domingo, 5 de enero de 2025

Los libros que me encontraron en 2024. Parte I (novelas, cuentos, poesía, y más)

     Cada año escojo los libros favoritos del listado de libros que recorrí en el año. Vuelvo a las páginas que me dieron sombra y cobijo. Es el momento de la cosecha.


                                              Ilustración, un trabajo de Malena Vacarel.

     Es también un reconocimiento a aquellos libros que fueron compañía. A aquellos autores y autoras que ya serán parte de mi árbol genealógico como lectora.

(Bienvenida este año Joan Didion,  Guadalupe Nettel, María Gainza, Kaneko Misuzu, bienvenido Mia Couto que al principio pensé que era ella)

    El año pasado la entrada fue publicada también un 5 de enero y pueden leerla acá 

    Este año me encontraron 134 libros.  

(Así lo pienso, los libros nos encuentran, a veces parece que salimos a buscarlos pero seguramente alguien nos señaló ese lugar. Otras veces se nos cruzan y solo queda tender la mano) 

    En realidad, muchos más, pero solo voy a hablar de aquellos con los que caminé sus páginas hasta llegar a la última.

    Los números son desafío propio. No una competencia. Como mediadora intento que cada uno/una desafíe sus limites, explore nuevos territorios. En mi caso no solo leí más sino que siento que leí mejor. 

    Este fue el primer año que tuve una bitácora de lecturas, o un reading journal, que me construí a mi antojo. Fue entonces el primer año que llegué a Diciembre con todo anotado y con muchas páginas escritas sobre los libros leídos. 

(Bueno, no sé si eran muchas, y debo reconocer que en Diciembre las anotaciones fueron escasas pero prometo terminarlas).

        Leer y escribir van de la mano. Una lee y subraya, lee y hace anotaciones en los márgenes, lee y toma notas, y a veces también al leer y desea escribir. 

(Cuántas veces este año después de leer un libro me dije quiero escribir algo así, por ejemplo desearía escribir la poesía de Kaneko Misuzu pero sin esa vida tan terrible). 

    Este año fue el primero en que leí muchísimo en digital.  Sigo utilizando Bookmate y ahora le sumé mi e-reader. 

(Bookmate es un streaming de libros que me permite leer cosas que no llegan a Argentina, con una cuota anual te bajás una aplicación y leés en tu dispositivo de preferencia. Leer en el e-reader me llevó como un año de aprendizaje y acostumbramiento)

    Escogí leer en digital, primero por  practicidad y luego porque a veces prefiero leerlos antes de comprarlos (y los libros no solo valen sino que cuestan).  En bookmate hay muchos autores que me enamoraron y deseo tener. También hay algunos libros que no se consiguen y otros que si los tengo pero no sabría dónde.

 (Estuve buscando el diario de Ana Frank para un curso que hice al menos un mes, al final no lo encontré y lo escuché en un audiolibro).

    Este año hice menos reseñas en mi IG y con otro formato, también utilicé más este blog como repositorio. (muchos de los libros los mostré solo en stories de IG y siguen ahí, por si desean buscarlos)

    Si tengo que explicar (¿hay que explicar?) por qué leí mucho puedo ser que estas palabras que encontré ayer, me expliquen:


Para mi los libros son un hogar Los libros no hacen un hogar, lo son, en el sentido en que así como los abres del mismo modo en que abres una puerta entras adentro. En el interior, descubres un tiempo y un espacio diferentes. También se desprende calor de ahí, como una chimenea. Me siento con un libro y ya no tengo frío. Lo siento en las noches heladas que pasé en la intemperie.


Lo dice Janet Winterson , quien es citada por Michèle Petit en Leer el mundo. Experiencias actuales de trasmisión cultural. Colección Espacios para la lectura en Fondo de Cultura Económica. 

    El otro motivo es que soy mediadora de lectura . Para acercar libros tengo que conocer libros. Creo en esto:

Si uno de mis hogares predilectos, es la lectura, quiero que las personas que a él se acerquen sepan que, si así lo desean, esta también es su casa.

(Antonio Basanta, Leer contra la nada, Ed Siruela)

     Me encanta leer ensayos teóricos (más sobre los libros y  lectura, o sobre educación) y también libros para compartir con infancias y adolescencias (literatura infantil y juvenil, este año más infantil que juvenil debo decir).

    Leo poesía y la comparto para escoger esa desviación que me permite conectar con la sensibilidad y belleza.

    No leí tanto teatro y novela gráfica (otra vez) como me propuse. No logro terminar libros de literatura científica. 

(Arranqué como 10, ¿soy yo o es que cómo están escritos me aburre?. Extraño a Oliver Sacks, Hope Jansen, o Stephano Mancuso).

    Releí mucho (creo que eso me hace una lectora más madura, antes solo leía, ahora me doy el permiso de releer). Tuve que hacerlo por ejemplo para el club de lectura "Una oreja verde" (personas adultas leyendo LIJ) que coordiné este año. (mi amada Christine Nöstlinger, mi queridísima Ema Wolf, y así...)

    Abrieron mi cabeza y ampliaron mis estantes, dos clubes de lectura virtuales de los que participé "Mamás lectoras" de Colombia coordinado por Mariana (y que espero regrese este año) y "Brujas Bucaneras" un proyecto de promoción de la lectura que ya va por su 5to año y que hace dos tiene el Club de lectura "Brujas Bucaneras". Ya les comenté algo el año pasado, cada bruja/brujo, lee lo que quiere y lo compartimos por meet en un encuentro virtual. En el afán de desafiarnos cada mes hay consignas amplias que podemos seguir. Ambos son abiertos y gratuitos.

    Cada tanto participé de otros clubes de lectura. (espacios de encuentro que se hicieron más frecuentes, pareciera que cada vez más buscamos leer con otrxs). 

Les recomiendo algunos de los que participé este año:

-  Pila de libros además de ser una plataforma de intercambio tiene su club de lectura y también una comunidad lectora que agradezco y que armó amorosamente Nacho Damiano.

Leamos un libro es una ONG que inició Daniela Rosito y que se encarga de promover la lectura y organiza clubes de lectura temáticos gratuitos.

 El otro libro es un club de lectura latinoamericano también gratuito que organiza gente de Uruguay, que conocí este año.

Por qué leer es también un proyecto de promoción lectora y una multiplataforma con audiolibros, un canal de youtube y una cuenta en IG desde la que Ceci Bona coordina talleres, clubes de lecturas y entrevistas.

    Escogí 12 libros, en vez de 10 porque ¡eran muchos!. Entiendo que seleccionar es una manera de jerarquizar (esto me lo robé de mi amigo Roberto Sotelo), así que lo comparto por si a alguien le sirve o lo inspira. 

    En toda lectura hay algo de momento y de necesidad. Si escogí un libro es porque sus palabras se me han "pegado" en el paladar y deseo volver a saborearlas, o porque ha sido un descubrimiento, una sorpresa,  o quizás porque no puedo dejar de lado las imágenes que su lectura han grabado en mí.

 (Una sorpresa de este año fue enterarme que no todas las personas nos imaginamos espacios y lugares en la lectura. En "Somos animales poéticos" Petit dice que no es así en su caso)

Agrego al final los que quedaron afuera, los finalistas,  quizás les sirvan también para armar sus propias listas de lectura para el verano.





La llamada.Leila Guerriero (Anagrama)
Luciérnaga. Natalia Litvinova. Lumen
El año del pensamiento mágico. Joan Didion. Penguin Random House. 
(todos libros fuertes, que se apoyan en vidas reales. Me gustaron esas escrituras luminosas contando historias oscuras o al menos con partes de oscuridad)

Manual para mujeres de limpieza. Lucia Berlin. Penguin Random House.

La glándula de Ícaro. Anna Starobinets. Impedimenta.

Recorre los campos azules. Claire Keegan. Eterna Cadencia.


(Muy diferentes entre sí. Lucia Berlin es una monstrua, a Claire ya la había leído y siento que cuenta el paisaje y las historias al mismo tiempo.  Anna fue un descubrimiento del año pasado. Sus cuentos de Ciencia Ficción te dejan pensando)


Somos animales poéticos. Michéle Petit. Océano Travesía.

Como era ser pequeño explicado a los grandes. Luis Pescetti. Siglo Veintiuno Editores.

Leer contra la nada. Antonio Basanta. Siruela.

(Leer, no leer, la poesía, la educación, la cultura)



Pippi Calzaslargas. Obra Completa. Astrid Lindgreen. Blackie Book. (Entendí por qué es un personaje clásico y me enamoré de Pippi para toda la vida, quiero ser ella cuando sea grande)

La pesadora de perlas. Circe Maia. Viento de Fondo.

El alma de las flores. Kaneko Misuzu. Satori libros.

(dos poetas muy distintas, que ven lo cotidiano y lo pequeño)



Algunas cosas que aprendí este año y les comparto. Mi decálogo de aprendizaje como lectora:

1. No todos los libros que recomiendan son para mí y no es posible leer todo. Entonces debo escoger. Descubrí qué manos me acercan lecturas que no debo despreciar, y me dejo guiar.

2. Leer no es necesariamente una actividad lineal, ni la lectura avanza por igual en todos los textos. Puedo leer ensayos salteados, o poemas, escoger capítulos porque el título me interesa, decidir por dónde o cómo. Y aún así estoy leyendo. Aunque nunca termine el libro, lo leí.




3. Leer poesía es para mí tan necesario como respirar. De hecho es un respiro. Cuando me falta aire busco un poema.

4. No toda lectura es placentera. Puede que leer sea una actividad dolorosa. La vida es dolorosa, cuando leo otras vidas la mía ya no lo parece tanto.

5. Si me aburre, me cuesta, si me empantano lo dejo. ¿Vuelvo?. Quizás (la vida es demasiado corta, para lecturas interminables).

6. Leer es escuchar. Leer es mirar imágenes. Leer es un verbo de horizontes amplios. 

7. A veces vale más seguir la pista de una autora, como una enamorada tras su amante. A veces no.

8. Releer no es leer de nuevo el mismo libro.

9. Hay que leer en los márgenes. Hay que caminar los senderos inexplorados. Hay que tener amigas de otros países que te recomienden lecturas.

10. Hay que anotar los libros que tenés y que compraste porque no entran más libros duplicados en los estantes.



Gracias a quienes me acompañaron leyendo.




(se viene la parte II con libros álbum e ilustrados)

jueves, 2 de enero de 2025

DIez Cuentos para las infancias que recomiendo.

 Hace un tiempo hice una entrada con 20 cuentos recomendados  Algunos que podrían ser considerados literatura para las infancias, pero la mayoría son clásicos para adultos. Me gustó la idea de compartirlos. 


Quise continuar recomendando cuentos y pensé en los que leo,  y están en colecciones infantiles. Algunos los cuento con un cierto fanatismo. Otros disfruto volverlos a leer. Elegí autoras y autores rioplatenses para empezar.

Seguramente iré ampliando mi repertorio en próximas entradas.


1) Pobre Lobo Ema Wolf. Publicado  en el libro "Filotea". Ed Norma. Lo estuve leyendo bastante este año porque sé que a los más pequeños les encanta. Pero ya saben que de Ema, yo tengo una lista interminable.




2) Deme otro. Luis Pescetti. Del libro "Nadie te creería". Publicado por Loqueleo. Ilustrado por O´Kiff



3) Una trenza tan larga. Elsa Bornemann. Este cuento me emociona porque lo escuché hace mucho mucho tiempo, creo que sus imágenes no se me borraron y solo después supe que era una historia de Elsa. Acá una versión leída. Margarita, el personaje del cuento, es el nombre de la hermana de Elsita, la autora.



4) El árbol de Lilas de María Teresa Andruetto ilustrado por Liliana Menéndez. Un cuento que para mí es de los más hermosos que tuve oportunidad de narrar. Publicado por una editorial de Córdoba, Comunicarte. Acá lo pueden leer. También tiene algo de la historia personal de la Tere.



5) Un decreto incomprendido de Liliana Bodoc es un cuento que apareció publicado en el libro " Reyes y Pájaros" que se volvió a reeditar hace poco con otra cubierta. (de Editorial Norma). Se encuentra en una hermosa edición ilustrada dentro del plan de lectura.

Empecé los dos últimos años en la escuela secundaria leyendo en secundaria este cuento, el primer día de clases. Habla del error, de los errores, y me pareció necesario comenzar desde ese lugar común en el aprendizaje que a veces nos resulta difícil aceptar. En este libro hay varios cuentos que quizás les pueden interesar.


6) Las medias de los flamencos Horacio Quiroga. Está en el libro "Cuentos de la selva" del cual hay muchas ediciones. Tengo una pequeña que es viejísima y no está ilustrada. Elegí este por la tapa. Es el cuento favorito de mi infancia.



7) Flores Jorge Accame, se me apareció en estos días (bueno, nunca mejor dicho si leen el cuento). Pero de  Jorge les recomiendo este libro que a mí me encanta y que tiene otro cuento "Azafato" que quise compartirles pero no lo disponible en una versión digital.



8) Miedo de Graciela Cabal. Ilustrado por Nora Hilb. Publicado en esta colección para peques de Primera Sudamericana. 


Les dejo una versión narrada por Claudio Ledesma, un narrador oral de argentina. Fue en su voz cuando lo escuché por primera vez.




9) El club de los perfectos. es un cuento de Graciela Montes que aparece en varias antologías. 


10 ) Los sueños del sapo De Javier Villafañe. En este link lo encuentran con otros textos del autor. Por si no lo conocen, Javier Villafañe fue un titiritero y contador de historias.

Van como yapa, dos microficciones de una autora argentina que recomiendo conocer:

11) Ana María Shua es una maestra del microrrelato. Hay muchos, les dejo un par:

"El dragón"


El problema es que el dragón no sabe hacer nada. Está demasiado viejo para volar y logra apenas un patético revoloteo de gallina. Aunque un par de columnas de humo se elevan débilmente de sus narinas escamosas, ya no es capaz de expeler su fuego vengador. Es interesante, le dice el director, muy interesante, pero más apropiado para un zoológico que para un circo. Embalsamado, en su momento, podrá vendérselo por una buena suma a cualquier museo.
Y el dueño, o tal vez el representante del dragón, se va del circo desalentado, arrastrando su cansina, una familia de vampiros vegetarianos, un ex-ángel que exhibe torpemente los muñones de sus alas mutiladas.


(De Fenómenos de circo)


¡ARRIAD EL FOQUE!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique.

Espero los lean o escuchen y sean de su agrado, pueden dejarme sus recomendaciones, que haremos (espero pronto) una continuación.

Leyendo " De un gris antiguo". Libro álbum Alejandra Kamiya y Yael Frankel.

 




De un gris antiguo
Alejandra Kamiya en el texto.
Yael Frankel en las ilustraciones.
Editorial Limonero.
Enero 2024

    Un libro publicado en Argentina que nos habla de un encuentro (o dos) y de una búsqueda.

    El primer encuentro sucedió hace un año atrás entre dos personas de naturaleza tímida, la ilustradora y la autora del texto. Yael Frankel es una autora e ilustradora argentina que con sus dibujos viaja por el mundo. Su libro Todo lo que pasó antes de que llegaras, publicado también por la editorial Limonero, obtuvo el Premio Bologna Ragazzi en 2023. Alejandra Kamiya, también argentina, es una autora que escribe cuentos con la precisión de un haiku, y hasta el momento solo había publicado para público adulto.

    El segundo encuentro es el que se narra en el libro. Dos seres que inician un camino de búsqueda en común.

    Dos animales. Uno humano y otro no.
“Nunca até a un animal, tampoco lo haría con él. Nos seguiríamos el uno al otro. La distancia es el hilo que se tensa o distiende. Tendríamos temor de habernos perdido, de que uno de los dos hubiera soltado su punta.”
Así da comienzo el libro.Y continúa:

 “Creo que para él yo soy un ser pequeño e inquieto, previsible e incomprensible al mismo tiempo, casi enloquecido, frente al ritmo de él, ese acunarse de ola suave, de hamaca en una siesta de enero.”

    Ambos se acompañan en esta exploración, tan distintos e iguales. Uno tan grande que no cabe en la página, otro tan pequeño.

    Uno gris y arrugado, el otro no.
“El podría levantarse tan rápidamente como se dejó caer y, de un golpe, aplastarme. Yo dejaría de ser al instante. Pero no. El permanecería echado, moviendo la trompa, y yo, mis manos, como quien hace en la nieve un ángel. Apoyaría la mejilla en su piel antigua. Cerraría los ojos, intentaría seguir su respiración con la mía.”
    Caminan por la selva, un sitio que se nombra y no aparece. Una presencia que se sugiere en color que lleva la niña en su espalda (“todas cargamos algo”, la escuché decir a Yael, cuando le preguntaron acerca de ese objeto redondo que se observa desde la portada).

    Van hacia el agua. En un espacio que no tiene tiempo. En un tiempo que se demora en el blanco de la página. El agua, (pura textura y ausencia de color) es la presencia que los llama. El origen del recorrido y el final.
“Antes de llegar oiríamos el agua. El sonido fresco no estaría en los oídos sino en la boca y la garganta.”
    Hay un momento en que parece que se abrazan, el contacto entre dos especies que se tienen una a la otra.


“Y yo, que siempre detesté la palabra felicidad porque me hace decir cosas tontas o falsas, pensaría que si algo nombra es eso: estar echada con las piernas y los brazos abiertos sobre su cuerpo enorme y manso.”
    Intercaladas, asoman un par de páginas de papel calco impresas que nos invitan a cambiar la mirada. Lo que dejamos atrás, lo que viene por delante, según lo que vemos al voltear la hoja.

    Cuando llegan al agua, lo pesado se transforma en liviano, (los elefantes son grandes nadadores ¿lo sabían?). El tamaño ya no importa.

    La narración termina cuando ella vuelve a la tierra.
“Con la cabeza apoyada en la tierra, vería el cielo. El cielo de un gris antiguo. Del color de un elefante…”
¿Termina? Creo que como las buenas historias permanece en nuestro interior. O al menos eso me dijeron quienes la leyeron conmigo.

A veces se nos olvida, que los humanos somos los recién llegados a la Tierra. Nada nos pertenece.

Quizás, debamos comprenderlo, para aprender por fin a acompañarnos en este largo viaje entre especies.


lunes, 30 de diciembre de 2024

Canción para despedir el año

 




Canción para despedir el año

 

En una caja preciosa

guardar con tacto y esmero

risas y amores sinceros.

 

Hacer una buena lista

con los nombres y apellidos

de abrazos bien recibidos.

 

Dar las gracias a la vida:

lo comido y lo soñado

en el bolsillo guardado.

 

Recordar bailes y juegos

y al que nos tendió la mano:

sea animal  o un humano.

 

Para saludar el año

y terminar la canción,

enterradito en la tierra

hay que dejar el dolor.

Aquello que nos dio pena

o nos rompió el corazón

que sea semilla buena

y en primavera una flor.

 

Mar Benegas

En “Versos como una casa”

Publicado por A buen paso.

Ilustrado por Francisca Yáñez




A mis amigos, en este fin de año.

Por un mejor porvenir para todos y todas. 

Realmente gracias, muchas gracias, a quienes me acompañaron lejos o cerca.

Que la vida es eso, un libro que vamos escribiendo y que es mejor cuando se comparte.


miércoles, 25 de diciembre de 2024

Leyendo "Cuentos de Navidad"

    Ayer les compartí un cuento de Navidad, y me apareció la inquietud de buscar más.


                                          La ilustración es de Oliver Jeffers.

    De hecho en el blog se me ha dado por buscar selecciones de cuentos, referidos a un tema o referidos a un público.


Así que acá sumo una más.

¡FELIZ NAVIDAD! y que lo disfruten.


Cuento de Navidad de Charles Dickens . A Christmas Carol. Traducida al español también como Canción de Navidad, Cuento de Navidad es una novela corta escrita por el británico Charles Dickens y publicada originalmente por Chapman & Hall el 19 de diciembre de 1843. Su trama cuenta la historia de un hombre avaro y egoísta llamado Ebenezer Scrooge y su conversión tras ser visitado por una serie de fantasmas en Nochebuena y la madrugada de Navidad.

Esta versión ilustrada por Roberto Innocenti es una de mis favoritas, desde la ilustración pero pueden encontrar miles y también versiones en películas.


Un clásico cuento de Navidad es El expreso polar el año pasado se los leí para terminar el año a mis estudiantes secundarios y hubo emoción.

Saben también que hay una película con Tom Hanks que vale la pena ver , pero la historia fue escrita e ilustrada por por Chris Van Allsburg y publicado por la editorial Houghton Mifflin en 1985. Es considerado un clásico de la literatura navideña infantil y fue elogiado por sus detalladas ilustraciones y su argumento tranquilo y relajante. Por esta obra, Van Allsburg ganó la Medalla Caldecott en 1986. Si no conocen al autor, se los recomiendo , todos sus libros son joyas.

Publicado por Ekaré se puede conseguir en Argentina.


Otro cuento que siempre les comparto por estas épocas es Cartas a Papá Noel de Luis María Pescetti.

Otra vez apelando al humor de Luis, una historia desopilante, publicada en el libro Nadie te creería. Ilustrado por O Kiff. Publicado en Loqueleo ahora, lo he mencionado varias veces en mi blog.




También quiero agregar aunque no sea de Navidad El regalo de los Reyes Magos Un cuento de O Henry, que es uno de mis favoritos para compartir en esta época.

En Argentina tenemos esta bella versión ilustrada por María Wernicke, que publicó Calibroscopio.


Creo que como soy yo daré espacio para distintas versiones navideñas. Hay una especial que escribió Roberto Fontanarrosa, el dibujante, autor, y humorista, rosarino. Se llama "Te digo más..." Una historia de esas del Negro, desopilante.

También encontré esta historia de Hans Christian Andersen, que se llama El abeto. No lo conocía, habla de un abeto que solo quiere crecer, y no disfruta el presente en la espera del momento maravilloso que le espera al ser mayor. 

Un cuento muy conocido del mismo autor que transcurre en Navidad es La cerillera, o La pequeña vendedora de cerillas.
Es una historia que a mí me entristece pero sé que es la favorita de otros y otras.

Hay una versión de José Sanabria ilustrada que se llama La fosforerita, publicada por Comunicarte una editorial argentina,



Justo cuando pensaba en esta entrada, me llegó por mail un aviso de Linternas y Bosques, este blog tan lindo de Rodolfo Córdova que publicó un Cuento de Navidad de Jairo Buitrago. (autor de Colombia que recomiendo) 

Se los dejo acá 

Y también estuve escuchando el podcast Grandes infelices de Javier Peña, que tiene un especial de Navidad. Es muy interesante siempre, pero este me hizo aprender de algunas relaciones entre la Navidad y la Literatura, que no conocía. Y cuenta algunos detalles de los cuentos que les menciono .

viernes, 13 de diciembre de 2024

Leyendo: Cómo era ser pequeño explicado a los grandes. Luis Pescetti

 


Cómo era ser pequeño explicado a los grandes. 
Luis Pescetti.
Siglo XXI Editores
Colección Educación que aprende
Dirigida por Melina Furman
Diseño de la colección y de cubierta: Pablo Font.
2022


Llegué a este libro en la Feria del Libro 2023 porque me lo recomendó Jimena Fernández.

Como yo digo , los libros te encuentran, a veces porque alguien te lo acerca con manos amorosas.

Queremos mucho a Luis, pero este es un libro que no hubiera comprado porque me resultaba difícil de entender.

¿Era un libro para chicos? ¿ Para los grandes? ¿Para los chicos grandes o para los grandes chicos? ¿Es un libro para educadores o para padres?¿O quizás para aquellas personas que trabajan para y por las infancias?

Creo que todo y más. Es un libro que reúne textos y poesías, historias y ensayos. Todo en uno.

Me fui encontrando con textos que amo de Luis y que ya había publicado. Pero también con nuevas cosas como estas:
(cada título corresponde a un capítulo del que les comparto mis subrayados)

Los niños son inmigrantes

...
Cuando me preguntan cómo entiendo a los chicos, hablo de la experiencia de vivir en el extranjero:
  • el inmigrante tiene sentimientos encontrados hacia la nueva tierra: gratitud y rechazo.
  • pierde las referencias conocidas.
  • todo resulta extensa y absolutamente nuevo;
  • necesita de alguien para casi todo;
  • la sensación de desvalimiento y el miedo al error son constantes;
  • aún no reconoció esa locación nueva, no "la mapeó", por lo tanto su dimensión y su trazado se le imponen;
  • el sentimiento de gratitud se convierte en afecto hacia quien lo guía o lo cuida, pero esa persona no está disponible siempre y eso lo impacienta. Esa persona tiene arraigo, el inmigrante no.

Empatía

    Los niños son inmigrantes; no en el espacio, sino en el tiempo.
Llegan como "extranjeros en el tiempo" a un presente al cual los adultos somos ciudadanos. Estábamos antes, lo armamos, y ellos se incorporan.
Esto es una metáfora fértil para lograr empatía con la experiencia de los chicos y, entonces, una relación eficaz con ellos. No uso la imagen del inmigrante por su lirismo, sino porque la empatía nos guía en cómo comunicamos.

...

El que extraña

Si fuera por mí, el que extraña,
no hubiera salido nunca del pueblo.
No hay un solo lugar en el mundo
en el que se hable igual, se coma así.
Mis raíces, todos mis amores,
mi vida de toda la vida estaban ahí.
Solo yo estaba en otra parte. Yo
y esa otra cosa que uno busca.

Y este texto de Luis que ya había leído y compartido, vale totalmente la pena. Hay que compartirlos, guardarlo, abrazarlo y acunarlo. Siempre que nos sintamos que alguien nos dice que no se puede...

"Lo que nos gusta" es otro de nuestros sentidos

En relación con la cantidad de veces que escuchamos:
"no se puede hacer siempre lo que te gusta",
corregimos: hacé siempre lo que te gusta.
No dejes de hacerlo cuando no salga como querés,
cuando no tenga la respuesta esperada 
o fracase.
No dejes de buscarlo porque queda lejos o se pone difícil.
Hacé lo que te gusta de la mejor manera posible,
no chapuceramente.
Aprendé el oficio, sé un buen fan de lo que te gusta.
Contagiá a los demás,
convencelos de lo que te gusta.
Trabajá de lo que te gusta; pero,
si no es posible hoy, fijate qué podés hacer
para que hoy te guste hacer tu trabajo...
no digamos todo el día,
una buena media hora que irradie energía al resto de la jornada.
Dedicale el día a quien te gusta.
Mientras, seguí puliendo,
entendiendo lo que te gusta,
tenaz y amorosamente.
La naturaleza, o quien sea, nos dio eso, el gusto
para guiarnos en lo infinito.
No es un capricho, es un mapa,
otro de nuestros sentidos,
otra piel, otros oídos.
No lo traiciones, ni dejes que sea tu tirano,
como no idolatrás a tus ojos
ni te los tapás para salir a la calle.
Lo que te gusta es inquieto,
no se lleva bien con las repeticiones
ni siquiera de sí mismo.
Agotá lo que te gusta y seguí adelante, si es el caso;
tampoco tengas miedo de quedar atado a alguien.
Permanecé,
sé fiel a quien te gusta.
El gusto es un pozo profundo,
viaja como la luz de una estrella
en ocasiones de milagro la distinguimos
en medio de tantos brillos.
Lo que nos gusta
es otro de nuestros sentidos.

Y como docente necesitaba recordar esto...
 
Que la escuela sea la casa del alivio

...

    Si los niños son inmigrantes, la escuela debe ser "la casa del inmigrante" y su función, como primer refugio de acogida, es dar alivio, dar tiempo en la obligación de integrarse eficazmente, compartiendo experiencia y enseñando las reglas del nuevo lugar. Debe ayudarlo a organizar su mundo de sensaciones, datos experiencias estímulos de una manera congruente. De modo que pueda ser más feliz y eficaz en el mundo, sentir "yo soy" y sentirse pleno , aliviado, y no, extranjero en sí mismo.

...

    Maestros, padres y odontopediatras: hagan de su encuentro la casa del alivio, para los chicos y para ustedes. Cinco minutos, y mañana quizás diez. ..

    Me pareció la fórmula mágica para la vida. Propóngase un momento inolvidable por clase o por encuentro, dos muy buenos, tres que acompañen, y lo demás...que los chicos quieran volver mañana.
...
    A eso me refiero con lo que decía de la escuela, la lectura o la matemática, o el espacio que reciba a un niño le tiene que procurar una clase de alivio.

...

Ser indiferente

No debo ser importante porque
cuando alguien me atiende
siento que le hago perder el tiempo.
Conozco gente a los que se les abren 
las puertas como si recibirlos fuera
tener una medalla, un premio en casa,
como si su presencia agregara puntos.
Quiero ser como ellos,
pero no sé qué tengo
que hace perder el tiempo a los demás.


Señales en la niebla: Indicadores de la propia voz

    Cuando chicos somos vulnerables a creer que algo es culpa nuestra, que somos raros o estamos en un error. El dercho a la diversidad, a encontrar nuestra voz singular en el coro humno a estar contentos con lo que somos, me vino de grande.
Los chicos son grandes buscadores de señales.
Todos lo fuimos: señales que nos confirmen, acompañen.

...

    Encontré mi fórmula secreta para escribir o para actuar. Cuando avanzo en la hoja en blanco, cuando voy a un escenario al que nunca fui o cuando el show es nuevo, ¿cómo sé que voy por el buen camino? Descubrí que tengo que estar atento a las señales:

  • Entusiasmo.
  • Alivio.
  • Sensación de naturalidad.
  • Deseo de compartirlo, reeditarlo, replicarlo, es contagioso.
  • Me hace sentir vivo.

Cualquiera sea el ámbito, una o varias sensaciones nos señalan en qué camino vamos...


Esta es la página de Luis

Y acá hay mucho de lo que admiro de Luis

Y acá otra entrada en mi blog de él que me enorgullece.





domingo, 8 de diciembre de 2024

Leer jóvenes. Leer con jóvenes. El proyecto "De la Tierra a la Luna"

 


(el logo se lo debemos a la creatividad y trabajo de Mariel)

Este año de Marzo a Noviembre estuvimos embarcadxs en este viaje.

Proyecto de la Tierra a la Luna


El proyecto, financiado por la Fundación Williams, tuvo como objetivo formar jóvenes entre 14 y 22 años como mediadores de lectura. 

Fue un proyecto conjunto durante 2024 entre  “Libros en el Barrio” y la Biblioteca Popular Saavedra. 

“Libros en el Barrio“ es un proyecto de mediación lectora que se realiza en el Barrio Mitre de CABA, iniciado por Mariel Pujol y en el que participamos junto a Julieta Penedo (pueden leer algo más sobre el proyecto acá). La “Biblioteca Popular Saavedra” es una Biblioteca Popular que desde su lugar en Barrio de Saavedra se proyecta realizando actividades culturales, sociales y de mediación lectora también a través del espacio infantil y Juvenil. En este rinconcito Silvia Gojman y Ricardo Garino, invitan a leer a escuelas, familias, infancias.

Era una oportunidad de acercar jóvenes al espacio de la Biblioteca, y darles algunas oportunidades de acercarse a la biblioteca a los jóvenes del Barrio Mitre (y también permitirles mirar más allá de sus límites, levantar la mirada).

El proyecto comenzó en marzo con la convocatoria y se inició en abril. Con encuentros que variaron entre uno y dos al mes.

Recibimos invitadas. Estuvieron con nosotras Andrea Martinoli, Ceci Bona. Hicimos salidas. Fuimos a la Feria del Libro de Buenos Aires, dónde conocimos libros y amigas queridas que nos regalaron su tiempo como Mari de La Juglaresa Librería. Y también fuimos a la FED en dónde compramos libros y aprendimos de edición. Y también tuvimos talleres en el espacio de la Biblio (como un taller de fanzines dictado por uno de los jóvenes) y participamos de muestras (como la de Alejandra López sobre retratos a escritores).

Cada encuentro en la biblio se pensó como un espacio de formación desde el juego, una recorrida desde las posibilidades de la literatura como un espacio abierto a la diversidad. Los contextos socioculturales desde dónde provenían nuestros protagonistas, y la diferencia de edad y de trayectoria escolar no resultó un limitante sino un potenciador.

Al finalizar el año cada uno, cada una, debía armar su propio proyecto de mediación. Algunos solo pudieron plasmarse en papel y quedaron a la espera del año próximo. Pero varios lo pusieron en marcha con rotundo éxito. Porque el encuentro de libros y lectores, se expande si parte desde una mano amiga, desde un par. Y la mayoría realizó sus actividades en su entorno cotidiano. Escuela, biblioteca, red social, espacio familiar. Hubo un par de adolescentes que se encargó de organizar la biblioteca escolar (abandonada como sala de estudio), y otro par que ante la imposibilidad de hacerlo por falta de apoyo del colegio armaron una biblioteca paralela en el espacio del centro de estudiantes. Hubo quienes gestaron una sala de lectura para la feria de ciencias del colegio, o empezaron a publicar reseñas. Otro se encargó del taller de fanzines para sus compañeros y compañeras de grupo, y también hubo quien inició un taller de escritura on line para adolescentes. Alguien se inició acompañando a los grupos de jardín que llegan a leer a la biblioteca, otros nos acompañaron a leer con niños en el barrio. Algunas renovaron sus anhelos de compartir poesía y todxs sintieron la necesidad de compartir libros con sus conocidos.

Entre los regalos de fin de año les preparé este texto que comparto con uds. Porque también uno de los objetivos del proyecto fue que las actividades de formación fueran para toda la comunidad de la biblioteca Popular Saavedra, y todas y todos los que quisieran llegar. Así que muchas bibliotecarias, mediadoras, maestras, promotoras, pudieron participar de los encuentros junto a nuestros jóvenes. De manera que como lo planeamos este proyecto no se quedara en el límite del espacio que nos circunda sino que llegara más allá. 

Lo que les ofrezco no es una guía, ni siquiera un camino posible. Es simplemente el registro de parte de mi recorrido que les comparto. Intenté (con el limitante de tiempo y espacio) elegir algunas personas que hicieron parte de mi formación. Son apenas fragmentos para no abrumar (¿sería tentar la palabra adecuada?), quise que pudieran seguir leyendo de ellos y ellas así que comparto los link de publicaciones que pueden en algún caso descargarse. Agregué fotos pensando en la construcción de “un álbum de familia”, a muchos y muchas les guardo un lugar especial en mi corazón y son parte de mi árbol genealógico en la tarea de mediación. No está terminado, porque esta tarea nunca termina. Es siempre una tarea en construcción, un libro que siempre está empezando. Seguramente agregarán a este árbol más ramas, u hojas. Para que no solo nos cubra su sombra en la intemperie que resulta muchas veces la mediación lectora, sino que como hacen por nosotros los árboles: nos entreguen alimento y su energía.

Les dejo acá el link de descarga 

Y algunas fotos desordenadas de lo que hicimos durante el año.




El primer encuentro en la Biblioteca Popular Saavedra



Otro encuentro en la Biblioteca Popular Saavedra para mirar tipos de libros , jugando a recorrer estantes.

Trabajando en la producción de Fanzines



Más producción de fanzines
(el taller lo organizó Juli uno de los participantes del proyecto)




Encuentro final y de regalos fanzines de Däbale Arroz para todos y todas.


Después de la visita a la Feria del Libro de Buenos Aires nos encontramos con la mesa de libros que compramos y muchas ganas de explorar




En la Feria del Libro escuchando en el stand de la Juglaresa al Dúo:  "Una merienda de locos" 



En la Feria del Libro de Buenos Aires de recorrida de libros.



Ceci Bona en su charla sobre libros y mediación en las redes.


Con Ceci en la charla abierta a la comunidad



Andrea Martinoli y su charla en la Biblioteca Popular Saavedra, también abierta a todos y todas.



En el festejo del Día de las infancias en el Barrio Mitre algunos jóvenes empezaron a mediar con niños y niñas. Y a escuchar las narraciones de la mano de la invitada Mabby Torres.

Gracias a todas las invitadas por acompañar este Proyecto.
A la Fundación Williams.
A la Biblioteca Popular Saavedra que nos dio espacio y contención.
A las amigas que vinieron a compartir el espacio.
Y por supuesto a Mariel Pujol, a Julieta Penedo, Silvia Gojman, Ricardo Garino que estuvieron desde el inicio de la idea.