrúa y Javier Solchaga. Un poema acumulativo emparentado con las rimas de tradición oral (Si hemos jugado con "la  cabrita que se tomó el agua...,el agua que apagó el fuego, etc")  muy bien resuelto desde la ilustración con objetos cotidianos que podemos jugar a reconocer. De OQO editora, y  Ed Comunicarte. (gracias a la coedición al fin se consigue en Argentina)

Entre los libros que me quedaron fuera de este listado,  que provenían de una pila inmensa, menciono tres de editoriales argentinas, que por distintos motivos me sorprendieron y quiero recomendarles buscar:

El hombrecito y su perro. Niño Editor. Barbro Lindgren y Eva Eriksson (la misma ilustradora de "Tantos animalitos muertos") Un cuento para emocionarse.




Una gran familia. Editorial Iamiqué. De Santiago Ginnobili en el texto y Guido Ferro en la ilustración. Un libro informativo que nos introduce en el tema de la evolución y la relación entre las distintas especies. De un modo u otro todas las especies estamos emparentadas  como si fuéramos una gran familia. Me pareció un descubrimiento que se aleje de lo puramente informativo para construir una narrativa y que la ilustración no solo acompañe sino que amplíe los sentidos del texto.




Todo lo que pasó antes de que llegaras. Limonero. (libro que acaba de ser premiado en Bologna, de la autora argentina Yael Frankel). En la espera de un recién llegado, es la voz infantil la que le va narrando la historia familiar. Desde la ilustración hasta la historia, un libro que merecía ser contado.





Espero que este aporte les sirva para poder sumergirse en libreros y estanterías, y escoger sus propios favoritos.

Les recuerdo que estos y muchos otros más, están reseñados en mi cuenta de IG @patoleyendoelmundo


Y por esto...como dice Cecilia Bajour en "Oír entre líneas"

"Hablar de los textos es volver a leerlos."


Así que ¡Gracias por acompañarme!  





miércoles, 25 de enero de 2023

Los libros que me encontraron en el 2022. Parte I





Como todos los años, dedico una entrada a comentar mis lecturas a lo largo del año.

Una necesidad. Desequilibrio. Un recorrido.

El año pasado volvió a hacerlo en el blog así que pueden leer la entrada en este sitio

Intentaré hacer otra entrada para los libros álbum e ilustrados. La de l año pasado la encuentran acá.

Coleccionar libros, coleccionar lecturas, coleccionar citas. De eso se trata mi año.

"La literatura es un lugar en el que llueve. He dedicado buena parte de mi vida a coleccionar chubascos literarios. Me he quemado las pestañas buscando citas. La frase es arcaica, lo sé. Es más vieja que yo, viene de cuando se leía con velas. Pero las pestañas de los grandes lectores se siguen quemando. Ahora se queman por autocombustión. Arden al advertir la lumbre de los textos."

En Conferencia sobre la lluvia Juan Villoro. Ed Almadia 

Cuando escribo listados y los comparto, siento que estoy conversando con otros lectores y otras lectoras (del mismo modo que cuando escribo una reseña). Un intercambio en dónde los libros son la excusa. Para mi leer es una forma de encuentro.

"Hablamos para tejer un vínculo, escribimos para dar forma a un mundo incierto, para salir de las nieblas iluminando un rincón de nuestro mundo mental. Una palabra hablada es una interacción real, una palabra escrita modifica el imaginario"

 En "Escribí soles de noche. Literatura y Resiliencia" Boris Cyrulnik

Al reseñar me gusta contar como llegan a mí los libros. Encontré este texto de Juan Villoro que quizás me sirva para explicarlo:


"Lo más importante de los libros son las manos que los entregan... No debería hablar de eso... He ordenó una biblioteca a lo largo de mi vida y los libros han desordenado mi vida."

                                                                                                                  Juan Villoro 


He leído mucho este año (más de 120 libros sin contar los álbumes o ilustrados). Más o menos como el año anterior, y el anterior a ese. (Quizás no tanto como en 2018 pero la vida antes de la pandemia fue otra vida)

Me gusta sentir que voy madurando como lectora. Si algo no me gusta lo dejo (sin remordimiento). Aún cuando venga muy recomendado. 

Esta entrada es una foto a la que volveré el año próximo y en la que intentaré reconocerme.

Las redes están inundadas de retos, de listas, de gente que publica sus lecturas. Y a veces la necesidad de "ser parte" provoca buscar nuevos libros, seguir un nuevo autor o autora que deberíamos leer. Las novedades siempre aparecen más iluminadas que los clásicos. 

Es bueno irse por los caminos de montaña o los senderos de tierra menos transitados, y ver con qué nos encontramos. Recorrer estantes de bibliotecas, librerías de viejos, y tener entre sus contactos a quienes son avezados guías en el terreno. 

Me enteré que existe algo que se llama Síndrome FOMO (Miedo a perderse algo). El temor a dejar pasar algo, o a perderse algo (que puede aplicarse a muchas cosas). 

No puedo negar que a veces siento la presión de leer aquello que otros u otras están leyendo. O lo opuesto, me siento un poco sola al leer algo que no muchos están leyendo o elegirían entre sus lecturas (amo las biografías, los libros de mediación, de pedagogía, y también leo ciencia). ¿Les pasa?

 



Van entonces mis lecturas favoritas. 

Volví a un clásico que leí en mi adolescencia. Fue una experiencia fabulosa. Un poco volví porque hubo un club de lectura al que me quise sumar. Pero otro poco volvió porque la profe de literatura del colegio donde trabajo (Ceci) se la dio a leer a mis estudiantes, me encantó que estuviéramos conectados en esa lectura. Fue como si volviera a mi adolescencia ya esa lectura espontánea que hice. (se los comenté en clase, leímos partes en clase, les presté mi libro nuevo que acababa de comprarme en esa edición fabulosa).

Y acá una aclaración, intenté leerlo primero en audio, porque no lo tenía en papel. Pero necesitaba encontrarme con estas frases que me enamoraron, sobre la página:

"Era ese tiempo de la canícula, cuando el aire de agosto sopla caliente, envenenado por el olor podrido de las saponarias. El camino subía y bajaba; "sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para el que viene baja".  — ¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?  —  Comala, señor."


Así que al cabo de unos días, fui a la librería y pedí un ejemplar. Para conservar.

Justo era esta edición aniversario que no puede más de bella.

Tiene también los cuentos de "El llano en llamas" que no termina de leer.


Una lectura que es también relectura. Este libro de ensayos de Graciela Montes, realmente es un imprescindible para quienes amamos la lectura . Docentes, familias, gestores culturales, quienes hacen de la lectura una experiencia para compartir. 

Reúne diversos temas. Nos ayuda a formularnos preguntas, ya mí me obsequió algunas respuestas que estaba buscando:



"Los argumentos que se dan a favor de la lectura suelen ser del tipo tranquilizador. La lectura da acceso al saber. La lectura favorece la apropiación de la lengua. La lectura da a uno la posibilidad de criticar, de pensarse. La lectura ensancha horizontes, permite la polifonía cultural, lo hace ingresar a uno a círculos de pertenencia cada vez más amplios. La lectura es eficaz socialmente, un excelente instrumento para otros logros.

Todos esos argumentos son ciertos. Y, sin embargo, la lectura es algo más y algo mucho menos tranquilizador, o tan tranquilizador como asomarse a un abismo. La lectura lo pone a uno frente al acertijo. Lo "perplejea" digamos (pido permiso para un neologismo). Lo deja al borde de la inminencia. Y es ese acertijo, esa inminencia, esa primera oscuridad con la que uno confronta lo que lo lleva a leer, justamente." (p.33)


Tuve un año muy Leila. Zona de obras , Opus Gelber, Como una guerra, Plano americano . Todos esos fueron los que recorrí este año (algunos están reseñados aquí o en el IG). Y solo quiero seguir leyéndola . 

Cuando tuve que elegir uno me quedé con este. Hubo momentos en que lloré al leerlo. Es una narración en modo crónica de una competencia de Malambo. Pero también es la historia de una persona común que hace grandes cosas. Narrado con un lenguaje exquisito. Lo leí en digital, queda pendiente conseguirlo en papel para darle el lugar que se merece en mi biblioteca.

La siguiente es la primera novela de una autora que siempre recomiendo, María José Ferrada (poeta, escritora, persona bella). "Kramp", Emecé. En cuanto me enteré que se publicó en Bs As corrí a comprarla (creo que fue Yael Frankel quien me lo dijo, ¡qué lectora abundante es esta genial ilustradora!). 

Narra la peculiar relación entre una hija y su padre, viajando que vende productos de ferretería marca Kramp. En medio de la dictadura chilena y con lo que eso significa. 

 "Los trayectos que más me gustaban eran los de vuelta. Y no era porque al terminar la carretera quedara mi casa, sino por el efecto lumínico que se producía al final de las tardes y que lo simplificaba todo. A esa hora, el mundo se parecía a la maqueta que había visto en una de las tantas ferreterías que visitábamos."

                                              María José Ferrada. Kramp. Gorro XXII


 

Este libro de Ursula K Le Guin, "El nombre del mundo es bosque", me resultó maravilloso. Una novela de ciencia ficción, la conquista de un planeta, la destrucción (la aniquilación de ese bosque, con una mirada feminista y ecologista que la hace absolutamente actual.

 

Ursula K Le Guin es una autora que no he leído suficiente y que me propongo seguir leyendo. Pero este libro llegó en un momento en que lo necesitaba.

 

Debo esta lectura a Cecilia, la profe de literatura del Liceo. Este año el proyecto con cuarto año, relacionaba literatura y ciencia (en clase de Ecología), me dijo que debería leerlo y me lo pasó de la biblioteca escolar. Claro que luego de terminarlo me lo quise comprar así que este es mi ejemplar propio.

 

 

De una autora argentina "Criaturas dispersas". Natalia Gelós. Un libro que combina literatura científica con un aire poético. Textos breves que hablan de los animales, la naturaleza, datos reales atravesados ​​por la misma vida. Me sorprendí. De la editorial Leteo, también local, tiene el plus de la ilustración que lo hace absolutamente apetecible.

Este fue el único libro que leí del Club Carbono. Un Club de lectura que es gratuito, y que reúne algunas editoriales argentinas. Nos llega un correo con recomendaciones de lecturas mensuales. Podés o no seguirlas (no te envían el libro sino que lo comprás si es tu deseo). Había visto el libro en una librería, antes de saber que sería elegido y me llamó la atención por el tema. La coincidencia hizo que me decidiera por él.

Otro valor agregado fue que tenemos con algunas y algunos un grupo de whatsapp en dónde comentamos lo que leemos. (que nació de este club pero creció a su propio aire) En 2022 organizaron algunos concurrentes, un encuentro por meet con la autora. Algo inesperado y gratificante.

Las lecturas que nos habilitan ventanas al mundo, suelen quedarse con nosotras (no por nada este blog se llama "Leyendo el mundo")


"El corazón del daño" de María Negroni, no había leído nada. Este libro venía muy recomendado y ¡con razón!. La escritura de Negroni me resultó subyugante. El tema, la relación madre-hija me rozó por su proximidad. Pero además habla de la escritura, del viaje, de la persistencia, me atrapó de principio a fin y se ganó unos cuantos subrayados.





 Elegir un libro de poesía fue difícil. Hasta el último momento estuve dudando si me decidía por este de Cristina Peri Rossi, u otro de Edith Vera. Podrían ser ambos. "Detente, instante eres tan bello" Poesía reunida. Publicado por Editorial Caballo Negro, tiene un poema al que amo volver: 


Cortejo

Las ballenas cantan canciones a través de los océanos.

y nunca se repiten.

Son canciones de cortejo

se escuchan a diez mil millas de distancia.

¿No iba yo a invocar tu nombre?

a través de los océanos de las avenidas

a través de las misteriosas estelas de los astros

a través de los autos y las urbanizaciones

a través de las plazas de estacionamiento

y la rambla que limita al mar

y su desembocadura?



Cristina es una autora uruguaya, exiliada en España durante la dictadura, cuya obra reunida se publicó recientemente. 

Su poesía es una manera de posicionarse en el mundo, y un modo de permanecer en él. 

En mis redes cada día o cada semana, compartía poesía. 

Edith Vera es una autora argentina cuya obra reunida fue publicada por primera vez en esta misma editorial (Caballo Negro editora, en conjunto con Eduvim) algo que festejamos con alegría. "El silbido de vientos lejanos", reúne toda su obra (una tarea nada sencilla) y contiene poemas como este;

Estamos 
aquí 
acurrucados, 
para dejar 
espacio 
al vuelo 
de los pájaros

Creo que no es suficientemente conocida. Llegó a mí gracias a mi amigo Sergio Andricaín (cubano residente en Miami que hace unos años buscaba un ejemplar de su obra, en una visita a Buenos Aires). A partir de ese momento intenté conseguir todo lo que se publicaba de ella (tengo un ejemplar facsimilar que publicó Eduvim, y un par de ensayos acerca de su obra, el último de Apócrifa editorial de Villa María, Córdoba). Sueño con visitar ese lugar de ´Córdoba donde vivió para conocer un poco más de ella.


Quería elegir algo de variedad, por eso va una Novela Juvenil (entre otras que leí que también fueron memorables) "La evolución de Calpurnia Tate" 

Este libro me llegó desde el otro lado del Atlántico. No lo hubiera conocido si Marta (narradora española) y Esther (librera y bióloga) no me lo hubieran recomendado. Creo que debemos leerlo en clase con nuestros estudiantes, y que puede aportar mucho más que el
acercamiento a la ciencia. Habla de una niña que en un siglo en que la mujer era relegada quiere aprender ciencia. (les dejo la reseña ).

Leí hermosas novelas juveniles "Mi amigo Luki-Live", "Mi hermana vive en la repisa de la chimenea" son algunas que me vienen a la mente. No son "para jóvenes", sino para cualquier persona que disfrute leer literatura. Se las recomiendo.

"Sofoco" un libro de cuentos de una autora colombiana Laura Ortiz Gómez. Editorial Concreto

Lo escogí entre otros porque me encontré con su escritura. Las historias exploran la sensualidad y tienen una atmósfera especial, que solo puede ocurrir en nuestra región. Me permitieron  una exploración de paisajes desconocidos, pero a su vez con una resonancia familiar.

Es un libro que compré en la Feria de Editores por recomendación de Ceci Rodríguez mediadora y psicóloga uruguaya. Me contó que lo había compartido en su club de lectura. No necesitas más que eso para desear tenerlo . No me defraudó .




Este año tuve la dicha de descubrir a escritoras fabulosas. Claire Keegan (me encantó "Tres Luces" y "Antártida"), Tatiana Tibuleac (me fascinó "El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes", una fuerza narrativa y una delicadeza en el lenguaje). Natalia Guinzburg (Leí de ella "Las pequeñas virtudes"), Annie Ernaux (leí dos libros de ella y quería seguir), Berta Dávila (una autora contemporánea que conocí en "Carrusel", otra de las novelas que me entusiasmó este año). Vivian Gornick ("Apegos feroces" me acompañó a la par de otras lecturas y se quedó en mí). Tillie Olsen ("Silencios" me encantó y también "Dime una adivinanza")

Leí mucho más en digital (todo lo que les mencioné arriba fue leído en el celular en una aplicación digital que se contrata y se llama Bookmate, algunos también en Leamos, lo mismo pero local)

Otra vez me quedé pendiente de leer más teatro. La poesía ocupó cada uno de mis días. La novela gráfica una hermana menor a quien aún le falta ganar protagonismo. De hecho hubo algunas que me gustaron pero no las llegué a incluir porque no siento que me cambiaran la vida.

Pero ha sido un  hermoso recorrido.

Lo más importante es que me ha dejado amigos libros, y personas amigas.

Dos categorías que a veces se me hacen una.

Gracias por leerme.