sábado, 20 de agosto de 2022

En el día de las infancias (Yolanda Reyes, Gloria Fuertes, María Teresa Andruetto y Neil Gaiman)



Hoy domingo, se festeja el Día de las Infancias, en Argentina.

Y me alegro mucho que vaya cambiando esta denominación año a año, hacerlo más amplio y diverso, como las diferentes infancias que existen.

Comenzamos con esta ilustración de Jó Rivadulla, con una frase de Neil Gaiman 


Creo que a veces nos olvidamos de esa capacidad de exploración y de asombro, que cuando éramos pequeños no solo nos permitía avanzar, sino que nos impulsaba. 

Muchas veces el miedo nos lleva a detenernos, porque no encontramos el camino, y nos damos cuenta tarde, que no ha sido trazado aún. Los pequeños, corren a tientas, se descuelgan del camino, trepan por los bordes, siempre tienen ganas de descubrir.


"El mundo de los niños es fresco y nuevo, y precioso, lleno de asombro y emoción" 
Rachel Carson, en El sentido del asombro

Voy a hablar de autores, que para mí, han abierto camino. que miran a los niños y niñas, y que acompañan, su asombro y su emoción. 

Tres mujeres fuertes, de distintos sitios, que guardan un lugar especial en mi corazón. Y un extra de Neil Gaiman, a quien descubrí recientemente, y creo que se ganó justificadamente su espacio.

Una..

Comienzo hablando de Yolanda Reyes, y un texto que ella escribió para Espantapájaros,  (jardín, librería, espacio de juegos, de creación, de formación, de iniciación a la lectura para los bebés). Lo obsequiaban a los que llegaban a visitar  la librería, o a disfrutar con sus bebés la hora del cuento.




Por qué regalar libros a los niños


Porque a los niños les gustan las historias. Porque, en el fondo, cada vida es una historia. Y al asomarse a las páginas de un libro, se asoman a la infinidad de historias en la vida de la gente 

...

Porque los niños son curiosos como cualquiera de nosotros. Y quieren saber que piensan otras personas, como se sienten, como resuelven sus problemas, como se enamoran, por que lloran o se ríen, que sueñan y cuáles son sus pesadillas



Porque los niños saben que detrás de un cuento vendrán papá o mamá a leerles cada noche. Y saben también que no se irán a atender sus asuntos adultos, ni apagarán la luz, al menos, hasta que ese cuento termine. Y por eso siempre piden que les cuenten otra y otra y otra vez... 

Porque un libro es como una barca que conecta dos orillas_ día y noche, sueño y vigilia, luz y sombra. Y, en esa barca, los niños se deslizan lentamente desde el mundo real hacia el mundo de los sueños


Por un sinnúmero de razones prácticas que a los niños los tienen sin cuidado, pero a las mamás sí les importan. Por ejemplo, los libros no se desbaratan en miles de piecitas plásticas que hay que recoger por toda la casa, cuando se acaban las fiestas. Tampoco necesitan pilas ni tienen complicados mecanismos ni requieren manuales de instrucciones para armar cuando se van los invitados.

...

Y porque muchos libros - y eso lo sabemos lo más grandes - permanecen en la memoria, mucho tiempo después de terminadas las fiestas de navidad o de cumpleaños. Porque su garantía no expira con el tiempo, sino todo lo contrario. Porque el rumor de las historias que leímos cuando éramos pequeños se queda con nosotros, como una música, como una voz como un encantamiento.. Y nos arma por dentro y nos ayuda a construir casas imaginarias para refugiarnos y pasa

Dos...



Otra de las escritoras a las que pensé en volver en este día es Gloria Fuertes,  poeta,  feminista, nació en Madrid, (en el barrio de Lavapiés), en el verano de 1917, y falleció en 1998. La conocí gracias a mis amigas de España quienes me hablaron de ella. 

Su vida, tenía muchos puntos de contacto con la de nuestra querida María Elena Walsh, fue leerla y enamorarme.

Les dejo acá una parte de un texto de ella, tal como aparece en "El libro de Gloria Fuertes para niños y niñas" publicado por Blackie Books en 2017. 

Ilustrado por Marta Altés, y con edición y textos de José de Cascante, es para mí, un disfrute de lectura

 (cuando me miró desde una vidriera en una librería de Buenos Aires, creí que me estaba esperando para venirse conmigo, y alegrarme esa tarde)


Los derechos de la infancia
Gloria Fuertes

1 Las niñas y los niños tienen derecho a crecer sanos y felices. Son inocentes, puros, no saben de política, ni de dinero, ni de intereses, ni de geografía, ni de odios. Y , si tienen suerte, seguirán ignorando esos temas de mayores.

2 Las niñas y los niños tienen derecho a tener un nombre al que responder, y una casa en la que vivir. Y si no les gusta su nombre, que se inventen uno que les suene mejor.

3. Las niñas y los niños tienen derecho a tener amor, comida, compañía, juguetes y medicinas. Hay que quererlos y comprenderlos. Si puede ser, es recomendable que estén en contacto con los animales. Se extrae más sabiduría de contemplar (y entender) a un animalito durante algunas horas que de leerse todos los tomos de la enciclopedia universal. Esto los niños lo saben, pero a muchos adultos se les ha olvidado.
....
6 Las niñas y los niños tienen derecho a recibir una educación buena y gratuita. Tienen que aprender de todo, porque cuando nosotros ya no estemos serán ellos quienes se encarguen de cuidar el planeta y a las niñas y niños del mañana. Tenemos que enseñarles todo lo que sabemos (todo lo bueno). El futuro depende de ellos

7 Las niñas y niños tienen derecho a ser las primeras personas en recibir ayuda en cualquier situación peligrosa. Que nadie dispare donde haya niños, en la gloria no necesitamos más ángeles.

8 Las niñas y los niños tienen derecho a no ser abandonados nunca y a no tener que trabajar en trabajos de adultos. No hay nada más triste que ver a un niño con cara de señor o a una niña con cara de señora. Que nadie robe la niñez a los niños, por favor

9 Las niñas y los niños tienen derecho a ser protegidos contra el racismo, la discriminación religiosa y cualquier otra práctica inhumana. Nacen para ser mejores que nosotros no para ser nuestras víctimas

,,,

Pertenece a Gloria también, este poema...


Cómo se dibuja un niño


Para dibujar a un niño
hay que hacerlo con cariño
Pintarle mucho flequillo,
-que esté comiendo un barquillo,
Muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso.

Continuemos el dibujo
redonda cara de queso
como es un niño de moda
bebe jarabe con soda

Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero
camiseta americana
y una gorrita de pana
las botas de futbolista
- porque chutando es un artista

Su risa es permanente
porque es muy inteligente
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento


Tres...

Otra de las mujeres que quiero recordar en este día, es María Teresa Andruetto

Uno de sus libros se llama "13 modos de mirar a un niño".  ilustrado por Cecilia Afonso Estevez de Editorial Comunicarte. Un poema que nos invita a hacer un pausa (el video muestra a la Tere, y a unos niños que lo leen en simultáneo)



Entre montañas nevadas
Se movían
Los ojos de un niño
...

Hombres y mujeres delicados.
¿Por qué piensan en fantasías?
y no ven a ese niño?
...
Extra...

Neil Gaiman dice en su ensayo intitulado "Nuestro futuro depende de las bibliotecas" publicado en "La vista desde las últimas filas", Ed Malpaso.

"Un adulto bien intencionado puede arruinar con facilidad la pasión por la lectura de un niño: basta con prohibirle leer los libros con los que disfruta, o con ofrecerle libros didácticos pero aburridos, los equivalentes actuales a la literatura "edificante" de la época victoriana. Así se consigue que la siguiente generación piense que leer es aburrido y , lo que es peor, que es desagradable.
Necesitamos que nuestros niños empiecen a subir por las escaleras de la lectura; cualquier libro que les haga disfrutar los ayudará a ascender, peldaño a peldaño, hasta llegar a la cultura.
...
Tenemos la obligación de leer en voz alta a los niños. De leerles cosas que los hagan disfrutar... Tenemos la obligación de usar la lectura en voz alta como un momento de vinculación afectiva, en el que uno no está pendiente del móvil, en el que se olvidan las distracciones del mundo.
...
...y tenemos la obligación de no escribir jamás, en la vida, bajo ninguna circunstancia, una historia infantil que no nos gustaría leer a nosotros mismos."
Para las niñas y niños en su día. 
les deseo:

que encuentren lo que buscan,
que nunca se cansen de buscar...
que estemos ahí para sus preguntas,
pero más que nada para escuchar sus respuestas
que no les falten palabras
con que emprender la ruta de su vida
que tengan variedad para escoger, y elegir
y siempre brazos tendidos para abrazar
o para ofrecerles un cuento
que es otra manera de regalarles nuestro tiempo...



En la foto, sacada en ocasión de Picnic de Palabras Florida nuestro amiguito está leyendo El viaje de Nahuel. El niño-jaguar.De Jó Rivadulla e Iván Zigarán, publicado por Ediciones de la Terraza) Jó es el autor de la ilustración que abre esta entrada, y como pueden ver la imagen conjuga, juego y lectura, tan parecidas ambas, y una historieta, una excelente invitación a la lectura.


¡ feliz día!

viernes, 29 de julio de 2022

"El poder de la palabra " Ivonne Bordelois

Quiero hablarles de Ivonne Bordelois y en especial de esta charla titulada "El poder de la palabra " a la que llegué casualmente y me resultó fascinante.

Se las presento:

Ivonne Bordelois, (5/11/1934) se graduó en la UBA, prosiguió su carrera académica como lingüista en Francia, Estados Unidos –donde se doctoró con Noam Chomsky en MIT- y en Holanda como catedrática en la Universidad de Utrecht. Ausente por treinta años del país, regresó a Buenos Aires en 1994, fecha en que comienza a darse a conocer como ensayista y poeta. Entre otras distinciones, ha recibido la Beca Guggenheim, y el Premio Ensayo de Sudamericana y La Nación, y el premio Konex en 2004, en la categoría Ensayo. Sus poemas aparecieron en El Alegre Apocalipsis, y lleva publicadas cuatro ediciones de la Correspondencia Pizarnik, autora con quien trabó una larga amistad desde su residencia en París en los años 60. Entre sus numerosos ensayos sobre el lenguaje se cuentan La palabra amenazada (Libros del Zorzal: 2003) y Etimología de las Pasiones (Libros del Zorzal: 2007.) En junio de 2018 ha aparecido, en edición conjunta de Libros del Zorzal y Edhasa, su ensayo autobiográfico Noticias de lo Indecible.


Esta charla es parte de TedxPuerto Madero


Les comparto algunos apuntes que tomé al escucharla:
  • "La palabra es lo más poderoso que tenemos y es gratis"
  • "La palabra es la fuerza solidaria"
  • "De palabras están hechas las confesiones y las promesas"
  • "De palabras está hecho el chamuyo"
  • "Qué pensaríamos de una persona que tiene 20000 dólares a su disposición y vive con 200 dólares...diríamos que es un tacaño...pero esto es lo que hacemos con las palabras"
  • "Tenemos un mar de palabras alrededor nuestro..."
  • Pueden decir..."cómo me arruinó está mina la vida" o pueden decir con Jorge Luis Borges..."Me duele una mujer en todo el cuerpo"
  • Pueden decir "No entiendo un carajo lo que me está sucediendo" o pueden decir con Alejandra Pizarnik "Explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome"
  • Pueden decir "Que embole que tengo" o pueden decir con Pablo Neruda "sucede que me canso de ser hombre".
  • "No es tanto el número sino el nivel al que llevamos la palabra"
  • "Así como tratamos a las palabras nos tratamos a nosotros mismos"
  • "Se comete un genocidio mental cuando se deja de enseñar poesía en las escuelas, cuando se arranca a los chicos de esa maravillosa forma de poder que es el lenguaje."
  • "Ese cenit de palabra es la poesía"
  • "La palabra es lo que nos queda cuando los otros objetos se nos han perdido"
  • "El lenguaje no está para ser usado. Nosotros no usamos la respiración, no usamos la circulación de la sangre. El lenguaje está para ser vivido, para ser escuchado, para ser vivido"
  • "El lenguaje está ahí sentadito para ser vivido"
  • "La palabra es solo palabra en el respaldo del silencio"
  • "Cada lenguaje es más que un conjunto de palabras del diccionario una forma de mirar el mundo"
  • Y para cerrar...
  • "Las palabras no son suficientes para cambiar el mundo pero son necesarias. C Stern decía que para cambiar el mundo, hay que nombrarlo"

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Hace tiempo una amiga española (Silvia García Esteban) me habló de ella, no la conocía y encontré esta entrevista para la Revista Almagro que me pareció reveladora. Ahora volviendo a ella, me doy cuenta que comenta muchos temas que también están en el video de la Charla TED. Así que les dejo también unos recortes de esta entrevista (me debo encontrar sus libros y sus poemas, para seguir conociéndola, que es el próximo derrotero en que me embarcaré, pero mientras me quedo con sus palabras sobre la palabra):

Ahora la palabra está herida. En la televisión se oye una falta de conciencia lingüística, de aplastar las cosas. Hay una especie de topadora que pasa por el lenguaje y destroza palabras. Todo eso bajo el sostén de giros muy torpes. Hay una insistencia en ciertas metáforas, como si existiera un descenso cloacal del lenguaje. Antes nos moríamos de risa y ahora se dice nos cagamos de risa; antes nos rompíamos el alma y ahora nos rompemos el culo. Me parece que es un síntoma grave. Tendría que alarmar a los terapeutas de la sociedad para que analicen los movimientos inconscientes que hacen que la gente y los gobiernos se vuelquen a estas cosas, a esta cerrazón lexical, sintáctica y metafórica."


Sobre el valor curativo de las palabras:

"Platón lo dice: “cuando te encuentres con un enfermo grave, tendrás que ver cuáles son las hierbas que se aplican a esa dolencia específica. Pero no creas que sólo con las hierbas se va a curar el enfermo. Tienes que tener la palabra que le diga al paciente cómo él mismo se puede ir recuperando”. En mi experiencia, que he tenido problemas psiquiátricos, la palabra de los médicos ha sido fundamental. A veces no es sólo la palabra, sino el gesto y la actitud con que te reciben."


Y para terminar un poema de ella:

TRANVÍA SESENTA

A veces en la noche me atropellan
Los tranvías que vienen de mi infancia
Ellos alzan sus tridentes
Y avanzan bamboleándose con sus trolleys de estrellas
Como antiguos y ardientes trineos de una fiesta infinita
Que viene a rescatarme desde entonces.

Yo los oigo venir por los rieles de mi vida
Y nos vamos por calles habitadas por fantasmas que sonríen
Entre nombres de amigos perdidos y días de memoria y de sol.

Y me voy con el tranvía sesenta de mi infancia
Cruzamos la ciudad
En un alegre estruendo de maderas y de vidrios crujientes

Los guardas me regalan boletos capicúas

Mi abuela nos espera en su casa de Barracas
Solemne y hermosísima
Entre alfombras azules y dragones dorados

Y el tranvía cabalga por la noche
Y me deja fielmente, puntualmente,
En la orilla invencible de mi infancia
Donde nunca he dejado de habitar.

martes, 28 de junio de 2022

Leyendo Poesía: Yo, monstruo mío. Susy Shock

 


Yo, monstruo mío
…Yo, pobre mortal,
equidistante de todo
yo D.N.I: 20.598.061


yo primer hijo de la madre que después fui
yo vieja alumna
de esta escuela de los suplicios

Amazona de mi deseo
Yo, perra en celo de mi sueño rojo

Yo, reinvindico mi derecho a ser un monstruo
ni varón ni mujer
ni XXI ni H2o


yo monstruo de mi deseo
carne de cada una de mis pinceladas
lienzo azul de mi cuerpo
pintora de mi andar
no quiero más títulos que cargar
no quiero más cargos ni casilleros a donde encajar
ni el nombre justo que me reserve ninguna Ciencia


Yo mariposa ajena a la modernidad
a la posmodernidad
a la normalidad
Oblicua
Vizca
Silvestre
Artesanal


Poeta de la barbarie
con el humus de mi cantar
con el arco iris de mi cantar
con mi aleteo:


Reinvindico: mi derecho a ser un monstruo
que otros sean lo Normal
El Vaticano normal
El Credo en dios y la virgísima Normal
y los pastores y los rebaños de lo Normal
el Honorable Congreso de las leyes de lo Normal
el viejo Larrouse de lo Normal


Yo solo llevo la prendas de mis cerillas
el rostro de mi mirar
el tacto de lo escuchado y el gesto avispa del besar
y tendré una teta obscena de la luna mas perra en mi cintura
y el pene erecto de las guarritas alondras
y 7 lunares
77 lunares
qué digo: 777 lunares de mi endiablada señal de Crear


mi bella monstruosidad
mi ejercicio de inventora
de ramera de las torcazas
mi ser yo entre tanto parecido
entre tanto domesticado
entre tanto metido “de los pelos” en algo
otro nuevo título que cargar
baño: de ¿Damas? o ¿Caballeros?
o nuevos rincones para inventar


Yo: trans…pirada
mojada nauseabunda germen de la aurora encantada
la que no pide más permiso
y está rabiosa de luces mayas
luces épicas
luces parias
Menstruales Marlenes bizarras
sin Biblias
sin tablas
sin geografías
sin nada
solo mi derecho vital a ser un monstruo
o como me llame
o como me salga
como me pueda el deseo y la fuckin ganas


mi derecho a explorarme
a reinventarme
hacer de mi mutar mi noble ejercicio
veranearme otoñarme invernarme:
las hormonas
las ideas
las cachas
y todo el alma!!!!!!… amén.


Acá pueden escucharlo por la misma y genia Susy


Les dejo sus libros

El primero es un poemario.

El segundo un libro para las infancias

El tercero otro poemario muy breve.

Todos publicados por Muchas Nueces








Y les dejo este hermoso proyecto del que participó La Susy. Nuestrans canciones. BROTECITOS.



Estas canciones fueron grabadas en vivo durante 2021 en el marco del taller/obra Nuestrans Canciones, una idea de Voz propia coordinada por Susy Shock y Javiera Luna Fantin, producida por el Centro Cultural Kirchner.






sábado, 11 de junio de 2022

Leyendo Poesía: Piedra de Sol poema de Octavio Paz

 







Piedra de sol


Octavio Paz

La treizième revient… c'est encor la première;
et c'est toujours la seule —ou c'est le seul moment;
car es-tu reine, ô toi, la première ou dernière?
es-tu roi, toi le seul ou le dernier amant?
-Gérard de Nerval (Arthémis)



Un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,
tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,

tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,

escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
¿hacía planes
para el verano? y todos los veranos?
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
“no pesa el aire, aquí siempre es octubre”,
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto? ¿siempre un cuarto?
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños? “ya es muy tarde”
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total…
cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,

todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo predilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombre de los hombres,
al hombre de sí mismo,
se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
“déjame ser tu puta”, son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
-y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas” (el sol nace,
morir es despertar: “Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida”),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
-el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,

la mandíbula rota entre las manos-,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacados en la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima…
son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima…
¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?

-no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

-¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, ¿todos somos
la vida? pan de sol para los otros,
¿los otros todos que nosotros somos?,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,

Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chofer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias . . .

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:


Libertad bajo palabra, 1957


Fuente Ciudad Seva https://ciudadseva.com/texto/piedra-de-sol/