domingo, 11 de junio de 2017

Leyendo: Gente y cuentos ¿A quién pertenece la literatura?

"Las comunidades encuentran su voz a través de los cuentos"



Gente y cuentos ¿A quién pertenece la literatura?
Las comunidades encuentran su voz a través de los cuentos
Autora: Sara Hirschman
Colección Espacios para la lectura
Fondo de Cultura Económica
2009



De la página de la Editorial (Fondo de Cultura Económica) copio parte de la reseña:


Gente y cuentos ¿A quién pertenece la literatura? es el relato de una experiencia educativa que Sarah Hirschman lleva a cabo hace cuarenta años con comunidades empobrecidas, a veces marginales y en muchos casos sin educación formal. El programa People and Stories/ Gente y cuentos, basado en lecturas de cuentos de grandes autores y debates, abre a los participantes la posibilidad de apropiarse de las narraciones y transformarlas en instrumentos para su desarrollo personal. La autora demuestra cómo la literatura puede convertirse en un espacio de conexiones inusuales para personas que en general no tienen acceso a la lectura.

El prólogo de Ricardo Piglia es una invitación a leer una vez más un libro de la Colección Espacios para la Lectura.


Colección que por otro lado, persigo desde que decidí adentrarme en la tarea de mediadora entre libros y lectores.
La autora de este libro, Sara Hirschman, falleció en 2012 a la edad de 90 años 



Lamento profundamente no haberla conocido, porque me imagino que conversar con ella, sobre literatura o cualquier otro tema, debía ser por demás interesante.


En distintas comunidades a lo largo y ancho del mundo el programa  "People and Stories/Gente y cuentos", logró conectar libros y lectores, pero fundamentalmente personas, que muchas veces no tenían nada en común, o al menos, eso parecía...


"...La gente encuentra su propia voz y una nueva confianza en sí misma en la medida en que el texto de ficción ayuda a desarrollar una sorprendente habilidad para trabajar con ideas y compartir sentimientos personales con otras personas" nos cuenta la autora, en la Introducción.


Un encuentro semanal en una parroquia, un club, una escuela que ceden su espacio. Un cuento potente fruto de una cuidada selección, preferentemente escrito por un autor en la lengua original de aquellos que se reúnen para leerlo (con sus copias dado que se trata de juntarse en una ronda de lectores).Preguntas adecuadas, no para saber que entendieron, sino para seguir explorando. Un coordinador que sepa escuchar, con un guión, para analizar el texto, pero con el que perderse de ser necesario de acuerdo a las necesidades del grupo. Gente diversa hablando en español o en inglés al principio de la misma edad, y del mismo barrio (posteriormente  decidió ir más allá y realizar reuniones entre adolescentes y gente de la tercera edad, o con gente de diversos grupos étnicos o procedencia distinta.


Parece una idea sencilla, pero no lo es tanto. Requiere trabajo, compromiso, participación. Mucho, para llevarlo adelante por más de 35 años.


Un seminario en la Universidad de Harvard con el filósofo y educador Paulo Freire, le abrió el camino a nuevas ideas sobre el significado de la literatura para las personas con una educación limitada. El germen del programa nació, según sus propias palabras, "en la medida que me permitía combinar el gusto por la lectura literaria con el deseo de desarrollar una mejor manera de comunicarme con un grupo de gente más amplio que el de aquellos con altos niveles de educación"


"Mi idea original era compartir cuentos que me gustaban con personas que nunca habían tenido acceso a la literatura. Sentía que además de la gente educada, otros tenían derecho a compartir este placer. También creía que conversar juntos sobre estos cuentos me daría la oportunidad de entrar en contacto de una manera más significativa con personas ajenas a mi círculo inmediato, y me permitiría ampliar mi propio universo. Pero a medida que el programa se fue desarrollando, resultó evidente que durante las discusiones de los cuentos sucedía mucho más de lo previsto."


La gente acudía porque sentían que era "su espacio semanal" , porque le permitía hablar, compartir, porque trasmitía esperanzas, los ayudaba a ponerse en el lugar del otro, y muchas cosas más...


Sara estuvo en la Argentina por invitación del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), leyendo cuentos en el barrio Santa María, y compartiendo mates. El programa se llevó adelante en nuestro país durante 1984 pero por lo que he leído se interrumpió.


Hacer la cultura accesible para gente que la cree ajena y lejana. No simplificar, o resumir las obras, usando cuentos originales de autores reconocidos como Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, Andrés Rivera, Luisa Valenzuela. Una tarea sencilla y por otro lado compleja. Algo que podría intentarse.


 Quizás la lectura de este libro les de a muchos envión para sumarse en este camino cotidiano, o como a mí, los impulse a no bajar los brazos, sin importar lo que otros piensen o crean.

Les dejo otros libros de la colección que cuentan entre mis favoritos:

"Dime. Los niños, la lectura y la conversación" Aidan Chambers

"La frontera indómita. En torno a la construcción y defensa del espacio poético" Graciela Montes

"Déjenlos leer. Los niños y las bibliotecas" Genevieve Patte.

"Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura" Michele Petit

"La lectura otra revolución" María Teresa Andruetto.




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