lunes, 14 de enero de 2019

Entrevista: Mercedes Calvo

Nacer a la lectura y más...


"La lectura nunca fue un hábito para mí; los libros me “asaltaban” desde niña, en cualquier momento y lugar, y yo sucumbía a ellos"





(Antes de comenzar con la entrevista, quiero pedirle disculpas, a ella, y a tantos otros, por demorarme en volver a esta sección que tanto disfruto. Sinceramente me falta tiempo, pero  encontrarnos con gente querida y necesaria, conocer los detalles de ese "nacimiento lector", es una de las cosas que más me enriquece y por lo cual empecé este blog, así que seguiré intentándolo. Gracias por responderme las preguntas a Merce y a los demás que aguardan, y por estar ahí...)

Mercedes Calvo nació en Salto, Uruguay. Lectora de poesía desde muy niña, fue maestra durante muchos años. Como docente y capacitadora se interesó siempre en el desarrollo de un lenguaje y una percepción poéticos. Al jubilarse se dedicó a plasmar en el papel toda esa poesía que llevaba adentro, sobre todo poesía para niños

Así se presenta ella...

"Si uno es lo que come soy, antes que nada, el jugo de las naranjas de mi Salto natal, los caramelos de azúcar quemada que hacía mi madre, las sopas interminables -una cucharada para papá, otra para la abuela- donde flotaban, entre las verduras insípidas, los fideos de letras salvadores con los que escribí, en el borde del plato, mis primeros poemas. Si uno es lo que lee, navego con Guillén por el mar de las Antillas, galopo con Alberti, escribo los versos más tristes con Neruda, grito con Lorca que no quiero verla, transito la oscura soledad de Góngora. Voy y vuelvo siempre, con Cernuda, entre la realidad y el deseo. Pero si uno es lo que sueña –y en verdad es poca una oportunidad para las infinitas posibilidades del existir- sin duda estoy comenzando mi segunda vida donde, después de compartir los años escolares de muchas generaciones de niños, vuelvo a la infancia por el hilo misterioso de la escritura, buscando en ella la raíz oscura, pero siempre luminosa, de la poesía"
Mercedes es una gran educadora por el arte, una maestra que sabe escuchar, y además escribe para niños y jóvenes. 

Tuve la oportunidad de disfrutar de un taller de poesía con ella en 2017 en el FILBITA, lo que me dio, por un lado la oportunidad de conocerla, y por el otro la confirmación de que es una persona de una sensibilidad exquisita, de una humildad enorme, y de una generosidad con su conocimiento y con su experiencia que se disfruta muchísimo.




(acá una foto del Taller de poesía, de uno y de otro lado de la mesa gente imprescindible)

Entre sus libros publicados, me voy a detener en algunos con los que he detenido a conversar.

En primer lugar "Los espejos de Anaclara" con el que ganó el premio Hispanoamericano de poesía, y que fue su primer libro publicado por la Editorial Fondo de Cultura Económica 

Un libro ilustrado por Fernando Vilela, y que suele encantar a los chicos cuando lo comparto en talleres de poesía. Poemas que juegan al espejo, que dibujan formas de reloj de arena, que aparecen y se esconden, en páginas que nos obligan a detenernos, con colores que brillan. Un libro que no pasa desapercibido cuando lo ofrezco. El ilustrador Fernando Vilela es brasileño, y me acabo de enterar que fue seleccionado para la muestra 2019 de la Feria del Libro de Bologna (entre 2901 ilustradores se seleccionaron tan solo 76)




Me encuentro en mi cuarto
busco en el espejo
sé que estoy oculta
dentro de mi cuerpo

Miro por la puerta
de mi ojo izquierdo
y veo un camino 
que lleva muy lejos

Duerme en los relojes
prisionero el tiempo
Desfleca la noche
los dedos del viento

Cuando en la mañana
ría el limonero
me traerá mi madre
su cesta de besos

Yo no diré nada,
Guardaré el secreto
¡No sabrá que anduve
dentro del espejo!

También publicado por Fondo de Cultura Económica, un libro que disfruté, subrayé (y marqué de mil maneras diferente). Uno  al que me encanta volver:  "Tomar la palabra. La poesía en la escuela", de la estupenda colección Espacios para la Lectura



En el comienzo leemos...


"Abrir la puerta a la poesía como a una niña a la cual compartiremos juegos y risas, lejos de la preocupación por los contenidos a desarrollar, la organización del tiempo didáctico y las evaluaciones, pero sabedores de que nada será más profundamente formativo que su compañía ni hará posible crear mayores espacios de libertad en el aula"

Y continúa...


..."Puede haber poesía en un cuadro, en una danza, en un poema, pero también puede existir un poema sin poesía y, lamentablemente, en los textos que se trabajan en la escuela hay múltiples ejemplos"...

"La responsabilidad de la escuela es enorme. A ella le compete acercar la poesía no sólo a los niños de los medios marginales, excluidos, en cuyo hogar no encontrarán el ambiente propicio para desarrollarse, sino también a aquellos atosigados de tecnología e información, que corren de un curso a otro durante todo el día hasta caer rendidos frente al televisor"

En este libro nos cuenta su experiencia, y nos da herramientas. Hay mucho de su recorrido por las aulas. Nos pasa la antorcha para leer y escribir poesía. El "Tomar la palabra" que le da título al libro...

"La necesidad de escribir, de decir su palabra, es inherente al ser humano; la necesidad de leer debe crearse, construirse poco a poco. Por eso, partiendo de la necesidad de decir de cada uno podemos hacer posible que el alumno, especialmente cuando pertenece a un ambiente sociocultural marginado, pueda circular libremente por los múltiples espacios que constituyen los territorios de la lengua escirta, no solo leyendo textos sino también produciéndolos, comentándolos, analizándolos, en suma tomando la palabra. Y en esa toma de palabra, elegí la poesía"

Podría seguir...y seguir...solo les recomiendo que lo busquen, y encuentren las páginas que les hablan a ustedes...

Por último, este libro pequeño y repleto de color "En casa de Mariché" publicado por La gran Nilson (objeto que guarda un lugar especial en mi corazón). En primer lugar porque me llegó de la mano de Mercedes, un regalo inesperado, en aquella primera (y única) vez que nos vimos 

Un poemario cotidiano, puertas adentro. Que escribió Mercedes e ilustró María José, su hija. Por eso, es un libro amoroso en los detalles, que se lee como una invitación a jugar...





En el armario 
de Mariché
¡cuántos milagros
se pueden ver!
Los pantalones
tienen dos nidos
aunque alguien crea
que son bolsillos.
En el izquierdo,
abrigaditos,
hay tres botones
y un lapicito
Duerme un carozo
y un caramelo
endulza el borde
de algún pañuelo
A la derecha
¡no encuentro nada!
¿Habrá volado
ya la nidada?
...


¿Por qué se abren las ventanas

en casa de Mariché?
¿Por el viento?
¿Por las hadas?
Es un misterio
No sé.



Y ahora, los dejo con sus palabras.

¿Qué recuerdos tienes de tu inicio lector? ¿Qué libro, relato, historia de la infancia, recuerdas especialmente? 

El comienzo fueron los cuentos leídos por mi madre antes de dormir: En el país de Caracolandia vivía la señora Caracola con sus dos hijos, Poseían una hermosa casita que sostenía airosamente su mamá… Pero también me leía poemas; recuerdo claramente las Cuatro baladas amarillas, de García Lorca: En lo alto de aquel monte/un arbolito verde/Pastor que vas/pastor que vienes.

Cuando empecé a dar mis primeros pasos me interesaron otros libros: eran los treinta tomos de la Biblioteca de Obras Famosas que papá colocaba en fila en el piso para que yo jugara a los trencitos.

Cuando pude leer por mi cuenta mis padres me compraban, dentro de lo que permitía el menguado presupuesto familiar, cuentos adecuados a mi edad. Así leí Constancio Vigil, Monteiro Lobato, en fin, todo lo que circulaba en el medio en la década del 50. Pero además de los cuentos específicamente infantiles recuerdo libros desconcertantes: La vida de las hormigas, de Maeterlink, por ejemplo, libro que adoré y que aún conservo, regalo de Navidad cuando yo acababa de cumplir cinco años.

¿Quién o quiénes te acercaron los primeros libros o las primeras historias de tu niñez? ¿Cómo llegaste a ellas?

Además de los libros comprados especialmente para mí estaban los que yo elegía, con total libertad, en la biblioteca de casa o en la mejor provista aún de mis tíos. Y esos fueron los que me marcaron, los que me hicieron vibrar. No sé cuál sería mi criterio de elección entre aquellos libros de tantas páginas sin ilustraciones pero lo cierto es que Pío Baroja, Valle Inclán, Francoise Sagan, Colette, Simone de Beauvoir, Tolstoi y Chejov eran mis autores de cabecera.

Mi familia asistía divertida a esta selección y sólo intervenían cuando la luz en mi dormitorio tardaba mucho en apagarse por las noches. Pero siempre quedaba el recurso de la linterna bajo las sábanas.

Aunque hoy puedo recordar el argumento de los cuentos infantiles no guardo más que una difusa sensación de aquella literatura adulta que se me presenta, no obstante, como una experiencia mucho más intensa y removedora. "Zalacaín el aventurero", por ejemplo, es un libro que, aún sin tener clara la anécdota, despierta en mí el recuerdo de una sensación de libertad plena.

¿En qué lugar de tu infancia te recuerdas leyendo? Si tuvieras que describir una imagen de tus inicios lectores ¿cuál sería?

La imagen es clarísima: me veo en la mesa del comedor mirando fijamente esas marquitas negras donde sé que está la clave de la lectura. Tengo cuatro años y la sensación es de impotencia. Al fin, en un arranque, tiro el libro lejos, furiosa. Mi padre me llama: -A ver ¿cuál es el problema? Explico llorando que no sé cómo se hace para leer y que falta más de un año para poder ir a la escuela (en esa época el ciclo escolar comenzaba a los cinco años)

Mi padre recoge el libro y lo abre en una página. Allí una vaca come pasto (aún hoy la veo claramente y recuerdo la textura del papel, áspero y amarillento. Estoy casi segura que era ¡Upa! de Constancio Vigil)

-¿Qué dirá acá? pregunta él, señalando las palabras que acompañan la ilustración. La vaca come pasto, contesto. Y él: Casi. Dice La vaca come. -¿Ves? -le contesto enojada- ¿por qué no dice la vaca come pasto si es eso lo que está comiendo?

Y entonces el milagro: -Porque aquí hay tres palabras ¿ves? La-vaca- come. Y las señala. Nunca he tenido una revelación que me cambiara tanto la vida. Miro y remiro las tres palabras, las leo, enteras o por pedacitos (aún ignoraba que se llamaran sílabas) busco en el libro otras iguales. Paso toda la tarde embebida en esa tarea. Ese día aprendí a leer.

Hoy en día ¿en qué lugar te gusta leer? ¿Tienes algún hábito o costumbre que te caracterice al momento de comenzar a leer o a escoger un libro?

La lectura nunca fue un hábito para mí; los libros me “asaltaban” desde niña, en cualquier momento y lugar, y yo sucumbía a ellos. Mi madre me traía un libro todos los meses, cuando cobraba. A veces, después de dármelo, me pedía que hiciese algún mandado. Yo salía, con el dinero y el bolso apretados en una mano y el libro en la otra. Caminaba leyendo hasta el final de la cuadra, donde un vago instinto de supervivencia me hacía detener, sin cruzar la calle. Al ver que no regresaba ella salía a buscarme y me encontraba aún allí, a pocos metros de casa, absorta en la lectura.

No he cambiado mucho. Recuerdo una vez, ya adulta, que retiré dos libros de una biblioteca. Me habían entusiasmado mucho y estaba ansiosa por leerlos. Entonces, en vez de ir hasta casa, crucé a la plaza que estaba frente a la biblioteca y me senté a leer. Leí los dos de un tirón y claro, en vez de seguir para casa volvía a cruzar para elegir otros.

Si tuvieras que elegir una palabra (pueden ser dos o más) para describir lo que significa un libro ¿cuál o cuáles serían?

No soy fundamentalista del libro como objeto. El libro es una posibilidad. Por lo general, de hacernos pasar un buen rato, algunas veces, de aburrirnos soberanamente, otras –muy pocas- de cambiarnos la vida. Pero cuando sucede, es mágico.

Si tuvieras que decir en pocas palabras lo que significa para vos la lectura ¿cuáles serían?
Una vez le pregunté a un grupo de chiquitos de cuatro años qué era la poesía. La mayoría me miraron desconcertados, pero uno gritó: -¡Yo sé! ¡La que te atrapa! Resultó ser que había confundido la poesía con la policía pero creo que la respuesta se aplica a esta pregunta. La lectura es eso: la que te atrapa.

¿Qué estás leyendo en el momento en que te ha llegado esta entrevista? O ¿qué estás buscando leer?

Hay libros que siempre estoy leyendo hace años ...

 "El jinete polaco", de Antonio Muñoz Molina:




"La experiencia de la lectura", de Jorge Larrosa




..y la "Poesía vertical", de Roberto Juarroz





...conviven en mi mesa de luz.

No sé qué designios me hacen elegir uno u otro cada noche pero me gusta que sean ellos los que cierren mi día y abran mis sueños. 

Estoy buscando leer desde hace mucho Cómo acercarse a la poesía, de Ethel Krauze, Poesía y realidad, de Juarroz y Correo literario de Wislawa Szymborska. Si alguno de tus lectores saben donde encontrarlos me encantaría saberlo.







¡Gracias Mercedes por tomar la palabra!, ¡gracias lectores!

Nos encontramos en cualquier momento, en este mismo lugar...

viernes, 11 de enero de 2019

Los libros que me encontraron durante 2018 (Parte II)

Continúo la lista que comencé en la entrada anterior, centrándome en los libros álbum o libros ilustrados. 



(el pato lector que descansa en la foto se lo debemos a Natalia Méndez, pueden buscarla en @alazorra, si quieren ver más bellezas como esta)

En algunos el texto tiene más peso que la ilustración, en otros es a la inversa. Son libros que pueden ser disfrutados a distintas edades, dado que favorecen y propician varias lecturas posibles. 

"..debemos advertir que pertenecen a un género en constante construcción. Invitan al diálogo, a una lectura en la que la imagen no es complemento sino que es necesaria  para la interpretación; el diálogo se establece a partir de estas lecturas que en algunas ocasiones comienzan a multiplicarse y proliferar con las propias historias de los lectores."
                  dicen Mariel Rabasa y María Marcela Ramírez (*) en referencia a ellos

No voy a hacer un listado de todos los que aparecen en la foto para no aburrir (conté más de 50), muchos han sido reseñados en mi cuenta de instagram (@patoleyendoelmundo). 

"No todos los libros son fragatas, y la mayoría no nos llevan a tierras distantes. La mayoría en realidad, ni siquiera nos llevan más allá de la esquina."

nos dice Marina Colasanti,  (**)

Así que escojo algunos de ellos, que siento que me han permitido largos viajes...

Por último, por si hiciera falta, aclaro que no son libros necesariamente publicados en el 2018,  sino que simplemente han llegado a mí a lo largo del año.








"Érase"
Autor: Guridi (Raúl Nieto Guridi)
Editorial. Tres Tigres Tristes

Conocí a Guridi en Buenos Aires, en Noviembre del 2018, en ocasión del FILBITA, donde estuvo como invitado.  Aunque  ya tenía un par de libros ilustrados por él, este libro era un completo desconocido

En el stand lo empecé a mirar por curiosidad y me enamoró. 

Así empieza:

"Cuando Érase nació, las palabras sonrieron..."

Érase se encargaba de reunir palabras, y con las palabras formaba historias. Historias que la gente escuchaba. Palabras que la gente le regalaba. Hasta que en un momento dejó de hablar...y todo el pueblo se preocupó

Con un texto mínimo y pleno de poesía, Guridi nos habla de la conexión entre las personas. 

La ilustración se apoya en el valor del trazo. La línea va marcando el ritmo de esta historia, va uniendo a los personajes y a las acciones entre sí. 



Cuando Érase deja de narrar, la línea que los unía también desaparece

El final del libro es emotivo y original.

El autor utiliza una paleta de tonos azules, color que guarda un significado especial según nos contó en la mesa del FILBITA. En Portugal el color azul fue censurado, por estar asociado a un período nefasto de su historia,  su intención fue reivindicar a ese color, (después de todo, solo es un color)

Teniendo tantos amigas y amigos narradores, este libro me tocó el corazón

Hago mía la dedicatoria al final del libro, y con ella mi agradecimiento:

"A los narradores orales, que consiguen que la imaginación se mantenga viva en nosotros"




"Mi pequeño Gran Papá"
Autora: Mari Kanstad Johnsen
Editorial: Niño Editor


La autora de este libro, vive en Oslo, Noruega. Es ilustradora, artista y escritora. Entre sus muchos libros, Niño Editor tiene también "Afuera", premiado con el Bologna Ragazzi Award en 2017



La historia comienza con una niña y su padre, en un día de playa. Como pueden ver en la imagen, la niña se ve pequeña, tímida, temerosa ante las novedades. El padre, es grande y fuerte.




En un momento, van al Zoo y la niña se pierde...

"- ¡Él no está ahí! 
Maia está completamente sola.
Rodeada de animales salvajes, niños exaltados y adultos que no conoce"


Mientras el papá corre de un lado a otro, buscando a Maia, ella se detiene y piensa: 

"Tal vez se sentó a leer el periódico en algún lugar o quizás está esperando mientras come un pastel.
La idea de estar sentada junta a papá mientras lee el periódico tranquiliza a Maia."


Maia, se calma y se anima a hacer cosas que antes no podía hacer (por ejemplo, comprar un helado), y finalmente al borde del agua,... ella y su papá se encuentran



Y se abrazan...




Como pueden ver en la ilustración, hubo un cambio de roles...y ¡de tamaño!. Hacia el final del libro vemos como poco a poco el papá va recuperando su tamaño.


Es un libro que encierra ternura, y también humor, con un cúmulo de pequeños detalles que harán las delicias de los pequeños, y un montón de guiños que los padres sabremos apreciar...



"Cuando los peces se fueron volando"
Autora del texto: Sara Bertrand
Autor de la ilustración: Francisco Javier Olea
Editorial: Cataplum Libros

Un libro que nos habla las pérdidas. 



Perder la cabeza

Perder una mascota



"Y, un día, Andrés dejó su silla.
Mi mamá dijo que atravesó las nubes
Diez, veinte o un millón, no sé, no me esperó
Se fue solo y se perdió"


Con esa sutileza el texto nos habla de la ausencia 

(Cada libro que he leido de Sara es distinto, en cada uno logra encontrar un motivo para sorprenderme como lectora, en este caso, es lo que no nombra)

Las ilustraciones, la paleta de colores, con esos tonos naranjas y terracotas, azules, sobre un fondo blanco, permiten que la atmósfera del libro sea ligera. Como la luz después de atravesar la oscuridad.

"Busqué entre las piedras,
los cerros, las nubes.
Los recuerdos"


..nos dice al final

      ...y como los mejores recuerdos, se queda con nosotros.



"Un día más contigo caminando una tarde de primavera"
Autor: Jimmy Liao
Traducción: Jordi Ainaud i Escudero
Editorial: Bárbara Fiore


Un libro que también habla de las pérdidas

..y los recuerdos

De la ausencia...y del deseo.

Pero a su vez, habla de encuentros, de continuar el camino de la vida.

Una pequeña niña emprende en compañía de su perro una caminata, en pos del recuerdo de su amiga, la niña que ya no está.

La ilustración de Jimmy Liao es una explosión de colores, y de alegría. Un disfrute para los sentidos. Un tarde de primavera, llena de vida.



"El tiempo que pasamos juntas 
fue como fuegos artificiales
que llenan todo el firmamento
pero, en un abrir y cerrar de ojos,
se desvanecen

La añoranza, en cambio
es como una semilla enterrada
en lo más hondo del corazón
y que lentamente germina."


Cada doble página nos abre una nueva posibilidad de mirar, de mirarnos...Cada frase nos invita a pensar, a pensarnos.

Quisiera poder repetir cada frase, porque varios de los textos son memorables. Por ejemplo esta:


"Los mayores creen que nuestra tristeza se desvanece en un santiamén, que con unas risas todo queda olvidado.."

Les dejo el texto del final, para que los acompañe:

"Querida Olivia:

He cumplido lo que acordamos

Sé que te has convertido en viento, en las nubes, en las estrellas, en la luz;

te has convertido en mi más bello recuerdo.

Gracias porque siempre estarás junto a mí"


"La tristeza de las cosas"
Autora del texto: María José Ferrada
Autor de las ilustraciones: Pep Carrió
Editorial: Amanuta


María José Ferrada, es una autora de una sensibilidad exquisita. No puedo negar que la sigo y que sus libros, están entre los que recomiendo, una y otra, y otra vez.

Este libro, toca nuevamente el tema de las consecuencias de la dictadura chilena (como ya lo hizo en el libro "Niños" al que ya mencionamos en este blog). 

Pero en vez de hablarnos directamente de las personas, nos habla de sus cosas.

Un texto poético, acompañado de una ilustración con sombras y luces de Pep Carrió. En el fondo las sombras, los perfiles, lo que ya no está, en el medio, los objetos,  pequeños algunos, insignificantes otros, que vienen ha llenar ese vacío.



"La tristeza de las cosas es diferente a la nuestra.
Lloran discretamente. Es una tristeza pequeña pero definitiva

De tu reloj, tus lápices, tu abrigo, tu pañuelo, las sábanas de tu cama, tus libros, brotaba algo parecido a mis lágrimas."


Es un libro necesario, como tantos otros que nos ayudan a contar una historia, un libro que abre puertas al diálogo en el aula, a conocer el pasado. Cada año en la escuela, en esas fechas que usamos para recordar (el 24 de marzo, el 16 de Septiembre), llevo estos libros y hablamos de lo que nos pasó, en Argentina y en Chile. De los que no volverán.

Hacia el final el libro nos lo cuenta...

"Entre 1973 y mediados de la década de los ochenta, más de 3000 chilenos y chilenas salieron de sus casa, lugares de estudio o lugares de trabajo y no regresaron....
...
A los que no volvieron..."


"La Esposa del Conejo Blanco"
Texto e ilustraciones por Gilles Bachelet
Traducción: Mariano García
Editorial: Pípala

Este año también recomendé muchísimo (en este blog) otro libro del mismo autor "Mi gato el más bestia del mundo". 

Sin embargo, en este, además del humor,  tiene la riqueza de la intertextualidad, y una perspectiva de género que hizo que lo compartiera en los talleres que realicé en el colegio.

La Sra Esposa del Conejo Blanco, nos cuenta sobre su ajetreada vida

Con varios hijos que cuidar, una casa que atender, y un esposo tan ocupado (y apurado) su vida no es nada fácil.


La ilustración es un deleite, con un montón de pequeños detalles, y guiños al observador que lo hacen absolutamente delicioso para grandes y chicos. 

Leemos en su diario:

"La vida que llevo está muy lejos de aquella con la que había soñado. Me habría gustado tanto escribir, inventar historias, llenas de lugares extraordinarios y personajes maravillosos...

Los días se suceden y se asemejan unos a otros. Cocina, hogar y niños ocupan la mayor parte del tiempo..."

El final abierto nos ofrece continuar la historia. El Sr Conejo  lee el diario de su esposa, y recuerda que es su cumpleaños. Decide entonces prepararle una torta, y podemos decir que lo logra.

No sabemos si algo cambiará a partir de eso momento, quizás no..

Este año lo compartí con adolescentes en un taller que hicimos a partir de Libros álbum (alumnos de 18 años, rodeados de libros con ilustraciones). Hablamos de los estereotipos de género, de los micromachismos, y de muchas otras cosas que les fueron surgiendo. También de "Alicia en el país de las maravillas" y del humor maravilloso del libro.

Por último les comparto la dedicatoria del libro, que dice mucho sobre el autor:

"Para Patrick a quien debo tanto
Para Mireille, de quien alguna vez olvidé su cumpleaños.
Con mis más humildes disculpas al señor Lewis Carroll"





"Las muñecas son para las niñas"
Texto: Ludovic Flamant
Ilustración:Jean-Luc Englebert
Editorial: Tramuntana
Traducción: María Teresa Rivas

Este libro, como el anterior, nos invita a explorar los estereotipos de género. 

Es por eso que decidí compartirlo con mis alumnos (otros alumnos) en clase

La historia comienza cuando la "tía rara" le regala una muñeca a su sobrino.

Y al niño de esta historia le encanta,  la llama Teresa, y decide llevarla al colegio.

El padre, pone el grito en el cielo e intenta reemplazar el juguete por otros "más masculinos"

Lo lleva a la juguetería, y le ofrece una espada, un cochecito, un casco de bomberos...

Sin éxito, porque el niño escoge un cochecito para Teresa. El papá se enfurece y termina comprándole una caja de herramientas.

La madre intenta mediar, lo cual genera un contrapunto interesante:

El padre dice: "¡Las muñecas son para las niñas! ¡Y no se hable más!

La madre le contesta: "¡No sé porque tu hijo no puede cuidar de un bebé, tu lo hiciste muy bien!"

La respuesta del padre, no se hace esperar:

-"¡Pero no es un bebé, es una muñeca! ¡No tiene nada que ver!

La trama del libro parece sencilla, y también recurre al humor. Las ilustraciones realistas y muy expresivas, nos permiten reconocernos en cada gesto. Vemos al hermano mayor acompañando en todo momento a su hermanito,  él será una pieza clave para la resolución de la historia. 

Lo que nos muestra todo el tiempo son las pequeñas contradicciones que nos dominan a diario. El padre, se ha ocupado de atenderlos cuando eran bebés, pero no puede entender que su hijo juegue con muñecas. La madre, le señala este detalle, pero al mismo tiempo considera el uso de herramientas una responsabilidad masculina.

Mientras lo leía, y les mostraba las imágenes, no dejaban de aparecer los comentarios. Hubo airadas reacciones en contra del padre. Una de las alumnas dijo - ¡Lo odio!, otra expresó que quería que dejaran en paz al pobre niño. Las respuestas no podían esperar a que terminara de leerles

Al cerrar el libro, empezaron a contarme  todas las situaciones cotidianas en que se nos vemos condicionados por los estereotipos de género. Un alumno me contó que en un cumpleaños no lo dejaron disfrazarse de vaquita de San Antonio, una alumna dijo que su padre no quería que hiciera taekwondo porque era muy violento, alguno contó que el primito quiso comprarse una Barbie en la juguetería y no lo dejaron (otro libro que compartí en los talleres fue Barbi y Milo justamente de Niño Editor, que también recomiendo) 

Creo que tenemos mucho por aprender, y la literatura nos permite a veces, iniciar esas conversaciones que son tan necesarias, y que a veces no tenemos oportunidad de comenzar.




"Rompecabezas"
Autor: Diego Bianki
Editorial: Pequeño Editor

Este libro fue publicado en el 2013, y hace varios años que estoy tras él. 

Un libro que nos habla de la aceptación. De mirarnos, de escucharnos, de ser ...

Pero que tiene muchísimas lecturas. Que como las cajas con las que se armó, se abre en múltiples posibilidades.


"Tu pareces diferente
Y tú
Y tú
Y tú
Y tú
Sin embargo todos estamos hechos de polvo de estrellas"


El autor, además, nos propone hacia el final del libro, un juego maravilloso. Todos los personajes, se armaron a partir de cajas de distintos tamaños y formatos que Diego fue coleccionando y pintando. Por lo que al final del libro nos propone seguir armando personajes y divertirnos reciclando esas cajas que andan por ahí (y que descartamos) a diario.

Acá tienen un video que armó Pequeño Editor para que puedan apreciar la belleza de este libro. 

(de paso, para mis amigos de afuera, les cuento que Pequeño Editor es una multipremiada editorial con alma rioplatense, con libros para chicos y grandes, que siempre te dan más de lo que valen.)


"Capital"
Autor integral: Afonso Cruz
Editorial: Pato Lógico

Afonso Cruz es un ilustrador portugués que en persona despliega carisma y simpatía. Alguien a quien tuve la suerte de conocer en persona, hace tres años atrás en el Foro Internacional del Libro y la Lectura que organiza la Fundación Mempo Giardinelli

Este año me encontré con el libro en la Feria Internacional  de Buenos Aires, en el stand de Editorial La Bohemia, que se encarga de distribuir a esta editorial Pato Lógico, (un descubrimiento en todo sentido).

Es un libro sin texto. Un álbum silente.

Una metáfora del capitalismo contada en imágenes. Un libro que puede ser leído e interpretado según el lector. En mi caso, no puedo dejar de relacionarlo con lo que estamos pasando en nuestro país por lo que me resulta hasta doloroso.

Empieza la historia cuando un niño recibe una pequeña alcancía, solo un regalo, que crece con él. A medida que el personaje cambia, ese pequeño cerdito que se va haciendo más y más grande, termina devorándolo todo. Al mismo tiempo el personaje se va haciendo más y más oscuro,  mientras que el cerdito mantiene su imagen amigable a pesar del tamaño gigantesco.

El libro ganó el premio nacional de ilustración, y lo merece. Afonso Cruz, tiene otros libros publicados y además de ilustrador, tiene publicada una novela y además, se dedica al cine


"El hilo invisible de la naturaleza"
Autor del texto: Giannumberto Accinelli
Ilustradora: Serena Viola
Traducción: Elena del Amo
Editorial: Libros del Zorro Rojo

De la Introducción:

"Los árboles con sus copas que desafían el cielo, los insectos que zumban en los prados y todos los organismos vivos que pueblan nuestro planeta tienen miles de historias que contar.
Han pasado unos cuatro mil millones de años desde que saltó la primera chispa de vida en el caldo primordial, y en este larguísimo período de tiempo, los seres vivos, unidos por hilos invisibles, han tejido tantas texturas y tan intrincadas, que es difícil ver el entramado."

Un libro que no entra en la categoría libro álbum, un libro ilustrado que he llevado para compartir en mis clases de Ecología. 

Habla de las relaciones que ocurren entre los seres vivos, como esa red (lo que llamamos red trófica en términos biológicos) puede verse modificada por cambios mínimos, cómo, muchas veces nosotros (la humanidad, desde sus comienzos) somos responsables de esos cambios (para bien, o para mal). 

Algunas parecen "cuentos" pero son reales, como la "Operación Cat drop: llueven gatos", cuando para combatir a una plaga de ratones fue necesario que llovieran gatos (dicen que los arrojaron con pequeños paracaídas) en la isla de Borneo para combatir una epidemia de Tifus. La mayoría ocurren en lugares distantes, como Australia, Francia, Egipto. ¿Por qué un país construiría una estatua al escarabajo, y lo nombraría su héroe?. ¿Por qué las abejas, son más importantes que la miel que producen?

Además de disfrutar cada  historia (a medio camino entre un cuento y un ensayo científico), las ilustraciones de Serena le aportan belleza al libro. Con delicadeza y poesía, retrata los ambientes y las especies para que también podamos conocerlas (gatos, escarabajos, abejas)

Conocer y proteger están necesariamente relacionados, no podemos intentar proteger aquello que desconocemos. 

El autor del texto es un entomólogo, investigador y ecologista, italiano. 


"El punto"
Autor Integral: Peter H. Reynolds
Adaptación: Esther Rubio
Editorial: Serres

Un libro que cuando me lo presentaron (en un taller en el FILBITA con Ana Méndez y Paula Fumagallo) me tentaron al decirme que estaba dedicado a los maestros (en particular Ana, dijo que le hacía recordar a su madre que había sido maestra por muchos años).

Una historia que parece sencilla, y sin embargo...

Vashti cree que no sabe dibujar
Pero su maestra le pide que igual haga el intento
De mala gana, hace un punto
Y de ese punto (en lápiz, con su firma) la maestra hace una obra que enmarca
A partir de ahí, el desafío es hacer cada vez mejores puntos
Tantos, tan variados, tan distintos, que en el colegio hay una gran exposición con los dibujos de Vashti
Y luego...hasta que anima a ayudar a otro niño.

Un cuento que a mí, que intento que cada alumno o alumna pueda hacer sus mejores puntos (o lo que sea que quieran intentar durante el año), me toca muy de cerca

Sobre el final Reynolds, incluye una dedicatoria:

"Dedicado al señor Matson, mi profesor de Matemáticas de séptimo grado, que me animó a "poner mi marca""


(en la foto, el libro, y una taza que me regaló un alumno de 4to año, me tomó de sorpresa, en diciembre de este año, la acompañaba con una nota que decía: "por todo lo que me acompañó estos años")

Espero que encuentren en este listado alguna lectura nueva para este año de estreno. 

Desde ya les agradezco, una vez más, su acompañamiento

Y les deseo que en el año 2019, los libros los encuentren.

(*) En Desbordes. Una mirada sobre los libros-álbum.Editorial de la Universidad Nacional del Sur

(**) Del libro "Fragatas para tierras lejanas. Conferencias sobre literatura", que he recomendado varias veces por acá. Colección Catalejos. Editorial Norma