viernes, 27 de enero de 2017

Leyendo 2016: Son tumikes



Título: Son Tumikes
Autor: Sebastián Vargas
Ilustraciones: Eugenia Nobati
Editorial: SM
Colección: El barco de Vapor
Serie Naranja


Un libro que se publicó el año pasado, que me traje muy recomendado de la Feria del Libro, que leí, que disfruté, y que busqué una excusa para volver a leer. 

La excusa fue leérselo a mi hijo de 11 años. Esa lectura me terminó de convencer de que tenía que hacerme el tiempo para escribir la reseña.



Son tumikes es una historia de ciencia ficción, que transcurre en Panterra, cuando arriban unos extraterrestres (pequeños, naranjas), que al principio son recibidos como la novedad y luego empiezan a molestar.


"Es que los tumikes venían de un planeta pobre. Nadie entendìa del todo que sucediò exactamente en Tumik, pero el caso es que tuvieron que escapar de allì.

Cuando llegaron, en esas naves, prestadas que eran una pena, venìan sin nada, con las cuatro manos vacías.

No traían la cura de ninguna enfermedad. Ni una idea filosófica que nos permitiera comprender mejor el universo. Ni una nueva arma destructora No traían nada. "


Los tumikes son inmigrantes, y como tantos otros inmigrantes, aunque lo intentan, no logran adaptarse, no llegan a ser comprendidos, y no se integran.


¿Qué sería Panterra?  - nos preguntamos.

En todo el libro aparecen palabras nuevas, son, grafiz, Panterra, y no se explican.  

Cuando las leía acompañada, me preguntaban por ellas, y le decía, no sé, no las define, pensemos que quiere decir. 

- Panterra sería como una Tierra futurista, me imagino...- me explicaron

Los chicos no se detienen en detalles, y más cuando la historia los atrapa y quieren seguir leyendo. 

A propósito, el narrador, no es un niño, no es un tumike, es la mamá de Lim.

"El día en que los tumikes comenzaron a ir a las escuelas mixtas fue llamado DICI "Día de la Integración Cultural Interplanetaria". En la escuela de Lim entraron seis tumikes, sortearon uno para cada curso. Cuando llevè a Lim a la escuela ese dìa, la maestra me dijo el nombre del tumike que serìa su compañero, pero no le di importancia y lo olvidé. Todos los nombres tumikes sonaban bastante parecidos."


La relación de Lim con su madre es especial, se entiende que Lim es especial...de eso también hablamos mientras lo leíamos.  Pero leerlo disparó otra pregunta:


- ¿Mamá, vos me dejarías invitar a un tumike a casa?  

Los capítulos son cortos. Y algunos, se interrumpen por la palabra Pausa. Esas pausas, nos dan el aire necesario, para hablar de lo importante.

Es por eso, que aunque está en una serie infantil, y esto podría impedir que muchos adultos llegaran a encontrarlo, les digo que este libro puede ser leído desde los 9 a los 99.

No dejen de hacerlo, porque tiene tanta actualidad que seguramente, como nos pasó a nosotros seguirán hablando del libro después de cerrarlo. 

Y como me pasó a mí, querrán volver a él, muchas veces.


La edición es particularmente cuidada, en este caso, las ilustraciones incorporan detalles de color (en la colección en general las ilustraciones son en blanco y negro).  

Cuando salió publicado el libro, Sebastián, en su facebook le agradeció a Eugenia Nobati de esta manera:


"La otra persona esencial para este libro es la otra autora, la autora de las ilustraciones. Además de la impactante tapa, hay una decena de ilustraciones de ella, todas al final del libro, todas juntas: cuando termina el texto comienzan las imágenes, y les aseguro que esas imágenes, por sí solas, valen haberse tomado el trabajo de conseguir el libro. Son maravillosas. Crean clima, conmueven." 


Eugenia logra transmitir parte de lo que no se dice en el texto, parte de lo que no se quiere decir. Se nota que ella sí llegó a conocer a los tumikes.

El final que se intuye pero no se cuenta, en casa provocò una larga charla sobre, la discriminaciòn, el odio,  la incomprensión, o sea, de lo que somos como humanos.

Este año tuve el placer de cruzármelo a Sebastián un par de veces. La primera me firmó el libro con su lapicera verde, la segunda vez fue cuando hablò en el FILBITA justamente en una mesa sobre Inmigraciòn. 



En la entrevista que le hizo Mario Mèndez y que està publicada en el Blog de Bibliotecas para Armar
 (si quieren saber más de la obra, no dejen de leerla), habla de esto...


"Yo partí de la idea de que igual los humanos seríamos inmigrantes. Aunque fuera la Tierra, funcionaría como un planeta extraño para nosotros mismos. Un lugar al que llegamos." 


Acá todos nos sentimos tumikes.

Cuando terminamos la lectura, en las vacaciones, junto al mar...espontáneamente mi hijo empezó a aplaudir.

Hemos leido libros desde que era bebé y esta es la primera vez que lo escucho aplaudir al terminar.

  Que yo les cuente esto, debería ser la mejor recomendación, para que comiencen la lectura...

(Plus la Fundación Cuatrogatos lo acaba de Premiar, en la selección de los mejores 20 libros de autores Iberoamericanos)
  

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