sábado, 18 de enero de 2025

Los libros que me encontraron en 2024. Parte II. (libros álbum e ilustrados)



Otro año recorrido a través de libros álbum, ilustrados, fanzines, historietas.

La primera parte está acá. Ahí comento libros de ficción, no ficción, poesía. Digamos que en general libros para adultos pero no necesariamente. 

Pueden ver los años anteriores acá .

La pila siguió creciendo después de la foto porque descubrieron algunos escondidos. En las mochilas y bolsos en los que suelo sacarlos a pasear para recibir otras miradas, en estantes donde los dejo y quedan tapados por otros libros, o en otros espacios de la biblioteca donde los dejé apoyados pensando en hacer esta entrada algún día.

Una variedad de libros de acá de allá. De editoriales locales o extranjeras. Que me llegaron por distintos caminos.



 
Siempre el momento en que armo la pila es un momento en que me siento crecer.

Alguien me dijo que esa curiosidad y entusiasmo con que me narro la vida (porque yo hago eso en mis redes me voy contando a mí lo que encuentro y de paso se lo cuento a otros) era la razón por la que me gustan "tanto" estos libros. Para algunas personas adultas estos son libros para las infancias. Sin embargo, para mí son libros, y sé que si me dan alegría probablemente otras personas (grandes, medianas o pequeñas) disfrutarán de ellos.

Cada año publico una entrada por separado para los libros ilustrados, álbumes o libros objetos. Y aclaro que esta selección como muchas, es inconclusa y arbitraria. 

Son apenas libros que me he ido encontrando . Intenté elegir variedad de géneros (poesía, informativo, narrativa, fanzines), variedad de autores y de editoriales. Pero no fue fácil. Intenté elegir libros publicados recientemente pero es una pequeña (pequeñísima) muestra de todo lo que hay.

Busco que me sorprendan, que me cautiven, que me permita aprender, que me hagan soñar, que me inviten a jugar, y que me permita seguir leyendo poesía. 

Lo que buscan también los niños y niñas.



 De un gris antiguo

Yael Frankel en la ilustración y Alejandra Kamiya desde el texto.

Editorial Limonero.

Un libro que fue cuento primero, publicado en una selección para adultos. Y que con la mirada de Yael y el cuidado de los editores se transformó en una belleza de libro álbum. A mi me cautivó desde esa relación entre dos seres solitarios, uno humano y otro no. Dos que se acompañan en un viaje. Que se cuidan y se disfrutan. Cada uno o cada una le encontrará más de un sentido a ese encuentro, a ese viaje, a ese caminar entre especies. Por eso lo elijo. Les dejo una reseña que escribió el año pasado de este libro.




Sabor
Micaela Chirif, Ignacio Medina, Andrea Antinori
Editorial Océano.

Un libro que reúne cosas que me gustan, la curiosidad y la poesía. Ilustrado por Andrea Antinori que como verán se repite en mis elecciones (verán que es el ilustrador de otro de los escogidos). Andrea le agrega un toque de humor que seguramente hará el disfrute de los pequeños. Y sorprende con su narrativa que colabora a ampliar esta lectura.


Les comparto una partecita:

La fresa es roja.
El rojo no sabe a nada.
¿Cómo que no? El rojo sabe a fresa
¿Y a qué sabe una fresa? 
Es jugosa como un melón
¿Y a qué sabe un melón?
Es suave como un durazno
¿Y a qué sabe un durazno?
Es dulce como un higo.
¿Y a qué sabe un higo?
Es delicioso como una fresa.

La sandía es roja pero no sabe a fresa.
Las uvas son verdes y no saben a lechuga.

Corazón de pájaro



Este libro me conquistó por la ilustración de su portada desde la primera vez que lo vi en la página de Mar. Tardamos en encontrarnos, fue este año en La juglaresa , librería y espacio cultural. Mariela, su librera, me lo recomendó sin saber que yo lo quería hace tiempo. 




Ilustrado por Rachel Caiano
Publicado por Akiara Books

Es una historia que narra el nacimiento de un poeta, una niña poeta que creció junto al mar. 

"Ella nació al lado de la mar. Había redes, barcos, arena y piedras suaves como la brisa...
Ella aprendió a hablar ese idioma misterioso antes de saber nombrar al sol..."

Al final reúne inspiración para escribir sus propios poemas a quien lo desee.

Carozo de durazno


Eva Mastrogiulio
Editorial Gerbera

Un libro que habla de las pérdidas y de la muerte. Pero desde un lugar distinto, con cierto desparpajo y humor. Una nena (luego de una sucesión de pérdidas) decide enterrar todo lo que encuentra, lo que le importa y lo que no. Es que hay momentos en la vida que necesitan medidas desesperadas:

Ese invierno fue el peor: se murió su abuela preferida, así de vieja nada más.
                     —Otro más— pensó.
Ya había muerto su tatarabuela, su otra abuela y una de sus tías. También el canario de su tía y la tía-abuela de su mamá, y alguno otro que seguro se le olvidaba.

Eva Mastriogiulio es una autora e ilustradora argentina cuyos libros ya recomienda. 

La edición de Gerbera suma detalles que lo hacen del todo único. Por un lado la tipografía amigable (opendisléxico). Y por el otro, aunque ustedes no lo podrán apreciar en mi foto, el título es suave y brillante como la cáscara del durazno.


Bichos
Berta Páramo
Libros Zahorí



Hace tiempo vengo siguiendo a Berta Páramo porque sus libros informativos me sorprenden y me complacen compartirlos, Zahorí es una de mis editoriales favoritas aunque no siempre sus libros se consiguen en Argentina.
De hecho este libro fue un regalo de Mariel que lo trajo para mí desde España.

 Bichos, trata justamente de aquellos bichos que nos podemos cruzar en una casa. Hay información pero también una mirada desde el humor y desde el arte. Agradezco los guiños hacia otros libros y artistas (Kafka, o Louis Bourgeois con su escultura de araña gigante).
Seguramente podrán seguir a sus habitantes domésticos a partir de sus páginas y aprender que no son intrusos sino auténticos participantes de nuestra vida.




Las hembras de las chinches al igual que los globos se inflan. Pueden ingerir tanta cantidad de sangre como el doble de su peso corporal. El macho, menos voraz solo puede engullir el equivalente a su propio peso.



Estos dos libros se relacionan de algún modo: son maneras de jugar con las palabras, o con las imágenes.

A de Rinoceronte


Un libro publicado por Editorial Limonero de Harriet Russell, una ilustradora que no conocía que vive actualmente en Londres (estuve mirando un poco su página y todos los libros hablan de exploración y curiosidad).

¿Cómo es que Rinoceronte se escribe con A? Sabemos que no, pero si te asomás al libro verás que hay una relación entre ambos. Un juego desde la ilustración que me sorprendió al leerlo por primera vez en la Feria del Libro 2024


Enciclopedia de fauna confusa



Enciclopedia de fauna confusa, es un libro ilustrado publicado por Editorial Tanta Ceniza. La autora y poeta Nina Jäger también gusta de jugar con las palabras y sus significados. ¿Abeja y Oveja, pueden confundirnos no?
Justamente a los niños y niñas no se les escapa que para aprender el lenguaje hay que aprender a jugar con él.

fórmica. insecto 
de color rojo o negro
que vive en sociedades
de trabajo organizado
y cooperación mutua
capaz de levantar
cincuenta veces
su propio peso



callo
. (del latín, callum)
ave doméstica no voladora 
de pico corto, grueso y arqueado
su canto garantiza
despertar al alba
al trabajador del campo

Las ilustraciones son de María Alicia Favot, y como ven también son parte del juego, combinando texturas y formas de objetos cotidianos que también podemos jugar a adivinar.


¿Así es la muerte?
38 preguntas mortales de niñas y niños
Un libro publicado en Argentina por Iamiqué, producto del fabuloso proyecto de filosofía para infancias Wonder Ponder.
Ellen Duthie y Ana Juan Cantabella, en los textos
Andrea Antinori en la ilustración.

El libro surgió de talleres a lo largo del mundo, en dónde niñas y niños formularon sus preguntas sobre la muerte (tema que a muchas y muchos les causa repelúz, ¿pero acaso no es parte de la vida). De todas ellas se escogieron algunas para intentar darle respuesta en este libro. (Las preguntas, cientos, y los protagonistas aparecen nombrados al final del libro, por si quieren luego seguir haciéndose preguntas o respondiéndolas.




Como en otros libros publicados por Wonder Ponder, las respuestas no cierran, sino que abren. Discusiones, conversaciones o más dudas que ayudaran a hablar un tema que sabemos a veces entramos bajo la alfombra.

La ilustración de Andrea Antinori, en colores vibrantes, y con toques de humor ayuda a descontracturar, y también abre nuevas conversaciones (¿es lo mismo la extinción de los dinosaurios que las del mamut lanudo?, podríamos preguntarnos, y no solo sobre nuestra propia extinción)

Algo que se agradece es que en el proyecto hubo mucho trabajo. Al final destacan la asesoría de una bióloga como es Xaviera, a quien conozco de otros proyectos, y Montse una psicóloga.

Acá les dejo el cuadernillo descargable gratuito que utilizaron para recabar respuestas de todo el mundo y así gestar este mega proyecto.

Ray 20 pasos para llegar a Marte


Juan Dimilta en los textos
Santiago López en la ilustración
Editorial Calibroscopio

Conocí este libro en el stand de la Editorial en la Feria del Libro de Buenos Aires, y nos lo trajimos para la Biblioteca. Es un libro inesperado desde la edición hasta el tratamiento del tema. Podríamos decir que es una biografía del querido Ray Bradbury. Pero ilustrada.

Vamos recorriendo paso a paso distintos momentos de su vida, a través de imágenes y terminamos en que Ray sigue presente en cada uno de los que lo leímos.

Por lo que se puede recorrer mirando las páginas pares, y buscando detalles en las imágenes (quizás si es un pequeño que aún no lee alfabéticamente), o recorriendo las páginas impares y yendo paso a paso (tomando esos textos como mojones para seguir explorando). O yendo de uno a otro, buscando a Ray en la ilustración y explorando su universo.

Al terminar hay una anécdota personal de Juan con el escritor. Hermoso detalle porque es como si Ray se volviera real, una persona que te encontrás y te firma su libro.




En el corazón del río

Horacio Cavallo, ilustración de María Elina Méndez
Editorial Muñeca de Trapo

El libro habla de migrar. De dejar todo para ir hacia un lugar desconocido. Pero los que migran son niños. En busca de su madre. 
Un libro que nos deja con una herida abierta, que puede abrir conversaciones, porque después de todo hoy en día todos somos migrantes, pero algunos todavía no terminan de llegar. Me fue entregado por las amorosas manos de la querida Ceci, que siempre busca los mejores libros para mí. Publicado en Uruguay dedicado por el autor Horacio Cavallo, justo cuando lo recibí buscaba libros sobre migración ya su vez era un tema que se había instalado en mi entorno (hacía poco había recibido a una joven migrante que no hablaba español en mis clases).

En sus zapatos





Un libro sin texto de Valeria Gallo, ilustradora mexicana. 

Un niño, un adulto, varias miradas. 

Rescato el humor en la ilustración para tratar un tema necesario y actual, como es la expresión de género. La discriminación, la diversidad.



Las miradas. Representadas en la de esta señora. Un niño. Su padre. Y como aprendemos a mirarnos a través de la mirada de los demás.

Al ser un libro sin texto, puede leerse desde personas niñas hasta personas adultas. Aún mejor con personas niñas acompañadas por personas adultas.

Publicado por Océano Travesía.

Este año incluyo un libro en un idioma que no hablo, y que leo a medias. Un libro que me sorprendió desde la historia y la ilustración, tanto, que no me importó que no estuviera en castellano.

Estás ahí Crescida


Llegué a él porque este año Portugal fue el país invitado en la Feria del Libro de Buenos Aires. Iba al stand cada vez que pasaba por la feria, me perdía en algunos que no terminaba de entender, y muchos me tentaban. El último día decidí traerme este. Me había gustado tanto, que a pesar de estar en portugués, y yo no saber portugués, fue mi libro favorito. La editorial es Patológica, una vieja conocida. Les dejo aquí el libro para que puedan conocerlo. Es la historia de una niña que crece y crece...y aunque al principio parece que puede ser algo bueno, y hasta útil, termina siendo algo que la segrega y la destruye. 

Hasta que algo muy pequeño (la mirada de otra) la ayuda a reconstruirse.



Fue difícil elegir solo 12, y quería sumar un extra porque también recorrí muchos fanzines y libros objetos que no puedo mostrarles en una sola entrada. Les dejo este, que es de esas lecturas que caben en la palma de la mano y que a mí (por esto) me enamoran:





Se los mostré en mi IG, junto con otras adquisiciones de la Feria del Libro, creo que hasta hice un video, pero lo quiero dejar en este listado. 

 Aurora busca canciones   es un libro abecedario, narra una historia engarzada por las letras del abecedario. Publicado por de Ediciones de la Terraza, fue escrito e ilustrado por mi amigo personal el Mauri, (o como se lo conoce en las redes El Esperpento)

Demoré tanto esta entrada porque quería incluir todo, pero todo no es posible.

Espero encontrar por aquí algo que les tiente.

Pueden dejarme sus propias recomendaciones y favoritos, en los comentarios, o en el IG @patoleyendoelmundo

"Leer literatura es un acto de resistencia, es decir de vida defendida letra a letra por ideas superadoras. Se convierte en un acto político, una trinchera donde reclamar nuevos episodios de vida plena, donde seguir debatiendo un mejor presente y un osado futuro...
Decidir leer ficción se convierte entonces en un acto de valentía con el que se pueden imaginar infinitas posibilidades..."

Graciela Bialet en Lectores Rebeldes. Razones por las que leer vale la pena. Editorial La Crujía. 


viernes, 10 de enero de 2025

Leyendo mujeres. Mary Oliver y su poema "Paisaje"

 





Hoy me volví a encontrar con este poema de Mary y decidí compartirlo.

Pueden leer más sobre la vida de esta autora en esta entrada previa en el blog. Ahí también les comento del otro libro que publicó en Argentina la editorial. Justo en estos días se reeditó un tercer libro de la autora, que aún no conseguí.





Paisaje



¿No está claro que las capas de musgo, aunque

no tengan idioma, pueden dar clase

si quieren, todo el día, acerca de



paciencia espiritual? ¿No está claro que

los robles, están de pie, a lo largo del sendero,

como las más frágiles de las flores?



Cada mañana, camino alrededor

de la laguna, pensando: si las puertas de mi corazón

alguna vez se cierran, se terminó, estoy muerta.



Cada mañana, por ahora, estoy viva. Los cuervos

irrumpen desde la oscuridad

Y estallan en lo alto del cielo
— como si



hubieran pasado la noche pensando en cómo

desearían que fueran sus vidas, soñando

con sus gruesas y firmes alas.



Mary Oliver

En “El trabajo del sueño” Editorial Caleta Olivia Traducción Patricio Foglia y Natalia Leiderman






domingo, 5 de enero de 2025

Los libros que me encontraron en 2024. Parte I (novelas, cuentos, poesía, y más)

     Cada año escojo los libros favoritos del listado de libros que recorrí en el año. Vuelvo a las páginas que me dieron sombra y cobijo. Es el momento de la cosecha.


                                              Ilustración, un trabajo de Malena Vacarel.

     Es también un reconocimiento a aquellos libros que fueron compañía. A aquellos autores y autoras que ya serán parte de mi árbol genealógico como lectora.

(Bienvenida este año Joan Didion,  Guadalupe Nettel, María Gainza, Kaneko Misuzu, bienvenido Mia Couto que al principio pensé que era ella)

    El año pasado la entrada fue publicada también un 5 de enero y pueden leerla acá 

    Este año me encontraron 134 libros.  

(Así lo pienso, los libros nos encuentran, a veces parece que salimos a buscarlos pero seguramente alguien nos señaló ese lugar. Otras veces se nos cruzan y solo queda tender la mano) 

    En realidad, muchos más, pero solo voy a hablar de aquellos con los que caminé sus páginas hasta llegar a la última.

    Los números son desafío propio. No una competencia. Como mediadora intento que cada uno/una desafíe sus limites, explore nuevos territorios. En mi caso no solo leí más sino que siento que leí mejor. 

    Este fue el primer año que tuve una bitácora de lecturas, o un reading journal, que me construí a mi antojo. Fue entonces el primer año que llegué a Diciembre con todo anotado y con muchas páginas escritas sobre los libros leídos. 

(Bueno, no sé si eran muchas, y debo reconocer que en Diciembre las anotaciones fueron escasas pero prometo terminarlas).

        Leer y escribir van de la mano. Una lee y subraya, lee y hace anotaciones en los márgenes, lee y toma notas, y a veces también al leer y desea escribir. 

(Cuántas veces este año después de leer un libro me dije quiero escribir algo así, por ejemplo desearía escribir la poesía de Kaneko Misuzu pero sin esa vida tan terrible). 

    Este año fue el primero en que leí muchísimo en digital.  Sigo utilizando Bookmate y ahora le sumé mi e-reader. 

(Bookmate es un streaming de libros que me permite leer cosas que no llegan a Argentina, con una cuota anual te bajás una aplicación y leés en tu dispositivo de preferencia. Leer en el e-reader me llevó como un año de aprendizaje y acostumbramiento)

    Escogí leer en digital, primero por  practicidad y luego porque a veces prefiero leerlos antes de comprarlos (y los libros no solo valen sino que cuestan).  En bookmate hay muchos autores que me enamoraron y deseo tener. También hay algunos libros que no se consiguen y otros que si los tengo pero no sabría dónde.

 (Estuve buscando el diario de Ana Frank para un curso que hice al menos un mes, al final no lo encontré y lo escuché en un audiolibro).

    Este año hice menos reseñas en mi IG y con otro formato, también utilicé más este blog como repositorio. (muchos de los libros los mostré solo en stories de IG y siguen ahí, por si desean buscarlos)

    Si tengo que explicar (¿hay que explicar?) por qué leí mucho puedo ser que estas palabras que encontré ayer, me expliquen:


Para mi los libros son un hogar Los libros no hacen un hogar, lo son, en el sentido en que así como los abres del mismo modo en que abres una puerta entras adentro. En el interior, descubres un tiempo y un espacio diferentes. También se desprende calor de ahí, como una chimenea. Me siento con un libro y ya no tengo frío. Lo siento en las noches heladas que pasé en la intemperie.


Lo dice Janet Winterson , quien es citada por Michèle Petit en Leer el mundo. Experiencias actuales de trasmisión cultural. Colección Espacios para la lectura en Fondo de Cultura Económica. 

    El otro motivo es que soy mediadora de lectura . Para acercar libros tengo que conocer libros. Creo en esto:

Si uno de mis hogares predilectos, es la lectura, quiero que las personas que a él se acerquen sepan que, si así lo desean, esta también es su casa.

(Antonio Basanta, Leer contra la nada, Ed Siruela)

     Me encanta leer ensayos teóricos (más sobre los libros y  lectura, o sobre educación) y también libros para compartir con infancias y adolescencias (literatura infantil y juvenil, este año más infantil que juvenil debo decir).

    Leo poesía y la comparto para escoger esa desviación que me permite conectar con la sensibilidad y belleza.

    No leí tanto teatro y novela gráfica (otra vez) como me propuse. No logro terminar libros de literatura científica. 

(Arranqué como 10, ¿soy yo o es que cómo están escritos me aburre?. Extraño a Oliver Sacks, Hope Jansen, o Stephano Mancuso).

    Releí mucho (creo que eso me hace una lectora más madura, antes solo leía, ahora me doy el permiso de releer). Tuve que hacerlo por ejemplo para el club de lectura "Una oreja verde" (personas adultas leyendo LIJ) que coordiné este año. (mi amada Christine Nöstlinger, mi queridísima Ema Wolf, y así...)

    Abrieron mi cabeza y ampliaron mis estantes, dos clubes de lectura virtuales de los que participé "Mamás lectoras" de Colombia coordinado por Mariana (y que espero regrese este año) y "Brujas Bucaneras" un proyecto de promoción de la lectura que ya va por su 5to año y que hace dos tiene el Club de lectura "Brujas Bucaneras". Ya les comenté algo el año pasado, cada bruja/brujo, lee lo que quiere y lo compartimos por meet en un encuentro virtual. En el afán de desafiarnos cada mes hay consignas amplias que podemos seguir. Ambos son abiertos y gratuitos.

    Cada tanto participé de otros clubes de lectura. (espacios de encuentro que se hicieron más frecuentes, pareciera que cada vez más buscamos leer con otrxs). 

Les recomiendo algunos de los que participé este año:

-  Pila de libros además de ser una plataforma de intercambio tiene su club de lectura y también una comunidad lectora que agradezco y que armó amorosamente Nacho Damiano.

Leamos un libro es una ONG que inició Daniela Rosito y que se encarga de promover la lectura y organiza clubes de lectura temáticos gratuitos.

 El otro libro es un club de lectura latinoamericano también gratuito que organiza gente de Uruguay, que conocí este año.

Por qué leer es también un proyecto de promoción lectora y una multiplataforma con audiolibros, un canal de youtube y una cuenta en IG desde la que Ceci Bona coordina talleres, clubes de lecturas y entrevistas.

    Escogí 12 libros, en vez de 10 porque ¡eran muchos!. Entiendo que seleccionar es una manera de jerarquizar (esto me lo robé de mi amigo Roberto Sotelo), así que lo comparto por si a alguien le sirve o lo inspira. 

    En toda lectura hay algo de momento y de necesidad. Si escogí un libro es porque sus palabras se me han "pegado" en el paladar y deseo volver a saborearlas, o porque ha sido un descubrimiento, una sorpresa,  o quizás porque no puedo dejar de lado las imágenes que su lectura han grabado en mí.

 (Una sorpresa de este año fue enterarme que no todas las personas nos imaginamos espacios y lugares en la lectura. En "Somos animales poéticos" Petit dice que no es así en su caso)

Agrego al final los que quedaron afuera, los finalistas,  quizás les sirvan también para armar sus propias listas de lectura para el verano.





La llamada.Leila Guerriero (Anagrama)
Luciérnaga. Natalia Litvinova. Lumen
El año del pensamiento mágico. Joan Didion. Penguin Random House. 
(todos libros fuertes, que se apoyan en vidas reales. Me gustaron esas escrituras luminosas contando historias oscuras o al menos con partes de oscuridad)

Manual para mujeres de limpieza. Lucia Berlin. Penguin Random House.

La glándula de Ícaro. Anna Starobinets. Impedimenta.

Recorre los campos azules. Claire Keegan. Eterna Cadencia.


(Muy diferentes entre sí. Lucia Berlin es una monstrua, a Claire ya la había leído y siento que cuenta el paisaje y las historias al mismo tiempo.  Anna fue un descubrimiento del año pasado. Sus cuentos de Ciencia Ficción te dejan pensando)


Somos animales poéticos. Michéle Petit. Océano Travesía.

Como era ser pequeño explicado a los grandes. Luis Pescetti. Siglo Veintiuno Editores.

Leer contra la nada. Antonio Basanta. Siruela.

(Leer, no leer, la poesía, la educación, la cultura)



Pippi Calzaslargas. Obra Completa. Astrid Lindgreen. Blackie Book. (Entendí por qué es un personaje clásico y me enamoré de Pippi para toda la vida, quiero ser ella cuando sea grande)

La pesadora de perlas. Circe Maia. Viento de Fondo.

El alma de las flores. Kaneko Misuzu. Satori libros.

(dos poetas muy distintas, que ven lo cotidiano y lo pequeño)



Algunas cosas que aprendí este año y les comparto. Mi decálogo de aprendizaje como lectora:

1. No todos los libros que recomiendan son para mí y no es posible leer todo. Entonces debo escoger. Descubrí qué manos me acercan lecturas que no debo despreciar, y me dejo guiar.

2. Leer no es necesariamente una actividad lineal, ni la lectura avanza por igual en todos los textos. Puedo leer ensayos salteados, o poemas, escoger capítulos porque el título me interesa, decidir por dónde o cómo. Y aún así estoy leyendo. Aunque nunca termine el libro, lo leí.




3. Leer poesía es para mí tan necesario como respirar. De hecho es un respiro. Cuando me falta aire busco un poema.

4. No toda lectura es placentera. Puede que leer sea una actividad dolorosa. La vida es dolorosa, cuando leo otras vidas la mía ya no lo parece tanto.

5. Si me aburre, me cuesta, si me empantano lo dejo. ¿Vuelvo?. Quizás (la vida es demasiado corta, para lecturas interminables).

6. Leer es escuchar. Leer es mirar imágenes. Leer es un verbo de horizontes amplios. 

7. A veces vale más seguir la pista de una autora, como una enamorada tras su amante. A veces no.

8. Releer no es leer de nuevo el mismo libro.

9. Hay que leer en los márgenes. Hay que caminar los senderos inexplorados. Hay que tener amigas de otros países que te recomienden lecturas.

10. Hay que anotar los libros que tenés y que compraste porque no entran más libros duplicados en los estantes.



Gracias a quienes me acompañaron leyendo.




(se viene la parte II con libros álbum e ilustrados)

jueves, 2 de enero de 2025

DIez Cuentos para las infancias que recomiendo.

 Hace un tiempo hice una entrada con 20 cuentos recomendados  Algunos que podrían ser considerados literatura para las infancias, pero la mayoría son clásicos para adultos. Me gustó la idea de compartirlos. 


Quise continuar recomendando cuentos y pensé en los que leo,  y están en colecciones infantiles. Algunos los cuento con un cierto fanatismo. Otros disfruto volverlos a leer. Elegí autoras y autores rioplatenses para empezar.

Seguramente iré ampliando mi repertorio en próximas entradas.


1) Pobre Lobo Ema Wolf. Publicado  en el libro "Filotea". Ed Norma. Lo estuve leyendo bastante este año porque sé que a los más pequeños les encanta. Pero ya saben que de Ema, yo tengo una lista interminable.




2) Deme otro. Luis Pescetti. Del libro "Nadie te creería". Publicado por Loqueleo. Ilustrado por O´Kiff



3) Una trenza tan larga. Elsa Bornemann. Este cuento me emociona porque lo escuché hace mucho mucho tiempo, creo que sus imágenes no se me borraron y solo después supe que era una historia de Elsa. Acá una versión leída. Margarita, el personaje del cuento, es el nombre de la hermana de Elsita, la autora.



4) El árbol de Lilas de María Teresa Andruetto ilustrado por Liliana Menéndez. Un cuento que para mí es de los más hermosos que tuve oportunidad de narrar. Publicado por una editorial de Córdoba, Comunicarte. Acá lo pueden leer. También tiene algo de la historia personal de la Tere.



5) Un decreto incomprendido de Liliana Bodoc es un cuento que apareció publicado en el libro " Reyes y Pájaros" que se volvió a reeditar hace poco con otra cubierta. (de Editorial Norma). Se encuentra en una hermosa edición ilustrada dentro del plan de lectura.

Empecé los dos últimos años en la escuela secundaria leyendo en secundaria este cuento, el primer día de clases. Habla del error, de los errores, y me pareció necesario comenzar desde ese lugar común en el aprendizaje que a veces nos resulta difícil aceptar. En este libro hay varios cuentos que quizás les pueden interesar.


6) Las medias de los flamencos Horacio Quiroga. Está en el libro "Cuentos de la selva" del cual hay muchas ediciones. Tengo una pequeña que es viejísima y no está ilustrada. Elegí este por la tapa. Es el cuento favorito de mi infancia.



7) Flores Jorge Accame, se me apareció en estos días (bueno, nunca mejor dicho si leen el cuento). Pero de  Jorge les recomiendo este libro que a mí me encanta y que tiene otro cuento "Azafato" que quise compartirles pero no lo disponible en una versión digital.



8) Miedo de Graciela Cabal. Ilustrado por Nora Hilb. Publicado en esta colección para peques de Primera Sudamericana. 


Les dejo una versión narrada por Claudio Ledesma, un narrador oral de argentina. Fue en su voz cuando lo escuché por primera vez.




9) El club de los perfectos. es un cuento de Graciela Montes que aparece en varias antologías. 


10 ) Los sueños del sapo De Javier Villafañe. En este link lo encuentran con otros textos del autor. Por si no lo conocen, Javier Villafañe fue un titiritero y contador de historias.

Van como yapa, dos microficciones de una autora argentina que recomiendo conocer:

11) Ana María Shua es una maestra del microrrelato. Hay muchos, les dejo un par:

"El dragón"


El problema es que el dragón no sabe hacer nada. Está demasiado viejo para volar y logra apenas un patético revoloteo de gallina. Aunque un par de columnas de humo se elevan débilmente de sus narinas escamosas, ya no es capaz de expeler su fuego vengador. Es interesante, le dice el director, muy interesante, pero más apropiado para un zoológico que para un circo. Embalsamado, en su momento, podrá vendérselo por una buena suma a cualquier museo.
Y el dueño, o tal vez el representante del dragón, se va del circo desalentado, arrastrando su cansina, una familia de vampiros vegetarianos, un ex-ángel que exhibe torpemente los muñones de sus alas mutiladas.


(De Fenómenos de circo)


¡ARRIAD EL FOQUE!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique.

Espero los lean o escuchen y sean de su agrado, pueden dejarme sus recomendaciones, que haremos (espero pronto) una continuación.

Leyendo " De un gris antiguo". Libro álbum Alejandra Kamiya y Yael Frankel.

 




De un gris antiguo
Alejandra Kamiya en el texto.
Yael Frankel en las ilustraciones.
Editorial Limonero.
Enero 2024

    Un libro publicado en Argentina que nos habla de un encuentro (o dos) y de una búsqueda.

    El primer encuentro sucedió hace un año atrás entre dos personas de naturaleza tímida, la ilustradora y la autora del texto. Yael Frankel es una autora e ilustradora argentina que con sus dibujos viaja por el mundo. Su libro Todo lo que pasó antes de que llegaras, publicado también por la editorial Limonero, obtuvo el Premio Bologna Ragazzi en 2023. Alejandra Kamiya, también argentina, es una autora que escribe cuentos con la precisión de un haiku, y hasta el momento solo había publicado para público adulto.

    El segundo encuentro es el que se narra en el libro. Dos seres que inician un camino de búsqueda en común.

    Dos animales. Uno humano y otro no.
“Nunca até a un animal, tampoco lo haría con él. Nos seguiríamos el uno al otro. La distancia es el hilo que se tensa o distiende. Tendríamos temor de habernos perdido, de que uno de los dos hubiera soltado su punta.”
Así da comienzo el libro.Y continúa:

 “Creo que para él yo soy un ser pequeño e inquieto, previsible e incomprensible al mismo tiempo, casi enloquecido, frente al ritmo de él, ese acunarse de ola suave, de hamaca en una siesta de enero.”

    Ambos se acompañan en esta exploración, tan distintos e iguales. Uno tan grande que no cabe en la página, otro tan pequeño.

    Uno gris y arrugado, el otro no.
“El podría levantarse tan rápidamente como se dejó caer y, de un golpe, aplastarme. Yo dejaría de ser al instante. Pero no. El permanecería echado, moviendo la trompa, y yo, mis manos, como quien hace en la nieve un ángel. Apoyaría la mejilla en su piel antigua. Cerraría los ojos, intentaría seguir su respiración con la mía.”
    Caminan por la selva, un sitio que se nombra y no aparece. Una presencia que se sugiere en color que lleva la niña en su espalda (“todas cargamos algo”, la escuché decir a Yael, cuando le preguntaron acerca de ese objeto redondo que se observa desde la portada).

    Van hacia el agua. En un espacio que no tiene tiempo. En un tiempo que se demora en el blanco de la página. El agua, (pura textura y ausencia de color) es la presencia que los llama. El origen del recorrido y el final.
“Antes de llegar oiríamos el agua. El sonido fresco no estaría en los oídos sino en la boca y la garganta.”
    Hay un momento en que parece que se abrazan, el contacto entre dos especies que se tienen una a la otra.


“Y yo, que siempre detesté la palabra felicidad porque me hace decir cosas tontas o falsas, pensaría que si algo nombra es eso: estar echada con las piernas y los brazos abiertos sobre su cuerpo enorme y manso.”
    Intercaladas, asoman un par de páginas de papel calco impresas que nos invitan a cambiar la mirada. Lo que dejamos atrás, lo que viene por delante, según lo que vemos al voltear la hoja.

    Cuando llegan al agua, lo pesado se transforma en liviano, (los elefantes son grandes nadadores ¿lo sabían?). El tamaño ya no importa.

    La narración termina cuando ella vuelve a la tierra.
“Con la cabeza apoyada en la tierra, vería el cielo. El cielo de un gris antiguo. Del color de un elefante…”
¿Termina? Creo que como las buenas historias permanece en nuestro interior. O al menos eso me dijeron quienes la leyeron conmigo.

A veces se nos olvida, que los humanos somos los recién llegados a la Tierra. Nada nos pertenece.

Quizás, debamos comprenderlo, para aprender por fin a acompañarnos en este largo viaje entre especies.